El 22 de junio, los miembros de la Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual recomendaron que las negociaciones para un tratado
propuesto sobre radiodifusión y difusión por cable regresen al ámbito
del comité para que allí se estudien en más detalle. Esto ocurrió un
día después de que se rechazara una propuesta de tratar el tema en
negociaciones formales. Esta acción podría significar que se archive el
tema, después de aproximadamente nueve años del comienzo de los
primeros debates.
La
propuesta de actualizar la Convención de Roma de 1961 sobre los
derechos de los organismos de radiodifusión se debatió durante el
período de sesiones del Comité Permanente de Derechos de Autor y
Derechos Conexos de la OMPI, que tuvo lugar del 18 al 22 de junio. El
Comité debía procurar conciliar las diferencias este año de modo que la
Asamblea General de la OMPI que se llevará a cabo en septiembre pudiera
convocar una conferencia diplomática (negociaciones formales)
programada para noviembre. Los miembros afirmaron que no se pudo lograr
este objetivo.
“No se puede frenar una idea cuando ya llegó
su hora”, señaló el delegado de la India al finalizar la sesión
plenaria. Pero la última década de negociaciones sobre el tratado ha
servido para mostrarles a los miembros los “profundos abismos” que
existen entre ellos con respecto al tema, agregó. El funcionario indio
sugirió que es posible que haya mejores asuntos en los que pueda
ocuparse el Comité ahora, por ejemplo garantizar que todos los miembros
tengan acceso a los conocimientos y a la educación. Otros observadores
señalaron una propuesta chilena existente en el Comité para deliberar
sobre las excepciones y limitaciones para las bibliotecas y otros
usuarios especiales.
Jukka Liedes, Presidente del Comité,
quien dirigió las negociaciones sobre radiodifusión desde sus inicios,
supervisó en las últimas horas un esfuerzo por rescatar el proceso: se
propuso una sesión especial del Comité para el último trimestre del año
y la conferencia diplomática en 2008.
Pero países como
Brasil, India y el resto del Grupo Asiático señalaron que no acordarían
fechas específicas después de que el intento de este año demostrara lo
alejados que están los gobiernos en relación con este tema. Algunos
países, incluidos los de Europa y varios de África y de América Latina,
instaron a que las negociaciones continuaran.
Sin embargo, se
resolvió recomendar la postergación indefinida de la conferencia
diplomática para así dar “tiempo para reflexionar” y retomar el tema en
las sesiones periódicas del Comité. La recomendación permitiría que el
Comité pueda sugerir a la Asamblea General que convoque una conferencia
diplomática cuando se acuerde que el texto está listo.
Según
se informó, el debate se fue paralizando progresivamente durante la
semana, a medida que se acumulaban objeciones y modificaciones al
proyecto de propuesta no oficial del Presidente. Finalmente, el 21 de
junio la delegación estadounidense expresó en un comunicado que no veía
manera alguna de resolver las diferencias en el tiempo restante.
Estados Unidos dijo que en todo el documento que se estaba debatiendo
no encontraban “ni un solo punto de acuerdo”, ya fuesen propuestas
nuevas o de larga data, señaló un funcionario estadounidense.
“No
estábamos siendo pesimistas, sino realistas”, afirmó el funcionario, al
reconocer que no se podía cumplir con el mandato impartido por la
Asamblea General. Estábamos seguros de que lograr un acuerdo sobre
estos temas clave estaba fuera de nuestro alcance, aun si contáramos
con más días”, comentó el funcionario.
La OMPI considera que las negociaciones avanzan
En
una reunión de información para la prensa, Liedes y Michael Keplinger,
Director General Adjunto de la OMPI, defendieron el resultado y
señalaron que la intención es seguir avanzando con las negociaciones
sobre el tratado. “Creo que hemos logrado un gran progreso”, dijo
Keplinger, ya que los miembros han estudiado cuidadosamente las
alternativas para proteger las emisiones. “No creo en absoluto que esto
sea un fracaso. Estamos frente a un proceso que está avanzando”.
“Estamos en un maratón”, dijo Liedes al comparar el contratiempo con un “calambre en la pierna”.
Keplinger,
quien se unió al equipo hace unos seis meses, indicó que ha habido sólo
seis meses de verdaderas negociaciones y que los miembros aún están
aprendiendo sobre el tema. Sostuvo que los ocho años anteriores fueron
“debates”, durante los cuales los miembros profundizaron en el tema.
“Este
no es un tema muy conocido”, dijo Keplinger y agregó que desde que
comenzaron los debates, la cantidad de países signatarios de la
Convención de Roma casi se ha triplicado, y hoy son cerca de 90. Sin
embargo, más de la mitad de los 184 países miembros de la OMPI no son
signatarios de la Convención de Roma, lo cual podría mejorarse mediante
un proceso continuo de negociaciones, señaló, y agregó que ahora hay
“impulso” para hacerlo.
Ambos funcionarios restaron
importancia al hecho de que los avances tecnológicos han vuelto
obsoleta la necesidad del tratado, como lo han sugerido algunos
miembros ocasionalmente. En realidad, el ambiente tecnológico en
constante evolución “hace que sea necesario” actualizar el tratado,
señaló uno de los funcionarios.
Liedes también defendió sus
incansables esfuerzos por hacer avanzar el tratado, a veces desplegando
creatividad en sus tareas. “Algunos de nosotros reconocemos que los
organismos de radiodifusión pueden encontrarse en la posición de
autorizar la reutilización de sus emisiones”, afirmó, lo que crea una
“manera equilibrada y justa de que sus inversiones sean utilizadas en
otros territorios”.
La base oficial para las negociaciones es
un documento extenso numerado SCCR 15/2, que refleja una amplia
divergencia de puntos de vista. Liedes elaboró varios documentos
“oficiosos” más cortos, que presentan sus consultas con los miembros en
los últimos meses y cuya intención es proporcionar una posible base a
partir de la cual resumir el texto mayor.
“Es un poco
triste”, dijo más tarde un funcionario de la oposición. “Pero
finalmente prevaleció el realismo. Estos temas son complejos. Fue una
decisión prudente”.
Reacción de las ONG
Según parece,
los grupos de interés público y las empresas de tecnología estuvieron
conformes con el resultado. James Love, Director de Knowledge Ecology
International, afirmó que la acción del Comité “estableció una meta
alta” para la programación de una conferencia diplomática en el futuro:
“una vez que se logre un acuerdo sobre los objetivos, el alcance y el
objeto de protección, temas para los que no parece haber acuerdo en
vista”.
Love dijo que la negociación refleja un cambio en la
OMPI de responder principalmente a las necesidades de los titulares de
derechos a ampliar los temas relacionados con el impacto de los
derechos de propiedad intelectual. En este caso, afirmó, “los
organismos de radiodifusión pidieron demasiado e hicieron muy pocas
concesiones, y es por ello que el tratado no pudo avanzar”.
Los titulares de derechos y los grupos de radiodifusión no brindaron comentarios al finalizar la reunión.
A
principios de semana, la Electronic Frontier Foundation presentó una
carta abierta dirigida a la OMPI y firmada por más de 1.500 creadores
de podcasts de todo el mundo, en la que se expresaba la preocupación
sobre el impacto que tendría el tratado en el futuro del podcasting
(creación y distribución de archivos de sonido y video). “Al otorgar a
los organismos de radiodifusión y difusión por cable derechos
exclusivos sobre las retransmisiones diferidas por Internet que se
aplican además de los derechos de autor, es probable también que se
perjudique a los medios incipientes de radiodifusión ciudadana por
Internet, como el podcasting, en un momento en el que aún no queda
claro si los organismos de radiodifusión tradicionales serán
reemplazados por estos nuevos medios que ofrece Internet”, indicó Gwen
Hinze, de EFF, en su comunicado dirigido a la reunión.
Partes interesadas quedaron fuera de la reunión
Los
grupos intergubernamentales y no gubernamentales fueron retirados de la
sala después del segundo día. El Presidente Liedes, que no participó
del segundo día debido a que tuvo que regresar a Finlandia por motivos
laborales, comentó a Intellectual Property Watch que se cambió el estado de la sesión a reunión informal a fin de que los negociadores tuvieran más “flexibilidad”.
Esta
medida llenó el amplio lobby de la OMPI con personas pertenecientes a
una gran variedad de países y disciplinas, tales como, radiodifusión,
cine, música, telecomunicaciones, deportes profesionales, medios de
Internet, alta tecnología y muchos grupos de interés público. Allí
mismo, podían encontrarse representantes de algunas de las empresas más
grandes del mundo.
El 20 de junio, diez grupos no
gubernamentales originarios de diversas regiones del planeta emitieron
un comunicado conjunto que exhortaba a los delegados a detener las
negociaciones y a rechazar la propuesta del tratado. “Después de más de
9 años de debates, los esfuerzos por formular un tratado que aborde la
piratería de las señales de radiodifusión pero que no perjudique a los
titulares de derechos de autor ni a los usuarios legítimos de las
emisiones han sido infructuosos”, señalaron.
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