El presidente de la Federación de
Industrias de Sao Paulo (FIESP), Paulo Skaf, celebró ayer las
posibilidades que abre para Brasil su retiro de la lista negra de la
piratería que unilateralmente elabora Estados Unidos.
Al anunciarse que quedó fuera de esa lista, una de las muchas que el
gobierno estadounidense se arroga el derecho de establecer sobre otros
países, Brasil es mantenido dentro del Sistema General de Preferencias
(SGP).
Según Skaf, esta decisión permite que la FIESP,
mayor entidad empresarial del país, inicie conversaciones para intentar
incluir nuevos rubros para su entrada al mercado estadounidense sin
pago de impuestos, amparados en el SGP.
Pese a los
buenos resultados del gobierno brasileño en el combate a la piratería,
Washington mantuvo al país durante los últimos meses bajo la amenaza de
excluirlo del SGP, a cuyo amparo se exportan unos tres mil 500 millones
de dólares anuales, informó 'Prensa Latina'.
La Casa
Blanca también divulga periódicamente listas unilaterales, además
influenciadas por consideraciones políticas, en las que establece por
su cuenta qué países violan o respetan los derechos humanos y cuáles
combaten o apoyan el narcotráfico.