Cuando Richard Stallman supo que un arquitecto de la
fabricante de chips gráficos ATI daría una conferencia en su propio
MIT, inmediatamente comenzó a organizar una protesta contra esa empresa
por dañar las políticas del software libre. Imprimió gran cartel que decía "NO LE COMPREN A ATI - Enemigo de su libertad"
y se plantó en medio del salón. Pero entonces llegó una encargada del
evento con todas las intenciones de hacer que RMS se retirara del
evento...
Stallman, por supuesto, se negó a
retirarse. Luego llegaron 4 policías y un detective, a pesar de que RMS
ya había hecha pública su intención de no interrumpir la charla con su
voz. El letrero, dijo, era fuerte sólo visualmente y no molestaría a
nadie que estubiera escuchando la charla.
Luego un policía le
pidió que abandonara la sala para hacerle unas preguntas, a lo que
Stallman se negó. El corpulento policía entonces tomó a RMS del brazo,
a lo que nuestro héroe respondió preguntando a los gritos si estaba
siendo arrestado o no. En ese momento la charla sí se detuvo por un
momento.
Finalmente se acordó que RMS podria permanecer en el
evento si quedaba sentado, lo que él hizo cerca de la entrada. Pero
durante el resto de la charla mantuvo el letrero en alto, mientras
otros partidarios del Software Libre repartían oportunos folletos.