MADRID.
El pasado 9 de enero, la Fundación Autor, perteneciente a la Sociedad
General de Autores y Editores (SGAE), cumplía diez años de existencia
dedicados a realizar "actuaciones asistenciales, de promoción,
formativas, de investigación y estudios, publicaciones y ediciones
discográficas" para los autores españoles, tal y como recogen sus
estatutos. Según la Memoria de Actividades de 2006 de la fundación, a
la que ha tenido acceso elEconomista, "el decenio habrá concluido con
una inversión de más de 106 millones de euros en promoción del
repertorio; más de 13 millones en asistencia social y más de 6 millones
en formación".
Cuando terminó el año 2003, Fundación Autor lucía en su balance, según
ha podido comprobar elEconomista con los documentos auditados, una
cifra de activo total nada despreciable: 509.226 euros. A cierre de
2006, el activo de la fundación se elevaba a 55,63 millones.
¿Cómo ha logrado, una fundación que arroja un resultado positivo anual
de unos 4.000 euros, multiplicar por 110 sus activos en tres años? La
respuesta está en el nuevo reparto de poder del Grupo SGAE, casi un
hólding abocado a dedicarse a la industria del entretenimiento que
reposa sobre tres patas: una sociedad sin ánimo de lucro y dos
fundaciones, con las consecuentes ventajas fiscales que tiene este
esquema.
La primera es la SGAE, cuyo cometido es gestionar los derechos de sus
socios recaudando la cuantía estipulada y distribuyéndola. La segunda
es la propia Fundación Autor, a quien se ha convertido en la encargada
de la gestión del Plan Sedes Integrales de SGAE
(ver elEconomista, 30 de mayo de 2007),
un macroproyecto para contar con grandes espacios escénicos, la mayoría
en edificios históricos de las principales ciudades españolas.
La tercera pata es Iberautor, que será quien se encargue de la
explotación de los alrededor de 10 espacios escénicos que, cuando se
terminen las obras de rehabilitación o construcción desde cero, sumarán
cerca de 8.000 butacas a las que sacar rendimiento durante los próximos
cien años.
La transfusión de la SGAE
La riqueza de la Fundación Autor podría decirse que es genética o
heredada, porque le viene de quien le dio la vida: la SGAE. La sociedad
creó hace años un fondo que aparece en sus estatutos como Título VI y
una comisión encargada de gestionarlo. Su función era alimentar las
actividades de formación y promoción de autores; ocuparse de la
conservación, restauración y difusión [...] de los bienes del
Patrimonio Histórico Español que perteneciesen a la Sociedad y de las
obras lírico-dramáticas y musicales de su archivo; así como del
estudio, investigación, enseñanza, intercambio y difusión de las obras
de su repertorio y la protección jurídica de las mismas.
El fondo era de la SGAE, estaba en el balance de la SGAE, aunque las
actividades para las que estaba creado, según los propios estatutos de
la sociedad gestora, podían hacerse "creando una o varias fundaciones
culturales privadas".
En 1997, cuando se crea la Fundación Autor, el fondo contaba con 17,9
millones de euros. A cierre de 2006, los activos contenidos en el fondo
son ya de 52 millones.
La Memoria de la Fundación del pasado año reconoce que la nueva Junta
Directiva, que tiene que renovarse en este ejercicio, tiene por delante
como tarea "el plan más ambicioso de dotación de activos que jamás tuvo
la Sociedad", ya que junto al fondo del Título VI tendrá que gestionar
"el conjunto de inmuebles" del Plan Sedes Integrales que son "los
cimientos sobre los que se levantará la nueva estructura física de la
SGAE".
¿De dónde proceden los fondos del llamado Título VI? Según los
estatutos, a este apartado se pueden destinar "el 10 por ciento, como
máximo, de los derechos recaudados por los miembros de la SGAE; un
porcentaje de los derechos que hayan de remitirse al extranjero; un 20
por ciento de la cantidad recaudada en concepto de remuneración por
copia privada; las donaciones que reciba la sociedad con destino a las
actividades mencionadas; los fondos que han sido destinados por la
Junta Directiva a esta finalidad el 18 de noviembre de 2003, 20 de
enero de 2004 y 15 de marzo de 2005; así como de los fondos que
anualmente sean traspasados a la Fundación".
La clave del canon
El nuevo canon digital, aprobado por ley en junio del año pasado y del
que sigue en discusión la cuantía entre los Ministerios de Industria y
Cultura, vendrá a incrementar la parte procedente del llamado canon por
copia privada. La nueva tasa afectará a todos los soportes susceptible
de reproducir o grabar contenidos protegidos por la ley de propiedad
intelectual, incluidos mp3 y móviles con música.
Pero aún sin un ingreso adicional que SGAE cifra en más de 200 millones
anuales en total para todas las sociedades gestoras de derechos, del
que se podrá pasar al Título VI el 20 por ciento, el fondo fue
creciendo año a año de tal forma que, a 31 de diciembre de 2002,
arrojaba un saldo de 27,8 millones.
Ernst & Young
Llega el año 2003 y SGAE encarga un informe a Ernst & Young para
saber cómo administrar de una forma más eficiente sus recursos y poder
seguir adelante con el ambicioso proyecto conocido como Sedes
Integrales. En una carta a los socios que figura en el Informe de
Gestión de 2004, el presidente de SGAE, Teddy Bautista, hace referencia
al citado informe diciendo: "En 2003, la Junta Directiva, basándose en
el documento de Ernst & Young, decidió reforzar jurídica, económica
y financieramente el perfil de la Fundación Autor. A través de un
proyecto plurianual (2003-2006), la Fundación Autor tenía que llegar a
2006 disponiendo de todos los recursos jurídicos y financieros
necesarios para garantizar la continuidad futura de sus programas
asistenciales, promocionales, formativos y, asimismo, del plan de sedes
integrales".
La idea es traspasar a la Fundación con fecha tope diciembre de 2006 todo lo acumulado durante años en el Título VI de la SGAE.
El informe de gestión de 2005 explica que, "las transferencias
efectuadas a favor de la Fundación Autor, con cargo al Fondo, ascienden
a 16,14 millones". El objetivo, traspasarlo todo antes de que acabe
2006. Con esa cantidad en el balance de la Fundación, se cuenta con
pulmón suficiente para desarrollar el Plan Sedes Integrales, que tiene
ya aprobadas en junta directiva actuaciones de rehabilitación y
construcción por importe de 190 millones de euros.
La sociedad, la fundación y sus planes en cifras
346 MILLONES. Son los euros que la SGAE repartió entre
sus socios en 2006, según la Memoria Anual. Supone un incremento del
8,5 por ciento respecto a 2005. Los repartos fueron por 635.227 obras
correspondientes a 30.142 autores y editores.
55,63 MILLONES. Son los activos de la Fundación Autor
a cierre de 2006, que incluyen lo acumulado durante años por SGAE
destinado en principio a la promoción y defensa de las obras de sus
asociados y a lograr para éstos ventajas sociales como seguros.
190 MILLONES. Es el presupuesto aprobado a día de hoy
por la junta directiva de la SGAE para el proyecto de sedes integrales.
De salir adelante el macroespacio escénico de Zaragoza (16.000
espectadores) podría sumar entre 160 y 200 millones de euros más.
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