La inflexibilidad de los negociadores de E.U.
hace pensar a los empresarios de ese sector que el texto final será muy
parecido al que cerró Perú.
Los empresarios consideran que el acuerdo peruano es muy parámetro para Colombia.
Alberto Bravo, presidente
de Asinfar, el gremio que representa a los laboratorios nacionales,
señaló que lo que se ve venir es la “claudicación” de los intereses del
país frente a las imposiciones que están haciendo los negociadores de
Estados Unidos.
Según explicó el dirigente
gremial, durante las reuniones que comenzaron ayer los negociadores
estadounidenses no han atendido las peticiones del equipo colombiano,
que busca a toda costa mejorar algunos temas de los ya cerrados por
Perú a través de notas de pie de página y cartas adjuntas.
Esto hace temer a los
empresarios sobre la posibilidad de que el texto que se apruebe
finalmente sea el mismo que ya aprobó Perú, en el que se imponen
gravosas condiciones en temas como patentes, datos de prueba y en el
acceso a la salud.
Según han dicho los
directivos de laboratorios nacionales, los peruanos aceptaron en
propiedad intelectual un “Cafta plus”, es decir que fueron más allá de
lo aprobado por los países centroamericanos.
Por su parte el ministro
de Comercio, Jorge Humberto Botero, dijo que todavía no se puede hacer
un balance de esta mesa porque el trabajo no ha concluido.
Botero se mostró confiado
en que el equipo colombiano logre a través de cartas adjuntas o notas
de pie de página, garantizar tres temas que son de gran interés para
los colombianos: una aclaración sobre compensaciones por demoras en la
oficina de patentes, linkage y agotamiento en datos de prueba.