En EEUU nadie cree a los políticos, sin embargo se sostiene como super potencia en decadencia

Muchas veces Estados Unidos ha estado en recesión, depresión y crisis, se vaticinaba su caída, una potencia en decadencia se dice, en los 90 se decía que sería superada por Japón, hoy se pronostica que será superada por China en la década del 50. Esta versión surge por el análisis del Club de Roma en 1972 a una de la tesis de Maltus, “Los límites del crecimiento” la economía mundial colapsara a mediados del siglo XXI pero esta tesis no considero la ciencia y la tecnología.

Mucho antes Thomas Robert Maltus, a finales del siglo XVIII postulo que la población crece geométricamente y la producción agrícola aritméticamente motivo por el que las hambrunas son ineludibles; teoría que sirvió para justificar los 10.000 años de historia hasta ese momento pero que en 1800 perdió vigencia tras la revolución industrial.

Después, cada año historiadores, economistas, científicos y yo incluido decimos que la civilización se encamina a la aniquilación por las consecuencias de las guerras mundiales, la destrucción del comunismo, el liderazgo del imperialismo para establecer un gobierno planetario con ayuda de la OTAN, los cambios climáticos producidos por el calentamiento global, las guerras que se traducen en conflictos regionales que amenazan una guerra global si Irán o Corea del Norte son atacados, las crisis económicas, desde ese contexto podríamos decir que, estar influenciados por una potencia en decadencia es un asunto muy grave para la sobrevivencia de la humanidad.

EEUU esta por décadas en decadencia moral, política, económica y militar, sin embargo, nadie puede asegurar que el imperio vaya a caer. Existen tendencias poderosas a lo largo de la historia que permitieron afirmar la decadencia de la política de Washington, sin que las proyecciones de la caída de EEUU se hayan cumplido. Explicaciones hay como en todo, pero, EEUU continua con su negocio estableciendo nuevas geopolíticas con altísimo costo económico y militar para Europa y el mundo.

China desde que abandono el centralismo económico por el del mercado su proyección macro económica a futuro lo sitúa con un PIB per cápita el más alto del mundo. Pero, con 7 u 8 billones como PIB está lejos de los 15 billones del PIB estadounidense y ocupara el primer lugar en la economía mundial siempre y cuando EEUU lo permita. El papel de ejecutor del orden internacional como policía mundial es el papel que más afecta a Washington porque le obliga a un enorme gasto militar improductivo que influye en su economía y desprestigio de los políticos.

Dos meses y algo mas falta para las presidenciales en EEUU y no hay un claro vencedor en las encuestas, 47% contra 46% entre Obama y Romney, a eso le llaman empate técnico o final cabeza a cabeza, esta tendencia lleva varias semanas, es una de las campañas más parejas de las últimas décadas al cómputo global favorable a los republicanos por el alto índice de desaprobación en materia de política económica que arrastra Obama 60%; el desempleo nunca bajo del 8.3% y la economía se recupera a un ritmo del 1.5% con un desbalance fiscal situado en 7.6% ¿Dónde aplicar reducción de gastos si se insiste en otra guerra, es el dilema?

Mitt Romney con su alta capacidad recaudadora (todos los ricos republicanos de su país lo apoyan para que salga Obama) no logra ponerlo contra la espada y la pared, es un síntoma de baja aceptación y de que nadie le cree; los estadounidenses están conscientes de que con Obama seguirán como están y con Romney, la bancada republicana busca recuperar el protagonismo iniciando guerras por aquí y por allá pero en materia económica todo continuara tal cual.

“70 Años han pasado desde Franklin Delano Roosevelt y la gran depresión, en ese tiempo ningún presidente logro, la reelección con un desempeño superior al 7.2% y menos con un índice de desaprobación del 60% en materia de economía, si Obama logra la reelección habrá roto un maleficio histórico” dice el Washington Post. “Algo parecido le ocurre a Romney de llegar a la presidencia, romperá otro estigma, no se recuerda un aspirante republicano con tan baja aceptación a estas alturas de la campaña”.

La pugna del gasto fiscal en el Congreso daño políticamente a republicanos como a demócratas, la desconfianza popular está allí, sospechas de operaciones en paraísos fiscales, tercerización de puestos de trabajo fuera de EEUU, presión del pentágono para iniciar una guerra contra Irán o Corea del Norte, impulsa la campaña anti Obama por parte del Complejo militar industrial que no ven cuando recuperaran su dinero, aspectos que tienen cansado al pueblo de EEUU que, sin embargo, aceptaran gustosos otro conflicto si con ello recuperan su consumista vida.

Casos de campaña cerrada han existido desde John F Kennedy con Richard Nixon en 1960, gano el demócrata Kennedy con 49.7 contra 49.6%, 120.000 votos fueron la diferencia: en 1976 los estadounidenses enojados con Nixon por el caso Watergate y con Ford por haberlo perdonado eligieron a Carter con 50% de los votos contra 48% de Ford; en el 2000 tras una encarnada guerra legal y varios recuentos, el tribunal dictamino que George Bush con 47.87% fue el triunfador contra 48.36 de Al Gore porque dijeron que Bush, convoco mas electores ¡que tal!

Raúl Crespo.
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