Venezuela en pleno Mercosur

Los acontecimientos socio-políticos en la última década en nuestro país constituyen una gama de eventos q van desde los más arcaicos (La oposición y sus anacrónicas manifestaciones facistoides) hasta los ejemplarizantes (Recuperación del régimen democrático participativo por parte de la mayoría del pueblo en el mes Abril del 2002) sucesos q han configurado una nueva estructura de códigos, valores, principios, y patrones de conductas en la llamada psique del venezolano, lo cual ha sido visto y asimilado por otros pueblos del orbe.

El proceso como era de esperar ha estado emergiendo desde una fosa de sumisión, construida  con elementos de dominación, humillación, y neo-esclavitud  sellada por la minusvalía en la q aún están algunos pueblos sometidos por sus “democracias representativas”.

No estando del todo acabada nuestra democracia participativa, su perfectibilidad cada día adquiere mayor vigor y protagonismo, de esto tenemos uno de los más claros ejemplos: En el Edo. Zulia a un consejo comunal se le asigno un presupuesto para construir y habilitar 100 casas, y en lugar de ello construyeron 102 casas; eso es romper con los viejos paradigmas y deslastrarse de la añeja cultura del desperdicio y del derroche de AD y COPEY de forma tajante y sin temor. Esta relevancia del poder popular, poder del pueblo en el concierto de las políticas públicas es la próxima fase del proceso revolucionario bolivariano.

Argumentar paladinamente que no se ha avanzado o que hemos perdido el rumbo, significa poseer un alto nivel de incapacidad analítico-reflexivo y/o estar plagado de egoísmo, desprecio y mezquindad hacia nuestro país; se justificarían esos argumentos en venezolanos naturalizados (No en vano a mayor cantidad de naturalizados “autogol” en los últimos años mayor cantidad de votos de la oposición) o con una mentalidad de subordinación y alienación cultural. De ello vemos en consecuencia que bajo la orden de salir del presidente y las circunstancias del momento electoral, aunado al chantaje, como a la manipulación académica, como la empresarial, personeros del sistemático ataque de fatalismo pesimista operando para mermar nuestro sentido de pertenencia, autodeterminación y autoestima (Véase que la Alcaldesa de Maracaibo usa un Mickey Mouse y personajes Disney para algunos eventos y hasta inauguraciones) manifiestan animadversión por nuestro ingreso como miembro permanente al Mercosur; amparados en el innoble argumento de que no estamos en capacidad de competir. Ya bien lo dijo el Presidente Chavéz  palabras más palabras menos: “¿…Pero si estábamos preparados hace diez años atrás para entrar a competir en el Alca…?”

Con esto queda claro que no es el pueblo, ni la clase obrera, ni las nuevas empresas socialistas o no socialistas, ni el Poder Popular quienes no están en capacidad de trabajar en el Mercado Común del Sur ¡No! Son las viejas estructuras empresariales, industriales, gremios y partidos políticos tradicionales (Operadores fieles de las dos primeras) q carecen no sólo de la infraestructura productiva, peor aún evidencian que carecen de la visión de emprendimiento, de la capacidad gerencial, del sentido de pertenencia para eficaz y eficientemente competir; para ellos es más “productivo” volver a la dinámica económica perversa de tener como principal prestamista al BCV y mantener una cadena voluntaria (Ventas al Mayor y al detal) amputada y dependiente del Estado, pero dicen “...todo lo contrario”.

Necesitan q el Estado siga asumiendo la deuda privada como deuda pública; anhelan seguir siendo tutelados por Venancham; prefieren NO SER, NO ESTAR.

Es bien conocido el fracaso d muchos de esos “empresarios” cuando salen a otros mercados (Véase el caso de Cervecería Brahma entre otros) esta es la mentalidad de esos empresarios: “Puedo ser especulador pero doy trabajo”, es más rentable jugar con divisas en los paraísos fiscales con capitales golondrinas, pero no a nivel de los grandes especuladores, sino como “zombies” del sistema: Ya no disponen de la cultura del verdadero emprendedor, son fieles a la doctrina de CAP y sus doce apóstoles; viven de la dinámica del despilfarro económico convertidos  en burócratas industriales tal y como los definió Schumpeter para describir a aquellas empresas donde el cambio técnico y económico ha quedado reducido a `rutina´ y ha desaparecido la importancia del entrepreneur individual.

Es momento de la dinámica colectivista sin la imitación de ideologías europeas; con el mismo ahincó político avanzar en el área socio-económica regional, dejando de lado a los incompetentes, a las maculas “elegantes” y “preparadas” del sistema q con puras palabras pretenden ser los midas de la economía venezolana.

Somos hoy un pueblo con mayor grado de conciencia, siempre hemos sido trabajador esa es una enorme ventaja comparativa y competitiva y representa una capacidad no utilizada hasta ahora, pero ya podemos hacer uso de ella. Ya basta de lo superlativo de lo extranjero.

Somos el pueblo naciente, encaminado al logro de sus metas y objetivos ¿Barreras? ¿Cuáles? ¿Dónde? Pónganlas frente a nosotros para derribarlas, y sobre esos escombros erigirnos en el mediano plazo como lo que nuestro invariable destino nos ha trazado: Ser un país potencia.

VENCEREMOS

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