La grosera inherencia de Jhon Ferry

El flamante nuevo Secretario de Estado, del gobierno de Barack Hussein Obama, que en sus años de juventud se distinguió por ser un acérrimo crítico de los abusos que en contra de la población vietnamita cometían los “Marines”, durante la infame e in justificada invasión gringa a Vietnam, devino ahora en un ultra reaccionario y en vez de hacer gala de su currículo, hace gala de su prontuario al colocarse al lado de Alias Alvarito, uno de los narcotraficantes más buscado por la DEA, que lavó su record y alcanzó el apoyo incondicional del imperio al llegar a la presidencia de Colombia, gracias a la entrega del territorio hermano al Pentágono, para la instalación de sus mensajeras de la muerte en siete sitios estratégicos de la geografía colombiana.

Jhon Ferry, no pudo ser más provocador y grosero al referirse a Venezuela, como uno de esos países en los que habrá que enseñar a los pueblos a hacer mejores elecciones. En la misma intervención el Cow Boy, que se quedó en el siglo XVIII, habló de transición en Venezuela, como si se trata de una hacienda de su propiedad. Este grosero converso no quiere entender que aquí hay un pueblo, que desde aquel histórico “Por ahora” del Comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías decidió ser libre y en consecuencia está decidido a patearle el trasero, cualquier mal nacido que ose horadar el sagrado suelo donde nació la independencia suramericana, un 19 de abril de 1810 y que hizo erupción de nuevo el 6 diciembre de 1998, para convertirse en voraz llama antiimperialista y no apagarse jamás hasta lograr limpiar las praderas de nuestro continente de la infame contaminación del imperialismo salvaje, saqueador y depredador de la madre tierra en perjuicio de la humanidad.

Una vez mas aquella sentencia del inmortal Ernesto “Che” Guevara de que “al imperialismo no hay que creerle ni tantito así”, cobra vigencia. Las promesas del refistolero moreno de la Casa Blanca, en ocasión de la cumbre de las Américas en Trinidad, se quedaron en promesas, palabras que el viento se llevó.

Desde este foro lo advertimos, apenas el afro descendiente alcanzó su primera victoria electoral, en un artículo titulado: “No podemos pedirle peras a Obama”, analizamos porque nuestra sospecha que este señor no era más que un agente continuador de las políticas de la administración de George W Bush, porque ciertamente su `pomposo cargo de Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, en la práctica se reduce a un Jefe de Relaciones Públicas de Complejo militar, industrial y comunicacional, que pisotea la dignidad del pueblo de George Washington y Abraham Lincoln y que pretende erigirse en gendarme del mundo, por mandato del sionismo internacional y del Club Bilderberg, que en definitiva son quienes definen las políticas a seguir por parte del Estado Norteamericano, prisionero de la mafia del capitalismo mundial.

La crisis que vive el capitalismo mundial, cuya podredumbre ha arropado al pueblo norteamericano, que cada día se depaupera con mayor profundidad y a la Unión Europea, de manera especial a España, Portugal, Italia y Grecia, cuya ciudadanía ya no soporta la ruina y la miseria en que la ha hundido el Fondo Monetario Internacional y la formula “Merkel”, no tiene salida. Solo hay dos escenarios, o los pueblos insurgen y acaban de enterrar las recuas de ese infernal modelo económico que ya huele a formol o la agresión armada contra el mundo se acentuará y marcharemos inexorablemente hacía un holocausto producto de la ambición desmedida del imperialismo depredador. La muestra de esta desesperada agresión la encarna la grosera inherencia de Jhon Ferry.

Periodista*


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