¿Porqué interesarse en el caso de Julian Assange?

Julian Assange, es uno de los fundadores de Wikileaks, portal en internet donde se han publicado 1.2 millones de documentos hasta ahora, con los que se demuestran los modos y estrategias no éticos de gobiernos, corporaciones y ONG’s, sobre todo de la política externa estadounidense, como la Invasión a Irak y Afganistán, además de archivos de inteligencia secretos que demuestran toda clase de manipulaciones, apoyo a torturas, invasiones, abusos, violaciones de derechos humanos y de expresión, apoyo a golpes de estados, promovidos por el gobierno estadounidense y apoyados a su vez por diplomacia europea occidental.

Hay varias razones de peso para darle importancia a este hecho que hoy continua con el asilo político que le concede el gobierno ecuatoriano a Assange. 

¿Por qué es tan importante el juicio a Julian Assange?

Porque sienta un precedente.  La vulnerabilidad del gobierno estadounidense y sus manipulaciones quedaron al descubierto, y antes no había ocurrido en estas magnitudes, tanto así que ningún vocero del gobierno o sus instituciones pudieron negar cualquiera de los cables publicados.  Y como se ha dicho anteriormente, son tantos miles de cables sin aparente importancia pero algunos de ellos contienen información determinante de cómo ese país invade sin ningún cuestionamiento ético y humano a otros países, imponiendo su deseo de mayor poder, sea por petróleo, sea por esclavos, sea por riquezas naturales. 

El caso de Julian Assange, demuestra que, más allá de intentar ganar adeptos, dinero o visibilidad en la prensa mundial; el valor de las acciones de él, los wikileaks y los diversos grupos que trabajan a diario para develar y entregar información para todo aquel que quiera leerlo, tiene un valor humano que trasciende todo aquello.  Quienes han participado en esto, están presos, están en juicio, son perseguidos, son terroristas.  Cualquiera de nosotros que quisiera participar, tiene de frente el camino que podría atravesar, en el mejor de los casos escapando de una pena de muerte.  Desde que en el 2007 salió el primer cable de Wikileaks, han pasado 5 años de intentos para censurarles, enjuiciarles y encarcelarles a todas y todos quienes han participado en esto.  La falsa justicia se ha encontrado de frente con los “nuevos guerrilleros”, quienes terminan condenados por defender la idea de la libertad, la patria libre, la justicia real, la tolerancia cultural, pero que aprendieron a utilizar inteligentemente los mismos medios tradicionales y nuevos para comunicarse, como lo hacen ellos, los monstruos del imperio.  Y como han sido visibles, dando la cara, sus nombres, sus rostros, sus voces, callarlos no se les ha hecho tan fácil.

Ya hace rato tuvimos que entender que el medio para combatir la peste es el mismo medio por donde ella nos invade, pero que nuestra ganancia está en que no tenemos miedo a decir y aceptar nuestras contradicciones en pos de sanar esta humanidad.  Si estas mujeres y hombres hubiesen demostrado esto con máscaras en sus rostros, capaz no los encontrarían para enjuiciarles, pero justamente, no tendríamos juicios televisados y reseñados por la prensa mundial, que por más que intenten arreglarlo en función de disimular lo que realmente está ocurriendo por cumplir con editoriales pagadas, los argumentos del juicio demuestran las incompetencias del enemigo, los argumentos fallidos.  Con máscaras pensamos que nos protegemos, cuando realmente lo que hacemos es no ponerlos al frente a ellos, así no es posible enfrentarlos por las vías que ellos manejan, sin las máscaras nos vemos nosotros y se ven ellos, todos podemos visibilizar sus errores, y por ende, superar esa idea de que estamos medianamente solos en esta gran lucha.  Assange no es un héroe, sencillamente, vio la oportunidad de recorrer la misma vena de la peste, haciéndose con los modos con los que la peste aniquila, para evidenciarle, y en justa contienda –que difícilmente ocurre- enfrentarle. 

La importancia del caso Assange, supera a su persona, realmente estamos de frente a grupos de gentes, que como él, en muchos lugares del mundo, se enfrentan al monstruo imperial y colonizador, que más que callar mutila lenguas, que más que invisibilizar, saca ojos, que invade a razón de su deseo de poder.  Assange ha conseguido un asilo político, y ¿todas y todos los demás perseguidos políticos? Este caso nos evidencia nuevas vías de batallas, tenemos que pensar inteligentemente nuestras batallas, como Assange lo ha hecho.  La peste aniquila y no podemos seguir dispuestos a perder nuestras gentes a la diestra, y ésta, es una forma de protegernos, exponerse inteligentemente, no sólo personalmente sino organizándose en coaliciones, y aquí es donde su programa de televisión para internet tiene un valor de gran importancia, utilizar la comunicación como parte de la gran estrategia, no como único modo o fin de la estrategia.

Habla también de las democracias latinoamericanas

Una grata sorpresa que Assange mirase a Latinoamérica para entrevistar al Presidente ecuatoriano Rafael Correa, en su programa, “The world tomorrow”, pero bien en la conversación Correa deja ver la razón por la que seguramente fue invitado a mantener esa conversación, él estudió en Harvard y sabe cómo funciona el punto neurálgico norteamericano de la economía, pero además, Correa tiene convicciones latinoamericanistas profundas, que lo ponen en el centro de la mira “terrorista”.

Assange se despide en ese capítulo, pidiéndole que se proteja para que no le asesinen, después que Correa le da la bienvenida al club de los perseguidos.  En un contexto tan discutido sobre la canalla imperial, que se legitimen los gobiernos latinoamericanistas por su independencia en decisiones, por su valor humano, pasa por encima de cualquiera de los intentos diarios por desmeritar la democracia que en Latinoamérica se vive y se construye. 

Una de las razones centrales a resaltar es la construcción y vitalidad de la democracia al sur de América, -en términos europeos “democracia real”-, que para nosotros es la democracia participativa, de ser libre, soberana, independiente de cualquier mandato externo que contraríe su cultura, su pueblo.  Y la decisión soberana del gobierno ecuatoriano de conceder el asilo, se hace frente a los juicios sin argumentos válidos, frente al irrespeto de los convenios internacionales, violando el asilo concedido, haciéndose evidente su justicia falsa, en sus modos torpes, en su imposibilidad si quiera de llevar un argumento de juicio que de valor a la postura del monstruo imperial, porque si ciertamente Assange cometió los dos abusos sexuales por los que está siendo acusado, él ha manifestado públicamente acudir al juicio para enfrentar esos cargos, que ya se desestimó una primera vez por inconsistencias.

Assange: informático y periodista

Si bien Julian Assange estudió física, matemáticas, es informático y hacker, es más conocido como periodista porque su trabajo de editor en Wikileaks así lo habilitó.  Protege a sus fuentes, según la primera enmienda de la carta de derechos estadounidense, “El Congreso no aprobará ley alguna por la que adopte una religión oficial del estado o prohíba el libre ejercicio de la misma, o que restrinja la libertad de expresión o de prensa, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a pedir al gobierno la reparación de agravios”.  Assange se resguarda bajo este alegato, por tanto, no ha podido ser enjuiciado en ese país.  A diferencia de Bradley Manning, quien permanece bajo arresto con 22 cargos por haber filtrado información confidencial, que se convirtieron en los “Diarios de guerra de Afganistán e Irak”.

Una vez detenido, con un gps en su tobillo, por el alegato de cometer abusos sexuales a dos mujeres, Assange muy habilidosamente, en el lugar donde permanecía en arresto domiciliario esperando juicio, produjo un programa de 12 capítulos “El mundo de mañana”, donde entrevistó a personas que considera tienen una visión clara del mundo que se está gestando, un mundo que se está construyendo con tolerancia y humanismo, pero además, personas que son opositoras a regímenes imperialistas, quienes son voceros de diferentes partes del mundo y muchas veces son señalados como terroristas.  Este giro demuestra la habilidad de Assange de entender los modos en que el mundo entiende la comunicación, aprovechándose del poder mediático que le sigue sus pisadas, decide grabar con un par de cámaras las conversaciones que sostiene en ocasiones personalmente, en ocasiones a través de skype, sin violar ninguna de las clausulas del arresto domiciliario.  Con esto, una vez más logra ampliar conceptos comunicacionales, con un formato muy interesante de cómo producir televisión para internet, superando los intentos por censurarlo.

De hecho, varios de sus entrevistados fueron interrogados en diversos momentos por autoridades estadounidense, con respecto a la vinculación que pudiesen tener con Assange después de aparecer en ese programa, tanto que, en el alegato por el que fue condenado a 3 años de prisión Nabil Rajab (Presidente del Centro por los Derechos Humanos de Bahréin –BCHR-), está su aparición en este programa por protestar contra el gobierno de su país.

Las comunicaciones y los modos comunicacionales no son el fin, y esto, Assange bien lo tiene claro, porque su fin ha sido claro, revelar las reales intenciones de la canalla, con sus propias letras.


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