¿Por qué las Venas Abiertas de América Latina?

Llegaron los invasores por las costas pensando que estaban anclando a las espaldas de China, llegaron deslumbrando a los indígenas con sus artículos y armas, con sus caballerías y cuantas cosas eran desconocidas por los aborígenes. Los indígenas asumieron la llegada de estos seres como la llegada de dioses, por su parte, los europeos vieron a los habitantes originarios como un descubrimiento, como un recurso que había de ser aprovechado y explotado. La codicia y ambición de los invasores los llevó a habitar un territorio que no era digno de ser habitado por tan egoístas personas. Sin el permiso de nadie se hicieron de unas tierras que no les pertenecían (¿quién les daba autoridad para ello?). Bajo el auspicio de la iglesia católica mataron, robaron, violaron y contaminaron suramérica. En nombre de su religión, plagaron de penurias y sufrimiento no solo a los aborígenes que valientemente los enfrentaron a muerte en más de una ocasión, sino a las generaciones futuras que vendrían siglos después. La semilla del mal se había sembrado...

Como puercos hambrientos ansían el oro”. Esta frase resume y a su vez dice mucho de la codicia tan cegada con la que actuaron los españoles en el cuzco, en Potosí, en las islas perleras, etc. Arrasaron con comunidades indígenas enteras, niños, mujeres, ancianos, fueron quemados inclusive, todo por obtener el tan preciado metal y las piedras preciosas. Tan solo menos de medio siglo después América se había convertido en un negocio europeo, financiado en gran parte a través de España pero con participación y ganancias de otras naciones (Italia, Holanda, Portugal, Francia, entre otras). ¡Metan la mano, metan la mano!

Llegó la explotación, no solo de los recursos naturales, sino también del hombre en tanto que ofrecía - la mayoría de las veces de manera obligada – su fuerza de trabajo. Como parte de esa semilla del mal que ya se había sembrado nace un organismo que llegaría para quedarse, un feto deformado que estaba llamado a ser una especie de sanguijuela y que dominaría además por mucho tiempo el destino y la dirección del orbe, había nacido el capitalismo. Un capitalismo que nos marcaría los próximos quinientos años. La guerra ya no sería por la independencia de las naciones del cono sur, iba a ser, precisamente, en contra de ese mal que ha corroído a toda suramérica y el mundo entero pero ahora, de una manera más salvaje.

La ambición desmedida del europeo (leyendo esta obra magistral), me hace pensar – con el perdón de las excepciones – que, quienes han habitado durante años esas tierras no han tenido ni la más mínima pizca de sensibilidad social. Ni el más remoto indicio de confraternidad con sus semejantes (y no bestias salvajes) de suramérica. No lo digo por todo lo que ya es bien sabido por nosotros en cuanto a la historia de la invasión y los saqueos, material hay de sobra para empaparnos realmente de cuan humillados fueron nuestros antepasados en ese entonces, lo digo más bien por extrapolar ese contexto hegemónico a nuestra realidad actual, solo que ahora, a ese renglón tendríamos que agregar sin ninguna a duda a los norteamericanos.

Galeano en este libro, en mi opinión particular, nos quita la venda de los ojos y nos hace además que razonemos y coloquemos en una balanza la “verdad” que siempre han puesto ante nuestros ojos (medios informativos) y la verdad que durante años nos han escondido; filosóficamente hablando, lo real aparente y lo real verdadero. Cuando hago mención de la palabra “escondido” me refiero a la forma en que nos han hecho llegar la historia latinoamericana a través de una educación tradicionalista, conservadora, por no decir española, que responde a intereses de otra índole. La forma en la que hemos sido educados no es casual, ha sido estructurada así para que, quienes hacemos vida en estas tierras actuemos como borregos, sin quejarnos ni preguntar los porqués de las cosas, de lo que hacemos, de cómo está estructurada la forma de vida en sociedad. Las cosas son así y punto. Dicha estructura es la que ha permitido, a través de los siglos y de la invasión colonialista por parte de los europeos, la masificación del capitalismo en latinoamérica. El aumento del nivel de la pobreza, nótese nuevamente: en latinoamérica, el aumento de las riquezas de magnates y empresarios explotadores gracias a los – cada vez más usados – recursos de ¿quién más?, de latinoamérica por suspuesto. Ésa, camaradas, ha sido la constante durante los últimos años.

Si tuviéramos que crear un diccionario de términos a partir del contexto en el que nos coloca Galeano con sus Venas Abiertas de América Latina y nos tocase definir la palabra “Latinoamérica”, seguramente el concepto se pasearía más o menos por esta oración:

  • Dícese del territorio explotado en beneficio de unos pocos y, al mismo tiempo, en detrimento de millones.”

La batuta por el control de los recursos (cada vez más explotables) la ha tomado EEUU quien se erige, como quien hace leña del árbol caído, como amo y señor de suelos que no les pertenecen, y que nunca, entiéndase bien, les han pertenecido, así como han hecho de igual manera en otras partes del mundo. Vaya tendencia hegemónica que tienen los de la nación norteña.

Sin embargo, en este breve ensayo me urge ubicarme necesariamente en el contexto actual en el que nos encontramos y, a partir de allí emitir una opinión que también manifieste la situación actual a sabiendas de todo lo que nos ha hecho ver Galeano entre líneas. No hay duda de todo lo que el escritor uruguayo plasma en su libro, de las irrenunciables verdades que revela y del arduo trabajo de investigación que llevó a cabo para lograrlo. También es cierto que ya han pasado cuarenta años desde que se publicó por primera vez (1971) y hasta entonces latinoamérica ha venido – si se puede llamar así – de menos a más.

Gracias a libros como éste, las sociedades de los pueblos de “nuestramérica” han evolucionado en su pensamiento y ha emergido un nuevo poder social de la mano del pueblo con dirigentes que tienen un componente patriota bien arraigado: Chávez, Morales, Correa, Kirchner y se siguen sumando otros tantos (Mujica, Rousseff, Ortega, etc.) a la causa emancipatoria revolucionaria de latinoamérica y el mundo. Ha habido, sin lugar a dudas, un cambio, un despertar, y en ese proceso, se están rompiendo las cadenas que nos ataban al dominio imperialista. Las naciones del cono sur están tomando conciencia de su posición, de lo que tienen y de lo que les han robado y están tomando posturas firmes en beneficio de la mejora por la calidad de vida de sus pueblos, las nacionalizaciones de las empresas transnacionales han sido un importante avance en materia económica, ecológica y de desarrollo. Definitivamente Latinoamérica y el mundo entero están tomando un nuevo rumbo, una alternativa que cada vez se afianza como la más viable sobre todo en tiempos de crisis (mayormente europea), a asaber: el socialismo.

Hermanos y hermanas de esta tierra de gracia, a escasos meses del proceso electoral en el que se encuentra inmerso nuestro país, considero que es mi deber, como integrante de este movimiento revolucionario y estudiante de una de las casas de los saberes llamadas a formar los nuevos hombres y mujeres del mañana (Universidad Bolivariana de Venezuela), el hacer un llamado a la reflexión, al análisis minucioso y crítico de todas las aristas que componen la figura de este proceso democrático emancipatorio que dirige el presidente Hugo Chávez Frías para seguir impulsando esta carreta llena de esperanzas, de sueños y deseos por cumplir en pro del avance de la patria grande, de la patria de Bolívar, de nuestra patria. Es hora de que comprendamos y hagamos comprender a quienes aún se encuentran divagando en la oscuridad de un cuarto en el que solo quedan promesas rotas y sueños vapuleados en el imaginario del pueblo, que ahora Venezuela es otra y es así en tanto que se está liberando de esas cadenas que por decenas, que digo decenas, centenas de años la han tenido aprisionada y por ende, no le han permitido crecer como hasta ahora lo ha comenzado a hacer. Bolívar y el ejército libertador compuesto en su mayoría por soldados patriotas y campesinos afines a la causa independentista, hicieron posible el nacimiento de esta patria pero la bota europea y esos grilletes a los que nos condenaron posteriormente los yanquis han impedido el crecimiento de – en palabras de Germán Carrera Damas – una nación llamada Venezuela. Pero eso, compañer@s, se acabó. Esta patria está llamada a ser un país vanguardista en materia de integración, de desarrollo, de la unión necesaria para el fortalecimiento de la sociedad del buen vivir o dicho en aymara: del “sumak kawsay”.

Ya sabemos el porqué de tanta opresión/explotación para con los países centro y suramericanos (por no hacer mención de muchos otros en el resto del globo terráqueo), Galeano nos dió un abreboca de la significación que todo eso tenía, nos hizo despertar a muchos del letargo en el que nos encontrábamos absortos y nos impulsó a seguir investigando, ahondando en esa historia que es parte de nuetra identidad de nuestras raíces y que nos va a permitir entender mejor el porqué de tan necesario movimiento revolucionario no solo en nuestro país, sino en toda latinoamérica y el mundo.

La Pachamama, a través de lo que los científicos han llamado “el calentamiento global”, nos ha dado una señal clara en la que nos dice que sus recursos no son inagotables como pretenden hacer creer las transnacionales del mundo a las sociedades. Y nos adivierte además que si seguimos este modelo de vida cada vez más consumista y devorador (entiéndase: capitalismo), vamos inexorablemente enrrumbados a una debacle de extinción masiva de la que nosotros como seres humanos también formamos parte. O asumimos una postura en la que impulsemos modelos de desarrollo sostenibles o nos atenemos a las consecuencias que van a sufrir nuetros hijos(as), nietos(as) y las generaciones próximas no tan lejanas. El calentamiento global no es un mito señores(as), es una realidad latente.

A través de la lectura de libros como éste y a su difusión, latinoamérica sigue enrumbada en un proceso cada vez más nuestro y menos de ellos. Aún nos queda muuuuuu...cho camino por recorrer, es verdad. Pero lo estamos recorriendo y cada vez más personas se integran a esta vía, la única posible, la vía revolucionaria a través del socialismo del siglo XXI del que tanto predican los tres líderes del eje del mal (Hugo, Evo y Correa) como los llamó en su momento “Mr. Danger”.

Nota: Ey Obama, ¿recuerdas cuál es el título del libro que te regaló el presidente Chávez en la V Cumbre de las Américas en el 2009?


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