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    ¡Palo al Tiburón! Contra el Imperialismo en Defensa de la Soberanía

Rice busca extender “certificados” de Democracy en Chile (2)
Por: Marco Tulio Culebro B * (especial para Aporrea)
Fecha de publicación: 30/04/05
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México, 28 abr.- En charla sobre la democracia made in usa y la nueva arma nuclear estratégica con el representante de la misión de la República Bolivariana de Venezuela en la Organización de Naciones Unidas (ONU), Fermín Del Toro Jiménez se dibuja la forma en que opera la nueva política exterior de Estados Unidos.

Por un lado montando organizaciones paralelas a Naciones Unidas, tales como “La Comunidad de las Democracias” cuyas cumbres anteriores en tiempos de Madeleine Allbright sesionaron en Polonia y Seúl, precisamente en momentos clave de expansión o agresión imperial.

Esa estructura concentra organismos con careta de civiles del tipo del Fondo para la Democracia y el Desarrollo (Fund for the Democracy and Development) o del tenebroso Fondo Nacional para la Democracia (The National Endowment for Democracy NED) cuyos financiamiento y planes para Venezuela no esconden un papel intervencionista (1).

Al respecto, el primer secretario de la misión venezolana, Carlos Lazo, desglosa el terrorismo de Estado que promueve actualmente Estados Unidos: “Se trata de justificar sus intervenciones mediante tres vías:

A) La intervención militar por razones “humanitarias” o por causa de violaciones a los derechos humanos perpetradas por el Estado.

B) Por causa de posesión de armas químicas, biológicas o nucleares (argumento esgrimido contra Irak y Corea del Norte).

C) Por falta de gobernabilidad: porque los Estados nacionales sean “inviables” o “fallidos”, o que tengan una “democracia fallida” (que no tengan su Certificación de Democracy).

Comentan que dicho cuadro busca en realidad la hegemonía imperial y apoderarse de las materias primas y sojuzgar a los Estados nacionales que con dificultad defienden su soberanía en tiempos del neoliberalismo.

Esta doctrina de guerra relámpago y guerra preventiva, verdadero terrorismo de Estado cuya base inicia en el primer periodo de la administración Bush luego del atentado a las Torres gemelas de comercio de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, cuenta ya dos agresiones militares a países muy pobres, pero estratégicamente ubicados como Afganistán, o rico en petróleo como Irak.

La lista de países amenazados incluye como es sabido a Corea del Norte, Siria, Irán, así como en el Hemisferio Americano a Cuba y Venezuela, agregan.

Lazo señala que dicha política estadounidense contra la humanidad sigue los intereses de abstractas sociedades de capital que siempre han tomado para si los recursos naturales, humanos o económicos de cualquier lugar del planeta sin necesidad de mayor justificación y en contra de los pueblos. (2)

Pero a dichos propósitos se oponen las sociedades humanas y su toma de conciencia, como es la asistencia multitudinaria del pueblo venezolano a un proceso político social que desemboca en la Revolución Boliviariana, en la cual existe plena conciencia de la defensa del patrimonio de la nación frente a cualquier amenaza interna y externa.

Los compañeros diplomáticos analizan la intervención estadounidense en Irak que en la etapa actual busca generar instituciones artificiales: un gobierno, unas elecciones, y que en realidad procura reducir la muerte de sus militares y casi logra su verdadero objetivo: quedarse con el petróleo, mientras los iraquíes se matan entre sí.

La doctrina del Departamento de Estado y de los países del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) post-Irak busca “multilateralizar el unilateralismo”, afirma Del Toro, es decir, buscan manipular a los 153 países miembros de Naciones Unidas para que prevalezcan sus fines unilaterales.

Pretenden justificar de esa manera intervenciones como la de Estados Unidos en Sudán, o como ha hecho Francia en Costa de Marfil, en contraposición a todos los consensos de los países del Sur como el Movimiento de los No Alineados y el Grupo de los 77 más China.

Dentro de este contexto, Del Toro pone énfasis en las fallas del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, bajo cuyo esquema los integrantes del Club Atómico buscan prohibir a los otros tener industria propia para enriquecimiento de uranio (3).

Pretenden garantizar ese monopolio tecnológico con el pretexto preventivo de que en manos de países del Sur serviría para fines militares, siendo que dicho enriquecimiento es necesario para la explotación pacífica de los reactores y que el único país que ha usado el arma nuclear contra seres humanos es Estados Unidos.

Del Toro y Lazo concluyen que los principios de la misión venezolana en Naciones Unidas persiguen tanto la defensa del interés nacional como la de América Latina, así como viejas aspiraciones de toda la humanidad como es el desarme nuclear total y sin limitaciones.

1) Revise usted el financiamiento intervencionista en Venezuela en la siguiente página de Internet:
http://www.ned.org/grants/venezuelaFacts.html

2) Un ejemplo de estos intereses y comportamiento fue precisamente la antiquísima Sociedad de las Indyas Orientales con sede en Cadiz, España, hace ya quinientos años dedicada a la explotación de los nuevos territorios americanos sin prestar la menor importancia por la población nativa.

3) Recientemente Irán ha reclamado su derecho de enriquecer uranio.


* periodista mexicano
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Marco Tulio Culebro B * (especial para Aporrea)


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