Un grupo de agremiaciones
relacionadas con el sector de la salud y la Conferencia Episcopal le
pidieron al Gobierno hacer pública la nueva agenda de los negociadores
colombianos en materia de propiedad intelectual en medicamentos, pues
desde que se anunció después de la ronda de Miami que este tema tendría
una solución política, las partes interesadas no han sido informadas
sobre los cambios realizados.
El director de la
Fundación Misión Salud, Germán Holguín, explicó que hace cerca de un
año el presidente Alvaro Uribe había definido las ‘líneas rojas’ de la
negociación, pero desde la décimo primera ronda hubo cambios y no se
sabe cuáles son las nuevas y “tenemos derecho a saber cuál es la agenda
‘B’ que se está manejando.
Los límites definidos por
Uribe con el equipo negociador y los ministros de Comercio, Jorge
Humberto Botero; y de Protección Social, Diego Palacio, fueron:
permitir la prolongación de las patentes por demoras superiores a siete
años en la oficina que las aprueba, protección a los datos de prueba
con agotamiento de ese derecho en un plazo de un año y rechazar el
vínculo entre las oficinas de patentes y la sanitaria tal como lo
propone E.U.
Para el presidente de la
Academia Nacional de Medicina, Zoilo Cuéllar Montoya, si el Gobierno
nacional cede más de estas ‘líneas rojas’ la salud pública estará
comprometida.
De hecho, un nuevo estudio
de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) concluye que un
acuerdo como el que firmaron los países centroamericanos y República
Domicana (Cafta) con Estados Unidos ocasionaría para el 2020 un impacto
económico de 940 millones de dólares anuales y dejaría sin acceso a
medicamentos a más de seis millones de usuarios del sistema de salud.
Por este motivo, le
solicitaron al Ministro de Protección defender con “firmeza” el
principio que señala que los intereses de la salud están por encima de
los del comercio.
Las organizaciones médicas
insistieron en la necesidad de que se rechace la petición de patentar
las solicitudes de usos, de métodos médicos y las de plantas, animales
y genes.
El estudio también
advierte que con la sola protección a los datos de prueba consignada en
el decreto 2085, los gastos en medicamentos aumentarían en 630 millones
de dólares en el 2020. Si este gasto no se incrementa, el consumo se
reduciría hasta en un 26 por ciento desde el 2010.
Además, el régimen
contributivo de salud tendrá un gasto adicional en medicamentos de 100
millones de dólares en el 2002, mientras que para el subsidiado
significarían 18 millones de dólares más en el mismo año.
De otra parte, Palacio
anunció que el equipo negociador del Ministerio de Protección estará
presente en la ronda de negociaciones que se iniciará el próximo lunes
en Washington.
Los avances que se esperan en las mesas
Sólo 8 de los 24 temas que se abordan en la negociación del TLC con Estados Unidos están cerrados hasta el momento.
Aunque
sólo un tema está en la categoría de no avanzado -agricultura-, otros
que registran avances podrían generar dificultades en el proceso de
cierre, entre ellos propiedad intelectual, medidas sanitarias y
fitosanitarias e inversión.
De acuerdo con el jefe
negociador, Hernando José Gómez, alrededor de 12 temas están
suficientemente negociados y quedan en la categoría de asuntos ‘por
cerrar’. Estos tienen que ver con temas laborales, ambientales,
institucionales, compras públicas, medidas disconformes, acceso a
mercados en el tema de usados y remanufacturados, reglas de origen,
servicios transfronterizos, solución de controversias y
telecomunicaciones.
Para esta ronda está
previsto que los negociadores realicen un trabajo muy arduo para lograr
que tanto los temas que están por cerrar como los que registran avances
entre medios y altos, puedan estar listos.
En los asuntos agrícolas,
el atraso se registra por igual con Ecuador, Colombia y Perú. La
interinidad en el titular del tema agrícola en Estados Unidos, luego de
la salida de Allen Johnson, se sumó a las diferencias abismales que se
registran en la mesa entre los negociadores andinos y los de ese país.
Aunque los andinos se han
preocupado por hacer propuestas y contrapropuestas para lograr un punto
de negociación, sus pares norteamericanos no han mostrado hasta el
momento ningún tipo de reacción, según afirman los andinos.
Andinos van por el cierre, pero una nueva fecha vuelve a ‘barajarse’
Luego de una reunión de coordinación de posiciones
de negociación, que se cumplió el pasado martes en Quito, los
negociadores andinos enfilan sus baterías para la ronda de
negociaciones que arranca la próxima semana.
Los jefes de los equipos andinos han dejado claro
que el reto es lograr el cierre en esta ronda. Sin embargo, también son
conscientes de que existe un elevado número de temas que todavía no
están listos.
Aunque el jefe negociador de Ecuador, Manuel
Chiriboga, dijo ayer que a su país no le conviene quedarse por fuera
del tratado y buscará cerrar las negociaciones, el Gobierno del
presidente Alfredo Palacio espera que esto no sea ‘a cualquier precio’.
El propio ministro de Comercio Exterior, Jorge
Illingworth, se refirió esta misma semana a la importancia estratégica
del tratado para su país pero aseguró que éste debe ser equitativo y
benéfico para todos.
Por su parte, Chiriboga ha expresado la preocupación
por un escenario sin tratado. “Ni siquiera quiero pensar en quedarnos
fuera, no por nuestras exportaciones, creo que nuestros empresarios
verán formas de acomodarse, pero los efectos sobre el mercado interno
... implicaría una falla y una imposibilidad de modernizarnos
institucionalmente en ámbitos centrales del comercio del exterior'”,
dijo.
Por eso, aunque la ronda que comienza el lunes puede
ser la definitiva, ya hay quienes piensan en voz alta que si no es en
esta ronda, podría darse una ampliación en lo que los negociadores han
denominado ‘ventana de oportunidad’ para cerrar el TLC.
La ronda que comienza el lunes está programada para
una semana, con posibilidad de extenderse los tres días de la siguiente
semana, es decir, máximo hasta el miércoles 23 al medio día.
Después de esta fecha, los norteamericanos entran en
el principal festivo que se celebra en ese país, el Día de Acción de
Gracias.
Esto implica que sólo regresarían a trabajar el 28
de noviembre siguiente, fecha que incluso fue contemplada por los
negociadores para realizar esta ronda, en vista de las dificultades
logísticas que surgieron para realizarla.
Ayer el propio jefe negociador de Ecuador, Manuel
Chiriboga, dijo que la última fecha posible para cerrar el acuerdo era
el 6 de diciembre, pues dos días después comenzará el desplazamiento de
negociadores de E.U. para participar en la ronda de la Organización
Mundial del Comercio en Hong Kong.
El ministro de Comercio Exterior de Perú, Alfredo
Ferrero, prefirió no referirse a nuevas fechas y ayer dijo a los medios
de su país que ‘hará lo que sea’ por cerrar la negociación.