Miembros de la comunidad del software libre de varias partes del
globo instalaron su carpa en la Plaza de los Museos de Caracas e
iniciaron hoy una serie de talleres, foros y debates dirigidos a
popularizar el uso de software libre
El sofware libre, es decir los programas informáticos que no están
protegidos por leyes de propiedad intelectual o patentes, y cuya
comunidad de usuarios se opone al dominio de las grandes casas
transnacionales de software, tienen su espacio en la nueva edición del
FSM que se lleva a cabo en Venezuela.
El sitio Vive.gob.ve informa que entre las actividades que se tienen
programadas realizar en el marco del VI Foro Social Mundial, se
encuentran: el festival de instalación del sistema operativo linux y
programas informáticos libres; el taller para medios alternativos en el
que los miembros de estos medios conocerán cómo pueden convertir sus
radios o televisoras locales en globales, difundiendo su contenido a
través de internet; el festival de reciclaje y resurrección de
computadoras en desuso; el taller sobre el modelo hack lab, que son
pequeñas agrupaciones de hackers que apoyan a los movimientos sociales
y luchan por el conocimiento libre y el taller de dotmocracy, sistema
libre de votación. La mayoría de estas actividades van acompañadas de
foros y debates con los asistentes.
La iniciativa ha contado con amplia receptividad por parte del
público, al respecto Daniel Vázquez, miembro de la comunidad de
software libre de Madrid, nos comenta: "en mi vida había visto lo que
he visto aquí: tanta gente linda acercándose a hablar de software
libre. Cuando hacemos esto en otros países la gente es muy tímida y le
da vergüenza y no se involucra mucho, sin embargo aquí ha subido, por
ejemplo, un representante del cuerpo de bomberos a contar que ellos
están muy de acuerdo con el software libre, que les gusta y que quieren
adoptarlo para su familia y su comunidad (...) ha sido muy lindo ya que
muchas personas han tomado el micrófono para contar a los demás sus
experiencias, eso nunca nos pasa".
Inger Casañas, asistente a la fiesta troll, nos comentó su
expectativas en torno al software libre: "Estoy muy interesado en el
software libre ya que ahora se empezará a usar mucho en Venezuela y
porque es mejor, te da mayores posibilidades que Windows".
Por su parte Carlos Luis Bloedan, también asistente a la fiesta, nos
explicó cuál es su interés en estas herramientas informáticas: "Me
interesa bastante este taller ya que quiero instalar software libre en
las comunidades donde trabajo, para que ellos manejen estos softwares
en sus comunidades o cooperativas".
En torno a la decisión del gobierno bolivariano de decretar la
adopción del software libre en la Administración Pública Nacional,
miembros de la comunidad internacional del software libre manifestaron
su satisfacción por esta medida, ya que la misma ayudará a reducir
rápidamente la brecha tecnológica existente entre Venezuela y los
países más avanzados en esta materia, lo que resultará en un mayor
bienestar para el pueblo.
"Aquí, en Venezuela, se está apostando de verdad al software libre,
y lo más importante se están dando los medios (...) el pueblo
venezolano puede estar muy contento con esta decisión tomada por sus
gobernantes (...) esto significará más seguridad nacional, al manejar
su propio software auditado, sin depender de empresas extranjeras;
significa trabajo local, porque los jóvenes podrán formarse y ganarse
la vida con estas tecnologías; y significa, sobre todo, un mejor
rendimiento de los sistemas a largo plazo porque el software libre lo
hacemos millones y en cambio el software propietario lo hacen solo
miles", explicó Daniel Vázquez.
La palabra "troll" proviene de los pueblos nórdicos de Europa y se
refiere a esos duendes maliciosos que gastan bromas a los humanos.
Trasladado el término al ámbito de las tecnologías de información, los
trolles son personas que meten ruido en las comunicaciones, que
molestan, que sabotean y que, de alguna manera, hacen que sus víctimas
mejoren sus sistemas, incrementando sus medidas de seguridad.
La iniciativa de Plaza de los Museos, llevada adelante por usuarios
de Linux y otros programas de uso librecuenta con el apoyo del Servicio
Autónomo de Propiedad Intelectual (SAPI) del Estado venezolano.