Miembros y usuarios de la
Asociación
de Software Libre de Venezuela (SOLVE) denuncian los peligros de
una alianza entre el
Centro Nacional de
Tecnologías de Información (CNTI, dependiente del
MCT) y la empresa trasnacional IBM.
El acuerdo, anunciado este viernes a través de numerosos medios de
comunicación (entre ellos
la
propia página web del CNTI), indica que IBM participará en el
Laboratorio Nacional de Software Libre con poderes de decisión sobre
las aplicaciones libres que serán escogidas como pilotos en la
Administración Pública Nacional para su migración hacia el Software
Libre.
Dice textualmente: "IBM de
Venezuela evaluará, seleccionará y brindará soporte técnico en la
implementación de pilotos basados en tecnologías Linux y de estándares
abiertos. Adicionalmente, aportará en calidad de préstamo, los equipos,
productos y programas que permitirán desarrollar las herramientas
necesarias para el diseño y fabricación de productos de software
desarrollados con estándares abiertos."
Como se sabe, en diciembre de 2004
el Presidente Chávez firmó el
Decreto 3390 para migrar los sistemas del Estado a Software Libre con
estándares abiertos, una decisión trascendental y aplaudida a nivel
mundial.
El Laboratorio Nacional de Software Libre es un organismo dependiente
del MCT creado para coordinar la micración, el cual tendrá entre sus funciones
"identificar, evaluar y recomendar las distribuciones y demás
desarrollos en Software Libre basados en Estándares Abiertos", "evaluar
el Software a ser adquirido, o desarrollado para el Estado venezolano"
y "coordinar el desarrollo de aplicaciones especializadas para la
Administración Pública Nacional", según afirma el Plan Nacional de
Migración publicado por el MCT el año pasado y disponible
en su página web.
De allí su importancia estratégica, en particular para transnacionales
y empresas que desean mantener contratos de software con el Estado
venezolano.
SOLVE denuncia que, en vez de articularse la creación del Laboratorio "mediante la articulación de redes sociales", como se
afirma en el mencionado Plan, más bien se está acudiendo a
transnacionales con intereses comerciales propios para tomar decisiones
vitales en el Estado venezolano, entre ellas la compra y el uso de
software.
También se denuncia el escaso contacto y concertación que ha habido con
las diferentes comunidades y grupos de usuarios de software libre
existentes en el país, que bien habrían podido ayudar de una forma u
otra en la evaluación y selección de software libre con estándares
abiertos.
Otras decisiones previas han puesto en alerta a la comunidad, entre
ellas: (1) la recomendación del MCT para
usar una distribución no libre de Linux (Red Hat); (2) un presunto
borrador de decreto que pretendía
darle excepciones y privilegios a las tecnologías propietarias Java
de Sun Microsystems; (3) las declaraciones recientes de Jorge
Berrizbeitia, presidente del CNTI, en un programa
en Unión Radio donde afirmó que su ente continuará las
investigaciones de tecnologías libres y no libres, y (4) el hecho de
que el software libre ni siquiera se mencione entre los diferentes
planes y proyectos de la Misión Ciencia, tan importante para el país.
SOLVE ha iniciado una campaña
con
banners para denunciar este acuerdo CNTI-IBM y pedir su revisión,
llamando a diferentes sitios web a enlazarse a través de
diferentes banners. Diferentes colectivos de Valencia, Barinas, el Gulujap y varios blogs y
bitácoras se han unido al llamado.
EL DECRETO 3390
En diciembre de 2004 el Presidente Hugo Chávez firmó el
Decreto 3.390 para migrar los sistemas del Estado a Software Libre con
estándares abiertos, decisión que garantiza que los venezolanos
migraremos las
aplicaciones de la Administración Pública a aquellas cuyo código fuente
pueda conocerse, estudiarse, modificarse, mejorarse y redistribuirse.
La consecuencia de esto será que los venezolanos podrán usar en la
Administración Pública sólo aquel software
que permita conocer cómo funciona, cómo se hizo y que nos dé la
posibilidad de modificarlo para adaptarlo a nuestras necesidades, y
redistribuirlo a quienes también lo necesiten.
Otra de las ventajas estratégicas del software libre es que garantiza
la soberanía tecnológica y la independencia del Estado con respecto a
transnacionales y empresas extranjeras. Aún en caso de que EEUU
decidiera bloquear a Venezuela de alguna manera, el Software Libre
garantiza que el país tiene todos los conocimientos y herramientas para
continuar funcionando sin depender de empresas de software extranjeras.
EL SOFTWARE LIBRE
El movimiento del Software Libre es impulsado por personalidades como
Richard Stallman y la
Free Software
Foundation, y abarca tecnologías como el sistema operativo
GNU/Linux, la suite de aplicaciones OpenOffice.org, el navegador
Mozilla Firefox, el servidor web Apache y muchos otros. Las mejoras en
seguridad y los ahorros para el Estado serán considerables, pero más
que eso el Software Libre permite que los venezolanos conozcan el
software que utilizan y lo puedan modificar, fomentando además la
solidaridad y el altruismo.
Lo más importante es que el código fuente (los planos o la receta) de
las aplicaciones libres puede ser obtenido por cualquier persona, quien
además puede hacer su propia versión mejorada del software y
redistribuirla, creando además aplicaciones más seguras y robustas que
sus equivalentes propietarios, como Microsoft Windows y Microsoft
Office. La socialización del código fuente se convierte así en un pilar
para la eliminación de la pobreza y la masificación de la informática
entre la población.
Además, genera empleos y fomenta el desarrollo endógeno, ya que
cooperativas y PYMEs venezolanas pueden encargarse del desarrollo,
mantenimiento, soporte e instalación de software libre con ayuda de
comunidades y grupos de usuarios nacionales e internacionales.
Esta situación ha preocupado enormemente a muchas
transnacionales, debido a las amenazas que el Software Libre supone
para su modelo de negocios tradicional, basado en la venta de software
sin código fuente, la prohibición de sacar copias y el guardar
celosamente el conocimiento dentro de la empresa. Esto contrasta con el
modelo del Software Libre, en el que las aplicaciones deben
redistribuirse libremente junto a su código fuente.
En Venezuela, el Software Libre es de particular interés luego de que,
en diciembre de 2002 y enero de 2003, un paro político paralizara a
PDVSA, la industria petrolera estatal. Muchos de los huelguistas
utilizaron software propietario controlado a distancia para mantener el
control de la empresa y sus sistemas automatizados, aún sin estar en
sus puestos de trabajo, desatando una guerra entre hackers que
finalmente fue ganada por el gobierno venezolano. Desde entonces, ha
sido una preocupación del Estado el mantener sistemas de software
seguros, fiables y que puedan conocerse a cabalidad, para evitar
"sorpresas" como las que hubo en el paro petrolero. Y el software libre
fue una de las respuestas.