"Asegurará que la innovación en medicina será guiada por las
necesidades de los pacientes y no por el simple beneficio", dice MSF
La Asamblea Mundial de la Salud concluyó este sábado al cierre de
su sesión anual, --inaugurada el pasado día 22 en Ginebra--, con la
adopción una resolución que podría modificar la concepción sobre el
desarrollo de nuevos fármacos y dar lugar a un sistema que permita un
mayor acceso a los medicamentos por parte de los más pobres.
El texto aprobado por la Asamblea, el máximo organismo de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), insta a los 192 Estados miembro
a hacer de la salud mundial y de la fabricación de medicamentos "un
sector estratégico", con lo que se obligan a reconocer como "prioridad
"la investigación y el desarrollo de nuevos fármacos orientados a las
necesidades de los pacientes, en particular de las poblaciones y países
con menos recursos.
Los ministros de Salud reunidos en Ginebra
acogieron así las inquietudes de los países en desarrollo y de
organizaciones no gubernamentales de tipo humanitarias, que critican la
preferencia de los laboratorios transnacionales por el desarrollo de
medicinas contra enfermedades predominantes en países ricos,
olvidándose así de las 'no rentables'.
"La resolución de la
Asamblea es tal vez una de las más importantes que se hayan adoptado en
este tema porque abre las puertas a un debate, que se prolongará
durante unos diez o quince años, acerca de la propiedad intelectual de
los fármacos", señaló a 'IPS News' el director adjunto del Programa de
Medicamentos Esenciales de la OMS, el colombiano Germán Velásquez.
La decisión "tendrá también consecuencias en los regímenes de patentes
regulados por acuerdos de la Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual (OMPI) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC)",
adelantó por su parte el director de la ONG Consumer Project on
Technology (Programa Consumidores y Tecnología), el estadounidense
James Love.
En el caso de la OMC, las regulaciones están
contenidas en los Acuerdos sobre Aspectos de la Propiedad Intelectual
relativos al Comercio, conocidos por su sigla en inglés TRIPS.
Los representantes de las ONG esgrimen la que denominan 'Ecuación
10/90', según la cual hasta ahora, sólo el 10% de las inversiones en
investigación y desarrollo de nuevos fármacos se destina a las llamadas
'enfermedades desatendidas', que afectan al 90% de la población
mundial, radicada en los países en desarrollo.
Con la resolución
de este sábado, la OMS "trata de conciliar la creación de nuevos
medicamentos con la necesidad de que sean accesibles de inmediato a la
población", explicó Velásquez.
INJUSTO SISTEMA DE PATENTES
Bajo el actual régimen de propiedad intelectual, las patentes que
protegen la comercialización de medicamentos pueden llegar a extenderse
hasta 35 años, lo que hace a estos fármacos "inalcanzables" para los
pobres en razón de sus elevados precios, afirman organizaciones como
MSF. Las farmacéuticas, por su parte, justifican los altos precios como
una forma de sostener la financiación de sus investigaciones.
Pero la resolución de la Asamblea insta ahora a estas multinacionales a
trabajar con la OMS y con otras instancias internacionales para brindar
apoyo al desarrollo de medicamentos esenciales, destinados a atender
las enfermedades más comunes de los países pobres.
La sesión de
esta Asamblea iniciada el lunes 22 se propuso examinar la cuestión de
la salud pública, la innovación y los derechos de propiedad intelectual
en dos propuestas separadas: una, auspiciada por Kenia y Brasil, que
proponía la creación de un marco que permitiera definir las prioridades
de la salud mundial y el apoyo a la labor básica en investigación y
desarrollo de fármacos.
La segunda iniciativa partía del Informe
preparado por una Comisión designada por la OMS y presidida por la
ex-presidenta suiza Ruth Dreifuss que invitaba a los Estados miembro a
corregir las deficiencias en el ciclo de innovación de medicinas que
impiden a los habitantes de los países en desarrollo recibir atención
sanitaria adecuada.
"Los derechos de propiedad intelectual son
importantes, pero como instrumento, no como meta", señalaba el Informe
de la Comisión Dreifuss. Su pertinencia a la hora de promover la
necesaria innovación "depende del contexto y de las circunstancias",
advertía.
La Asamblea aceptó la idea de Kenia y Brasil de crear
un grupo de trabajo intergubernamental para elaborar un plan de acción
y una estrategia que orientarán los trabajos futuros sobre la
innovación y la salud pública. Las ONG celebraron la iniciativa de la
Asamblea, que Velásquez calificó de "histórica".
También MSF
celebró el acuerdo. "Esta semana hemos visto a los ministros de Salud
asumir el liderazgo y demostrar que quieren establecer prioridades y
encontrar nuevas formas de financiación del desarrollo de nuevos
productos para asegurar a todos el acceso a las innovaciones", señaló
la directora de la Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales de la
ONG, Ellen 't Hoen.
Esta resolución, basada en la iniciativa de
Kenia y Brasil, "asegurará que la innovación en el campo de la medicina
será guiada por las necesidades de los pacientes y no por el simple
beneficio", concluyó la experta de MSF.