Rossana Fuentes y su campaña contra Venezuela ¡Qué se ocupe de México!




Rossana Fuentes Berain es una diligente asalariada del Gran Capital que ataca, cuando puede, a Venezuela y a la Revolución Bolivariana. El pasado jueves 17 de enero, en la sección “En la opinión de…”, emitida dentro del noticiero nocturno del canal 2 de Televisa, la ¿periodista? de marras se explayó en su añejo reconcomio hacia Chávez y todo lo que huela a socialismo. Meses antes, Fuentes Berain enfilaba baterías contra nuestro Libertador y espetaba, palabras más palabras menos, que “el bolivarianismo no tenía cabida en México porque allí eran juaristas” (¡!). Ante tan infeliz sintagma, Fuentes Berain debería percatarse de que Juárez yace demasiado grande en su jeta y que gente como ella es una verdadera vergüenza para la tierra de Juan Rulfo, de Diego Rivera. Simón Bolívar y Benito Juárez son hermanos de una misma Patria Grande: el bolivarianismo es juarista y viceversa. Desde luego, la pertinaz xenofobia es otra de las amargas características de una derecha mexicana recalcitrante y apátrida.


En la cápsula de Televisa, transmitida hace unas jornadas, Fuentes Berain hizo gala de un delirio obsesivo por avistar en el ataúd al Comandante Hugo Chávez y comparó el “secretismo” del gobierno venezolano con la discreción del otrora Kremlin soviético, con respecto a la salud de los camaradas más connotados del fenecido conglomerado plurinacional de la hoz y el martillo. El morbo de alcantarilla de Fuentes Berain se paseó por toda clase de hipótesis para justificar sus ansias de conocer algún parte médico, en el cual se determinara la irreversibilidad de un Chávez moribundo. Parecía una chiquilla ansiosa por el hipotético devenir nefasto de un folletín macabro, torcido. ¡La mise en scène más burda!


Las desflecadas costuras de Rossana Fuentes Berain yacen obvias en su biografía: palangrista de los grupos financieros y económicos, dentro y fuera de México, su lengua y pluma danzan al ritmo de los intereses más abyectos e inconfesables de la plutocracia. Habrá que aclarar varios elementos a la “desinformada” Fuentes Berain: 1) Chávez fue ratificado por los venezolanos -el pasado 7 de octubre- con más de ocho millones de votos (¡para tu dolor!); 2) El Gobierno Bolivariano ha notificado siempre –de manera oportuna- sobre la evolución del estado de salud del Presidente Chávez (¡mentirosa!); 3) El Comandante Chávez ya se encuentra en la etapa post-operatoria y su cuadro clínico mejora cada día (¡para tu amargura!). Cela veut dire: nuestro líder estará de vuelta pronto y retomará sus funciones. ¿Por qué Fuentes Berain no explicó nada de eso en su mamotreto argumental televisivo? Porque ella desempeña su papel como francotiradora –con pésima puntería, por cierto- al servicio del imperialismo yanqui.


¿Qué más se podía esperar de una “profesora” del infame ITAM? Para los que lo ignoran, el ITAM es el Instituto Tecnológico Autónomo de México, reducto de donde egresan los hijos de políticos y empresarios de la decadente clase ¿dirigente? de esa nación. Allí, una mensualidad oscila entre los 30 mil y 50 mil pesos (Bs. 9.408 y Bs. 15.677). Como imaginarán, la asignatura más difícil en el ITAM es… ¡hallar un sitio dónde estacionar el automóvil! ¡Vaya credibilidad!


También sería conveniente refutar a Fuentes Berain que Venezuela no es la antigua Unión Soviética, ni Miraflores es el Kremlin: platicamos de dos contextos distintos, de dos épocas diferentes. El tufo a fascismo y antimarxismo de “locódromo” es más que patente en la verborrea panfletaria de la tecnócrata graduada en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Aunque no puede aventar piedras quien ostenta tejado de cristal, ¿verdad? Por ello, nos permitiremos tomar prestada –a nuestro estilo- la frase de Roy Chaderton, nuestro genial Embajador en la OEA, para ser diáfanos y concisos: Rossana Fuentes Berain pontifica como si ella fuese ciudadana de la Confederación Helvética. ¡Con caradurismo sin parangón! ¿Qué podrá decirnos ella de un Instituto Federal Electoral que roba elecciones y convalida fraudes descarados? ¿Qué opinará de una Reforma Laboral inconstitucional que conculca derechos históricos de la clase obrera mexicana? ¿Qué nos declamará de un Estado fallido penetrado por el narcotráfico y la mafia organizada? Y vamos más allá: ¿qué cavilará Rossana Fuentes Berain acerca de los oscuros nexos de Televisa con el crimen y el lavado de dinero?


La anquilosada derecha mexicana siempre ha tenido un grave problema: la afición temeraria por criticar a otros, pero sin detenerse en el cataclismo que ha provocado en los predios propios. Por el contrario, aquellos extranjeros que osan ¿entrometerse? en los “asuntos internos” de México, reciben su respectiva “pataleta” de la impoluta plutocracia mesoamericana. En Venezuela, la lapidaria conseja popular reza: “El que tiene rabo de paja no se acerca a la candela”.


Para finalizar, devolvemos la pelota a Fuentes Berain con su vocablo favorito: inoperante. Rossana, inoperante es un IFE que no puede garantizar comicios libres y transparentes. Inoperante es una función pública corrupta que no ofrece una gestión eficaz al ciudadano común. Inoperante es la tramoya de una “guerra contra la delincuencia” que ha dejado más de 70 mil muertos desde 2006. Inoperante es el PRI. Inoperante es el PAN. Inoperante es el Estado mexicano y sus instituciones. Rossana Fuentes Berain, ¡ocúpate de México! Aprende a respetar a un pueblo que ha decidido ser libre y soberano. ¡Viva Chávez!



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