 |
Melendi, esta semana en Zaragoza, donde estuvo firmando discos. | Credito: Neima Pidal |
|
|
Nacido en Oviedo.
Edad: 27 años.
Discografía: Ha vendido más de un millón de discos con `Sin
noticias de Holanda´ (2003), `Que el cielo espere sentao´ (2005) Y
`Mientras no cueste trabajo´. (2006)
--Mientras cueste trabajo... ¿qué?
--Mi filosofía es trabajar para vivir, no vivir para trabajar.
Eso es lo fundamental que debemos tener todos en cuenta y no
obsesionarnos con el dinero ni con nada. Hay que trabajar lo justo para
vivir, no hacer muchas horas extra. Lo importante es vivir aunque sea
con menos dinero y más tiempo.
--¿Cómo es su nuevo trabajo?
--Es el mejor de los tres discos pero como eso lo dirán todos
lo que he dicho es una gilipollez. Además, yo pienso que es al revés,
el primero de todos los artistas que he escuchado, y supongo que el mío
también, es el más fresco y el mejor. Pero este en cuanto a
composiciones es superior. Hay una madurez y he recuperado al canalla
que estaba un poco apagado en el segundo disco. En ese trabajo estaba
en una etapa de vida muy asentada en la que conocí a mi mujer, tuve una
hija... y ahora estoy un poquito más canalla y se nota que he vuelto a
las andadas.
--¿El triunfo de Melendi es el del mensaje por encima de la música?
--Sí, porque cantar no canto ni para dormir un niño; ni a mi
hija que ya se queja (ríe). Me gusta la gente que prefiere no cantar si
no tiene nada que contar. Que me hablen del amor imposible o de no sé
qué, me estresa. Prefiero una voz menos portentosa y que me cuente
cosas, que me comunique. Ese es mi secreto.
--Cinco años desde su primer disco, más de un millón de discos vendidos, una hija... ¿no le da vértigo mirar atrás?
--Evito el pensarlo pero, a veces, cuando me acuesto pienso que
aún voy para 30 palos y ya me ha pasado todo esto y no me ha dado
tiempo ni a saborearlo. Te da la impresión de que ha sido todo un
hotel, una entrevista y vuelta a empezar. Me parece que se me ha
escapado algo.
--¿Es cierto que un hijo cambia la vida?
--Cambia sobre todo tu cabeza. Antes no dependía de nadie y no
rendía cuentas a nadie. Es como una pequeña conciencia que pesa mucho
más que la mía, que la tenía bastante despistada (ríe).
--En un mes y medio cruza el charco..
--No sé para que lo dice porque mejor me quedaba en mi casa. Me
aterra volar, me voy dentro de un mes y me pongo malo de pensarlo...
Voy con mucha ilusión pero sé que el mercado es muy complicado y hay
que hacer en un mes lo que aquí se hace en un año. Pero quiero conocer
aquello una vez antes de morir y sé que si no es por la música no voy a
volver a cruzar el charco.
--Acaba de conocer que su gira Gangs of London Tour recibirá el premio a la mejor gira en los Premios de la Música, ¿qué opinión tiene de los premios?
--Los premios son simbólicos. De qué valen si luego la gente no
va a tu concierto. Lo que vale es que vayas a un concierto y esté lleno
porque eso demuestra que han comprado tu disco y les gusta. A los
premios les doy el valor que tienen porque te reconocen pero no me
muero por ellos, ni ellos por mí.
--¿Qué opina de la piratería?
--Con la piratería siento no ser un artista típico pero tengo
que ser fiel y a mí me ayudó mucho. Entiendo que, hoy por hoy, cuando
ya vendo discos es una lacra para mí pero engañaría si dijera que no me
ayudó y tiró de mí para arriba. La piratería es una lacra pero, a
veces, muy beneficiosa.