De los casi 40 ponentes en la
audiencia citada por las comisiones segundas de Senado y Cámara, solo
dos defendieron el TLC. El entusiasmo de los asistentes provocó los
aplausos del público que fue amenazado por el representante Bravo de
hacerlos desocupar el recinto sino permanecían en silencio. A lo largo
del día con argumentos sólidos y cifras contundentes la mayoría de los
ponentes explicaron las desventajas de Colombia frente al Tratado de
Libre Comercio con los Estados Unidos.
Representantes
de los maestros, sector agropecuario, empresarios en general tocaron
temas relacionados con la legislación laboral, la floricultura, la
industria del calzado y la educación, entre muchos otros, recibieron el
respaldo de los asistentes al pronunciar frases tan dicientes como “No
nos oponemos al comercio pero sí a un tratado que no representa un
comercio justo para Colombia” o “El TLC no es un simple acuerdo, es un
tratado para limitar la capacidad del Estado de promover el
desarrollo”.
Los
ponentes reiteraron sus críticas al mecanismo extra rápido con el que
se citaron las audiencias y denunciaron la falta de un real interés en
oír las opiniones de las organizaciones sociales por parte de la
mayoría uribista en las comisiones la cual nunca completó el quórum,
llegando solamente a 11 el máximo de asistentes. Los parlamentarios
críticos del TLC, por el contrario, escucharon atentamente los
argumentos de los ponentes.
Según
la mayor parte de los que intervinieron, la realización de la audiencia
no resuelve el hecho de que el TLC fue negociado y firmado de espaldas
a la mayoría de la población.