WASHINGTON/AP — Colombia sigue
encontrando inflexibilidad en Estados Unidos para el libre comercio en
la agricultura, declaró un ministro negociador, mientras que un
analista político consideraba que a mayor prontitud en el cierre de
negociaciones mayores pueden ser las concesiones colombianas.
Colombia reanudó el miércoles las negociaciones que fueron suspendidas
en la XIV ronda en Washington, que se creía iba a ser la última. Los
emisarios de ese país se retiraron entonces a la espera de mejores
oportunidades para el entendimiento.
“En los temas no agrícolas hemos encontrado la flexibilidad que nos
permite avizorar la posibilidad de un avance de la negociación hacia su
conclusión”, dijo el ministro colombiano de Comercio Humberto Botero a
la AP. “No así, infortunadamente, en los temas agrícolas que siguen
totalmente abiertos”.
El consultor internacional Tomás Uribe, miembro del Partido Liberal
colombiano, cree que el cierre está al alcance de la mano de Colombia,
pero a cambio a concesiones estadounidenses que “no las aceptamos en
diciembre porque no nos parecían suficientes”.
“Entonces, depende mucho de cuál es el nivel de ambición que mantenga o
no mantenga el gobierno de Colombia”, dijo Uribe hablando a título
personal y no de su partido.
“Si cerramos este día, puede ser que no hayamos logrado nuestras
ambiciones, y si persistimos en ellas se puede alargar un poco más (el
proceso)”.
Colombia inició negociaciones conjuntamente con Perú y Ecuador hace 20
meses. Perú forzó el cierre en diciembre haciendo concesiones
agroindustriales y Ecuador, que también se retiró con el mismo
argumento de los colombianos, ha anunciado que retomará el diálogo el
23 de febrero.
El negociador ecuatoriano Manuel Chiriboga dijo que ha estado siguiendo
los contactos colombianos sobre propiedad intelectual, pero se retiró
debido a que los negociadores colombianos estaban “privilegiando
algunos puntos”.
Chiriboga se abstuvo de comentar si ello significaba que Colombia
deseaba hacer concesiones en ese campo, que está pendiente junto con el
agroindustrial y textil.
Botero dijo que en las negociaciones agrícolas, Colombia mantiene
“nuestras ambiciones muy justificadas” no sólo el cronograma de
desgravación de productos sino también medidas fito y zoosanitarias.
“Lo hemos hecho en los niveles técnicos y políticos”, afirmó. “Vamos a
ver cómo en la mesa de negociaciones y con la participación directa del
ministro de Agricultura (Andrés Felipe Arias) encontramos la
posibilidad de avanzar”.
Preguntado si el hecho de haber empezado la semana apelando al tema
sensible de la seguridad nacional en la negociación bilateral era una
maniobra que hablaba de ansiedad en el lado colombiano para cerrar las
negociaciones, Botero contestó: “No puedo hacer pronósticos”.
“Lo que sí puedo decir es que hemos tocado todas las puertas, acudido a
todas las instancias del gobierno para hacer presente la sustancia
política de la relación bilateral y la razonabilidad de nuestras
ambiciones en la negociación agrícola”, dijo.
Colombia seguirá negociando hasta el viernes y, según Botero, “ya veremos si se dan los avances que esperamos”.
La exposición sobre seguridad bilateral fue encomendada al ex
presidente Andrés Pastrana, quien hizo la presentación correspondiente
el lunes ante el Consejo de Seguridad Nacional, en la Casa Blanca.
Pastrana, el autor del Plan Colombia, dijo que si Colombia no lograba
“un tratado justo” se arriesgaba a echar por tierra los avances en la
lucha contra las drogas y las guerrillas.
Esa aproximación de Colombia en las negociaciones fue calificada por el
analista Uribe como “lógica” porque, dijo, la decisión sobre un tratado
comercial internacional en Estados Unidos era multisectorial y
participaban en ella desde las agencias de seguridad nacional hasta el
Tesoro.