 |
Eduardo Samán, Director General del SAPI dando palabras de bienvenida |
|
|
En el
marco del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela se
realizó el pasado viernes en Caracas el Seminario “Aspectos
de la calidad e inspección en las exportaciones”, el cual
fue dictado por el funcionario del Ministerio de Comercio Exterior de
Cuba, Gabriel Lahens Espinoza.
El
evento fue organizado por el despacho del viceministro de comercio
exterior del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio, contó
además con la presencia de Eduardo Samán, director del
Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI) y el
Consejero Comercial de la Embajada de Cuba, Octavio Martínez.
Al
encuentro acudieron cientos de empresarios venezolanos, pequeños
y medianos, productores, exportadores, importadores, cooperativistas
y funcionarios de diversos organismos públicos y privados,
interesados en conocer las posibilidades y facilidades para la
colocación de sus productos en el mercado comercial cubano y
las requisitos y normas sobre aspectos en la calidad, inspección
y certificación en renglones como el de la exportación
de alimentos, vestidos y calzado entre otros.
El
representante cubano destacó que el intercambio bilateral
entre ambas naciones, alcanzó un considerable crecimiento
comercial durante el año 2005, a consecuencia de las Medidas
establecidas dentro del Acuerdo del ALBA entre Cuba y Venezuela que
incluyen por una parte, la cancelación de aranceles por el
Estado Cubano, lo cual permite que productos venezolanos que se
exporten a la isla lo hagan con arancel cero, y que el gobierno
venezolano brinde facilidades crediticias a productos de origen
cubano. Estos acuerdos han permitido dinamizar el comercio entre
ambas naciones, y aumentar el intercambio de empresas venezolanas con
empresas cubanas y viceversa, de las cuales han resultado dos Rondas
de Negocios, las Macro Ruedas y la Feria de La Habana. Los sectores
donde se han derivado más acuerdos, según indicó
el diplomático cubano, han sido en el de los materiales de
construcción, alimentos, materia prima para productos
químicos, productos de acero, lo cual representó para
ambos países en el año 2005, un intercambio por un
monto por 200 millones de dólares en productos no petroleros.
De
igual manera, el director del SAPI Eduardo Samán, resaltó
que en el marco del Acuerdo del Alba y la puesta en práctica
del Convenio Cuba-Venezuela, entre empresas venezolanas y cubanas,
los mandatarios de ambas naciones establecieron que los aspectos
relacionados a la propiedad intelectual vinculados al comercio, no
fueran a ser un obstáculo para el intercambio de bienes y
servicios entre ambos países, por el contrario buscar los
mecanismos para favorecer y estimular dicho intercambio entre
sectores productivos venezolanos y cubanos, sin las barreras
condicionantes que impone el modelo económico neoliberal.