
La disponibilidad de la tecnología de la educación y las comunicaciones
permiten al alumno ser protagonista de su propio aprendizaje en una
comunicación pedagógica unidireccional, partió explicando el rector de
la Universidad Católica, Pedro Pablo Rosso en la apertura del seminario
"Derecho de autor: Un desafío en la sociedad de la información",
organizado por la UC, el Ministerio de Educación, la Universidad de
Chile y la Universidad Diego Portales.
La autoridad académica señaló que la legislación sobre derecho de autor
debe considerar esa nueva dimensión de la educación. "Tiene que
permitir desarrollar y no restringir la docencia y la investigación en
la sociedad del conocimiento. El gran desafío legislador es lograr un
régimen de protección que equilibre los intereses de los creadores y la
necesidad de las personas en participar en la creación del nuevo
conocimiento. Este equilibrio considerado en diversas legislaciones en
el mundo se logra a través de un sistema de funciones y limitaciones a
los derechos de autor en ambientes de educación e investigación que
permitan hacer uso de los títulos de obras prescindiendo de la
autorización del propietario", subrayó.
En ese contexto, el invitado más atractivo de la jornada, Lawrence
Lessig, abogado y profesor de Derecho en la Stanford Law School, master
en Filosofía en Cambridge, Doctor en Jurisprudencia en Yale, y fundador
de Creative Commons, organización que actualmente preside, manifestó
que "estamos en medio de una guerra sobre derechos exclusivos". El
experto explicó que no está a favor de la piratería sino a favor de una
reforma en la legislación actual.
Lessig propone el sistema de licencias Creative Commons, un modelo de
propiedad intelectual más flexible que los sistemas actuales y manejado
por cada autor, que fue lanzado oficialmente en Chile el 1 de julio
recién pasado. En la actualidad, Creative Commons tiene más de 10
millones de obras licenciadas en el mundo, mayoritariamente en Estados
Unidos, entre las cuales se encuentran libros, fotografías, videos,
archivos sonoros, obras de arte y creaciones musicales.
El ministro Sergio Bitar reconoció la maestría del estadounidense al
afirmar durante su discurso que "Lessig es ciertamente un líder de
opinión que nos alerta sobre la importancia de las libertades en el
mundo digital y también nos llama a reflexionar sobre el equilibrio que
requieren los sistemas de propiedad intelectual para incentivar la
creatividad y la innovación". A su juicio, se necesita una normativa de
la propiedad intelectual que mantenga y optimice los incentivos para
crear e invertir y al mismo tiempo suprima los obstáculos para acceder
y difundir contenidos de manera segura y equitativa en los ambientes
digitales.
Aseguró que para restablecer el equilibrio de la propiedad intelectual
en el mundo digital y favorecer el éxito de la sociedad de la
información es importante avanzar en cuatro vías complementarias:
proteger los derechos de los titulares frente a utilizaciones ilícitas
en los medios digitales incluyendo internet; adaptar adecuadamente las
excepciones y limitaciones del mundo analógico al digital y armonizar
aquellas excepciones mínimas indispensables, como por ejemplo el acceso
a discapacitados, educación e investigación científica; promover
contenidos y tecnologías amparadas por la propiedad intelectual y
ofrecidas al público bajo licencias abiertas; enriquecer, identificar y
difundir el dominio público compuesto por obras e innovaciones cuyos
plazos de protección han expirado o cuyos titulares han renunciado a
sus derechos, entre otros.
En tanto, la intervención de Gabriela Ortúzar, directora del Sistema de
Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB) de la Universidad de
Chile, fue directa. Partió recordando que el 12 de enero del año 2004
el gobierno envió al Congreso Nacional un proyecto de ley que tiene por
objeto introducir modificaciones a la ley 17.336 sobre propiedad
intelectual, con el fin de combatir de una manera más severa la
piratería y los atentados en contra de los derechos de autor. Señaló
que "hasta ese momento la iniciativa parecía muy bien encaminada. Sin
embargo, en el proyecto de ley se incorporaron dos disposiciones que
afectan gravemente el quehacer de las instituciones institucionales y
de las bibliotecas".
Explicó que en primer lugar se propone tipificar como delito el uso,
sin ánimo de lucro, de material protegido por derecho de autor
estableciendo penas de cárcel o multas y establecer además, que los
autores no puedan renunciar a la remuneración por copia privada.
Informó que ante esto diversas organizaciones civiles y representantes
de bibliotecas públicas y universitarias solicitaron a las autoridades
del Ministerio de Educación y a los parlamentarios la incorporación de
excepciones al derecho de autor.
Recordó también que en abril de este año, el Gobierno envió una
indicación a la Cámara de Diputados solicitando la eliminación de estas
excepciones para las bibliotecas, centros educacionales y centros
científicos tecnológicos. "Es lamentable que el gobierno de Chile haya
desestimado utilizar las excepciones que los propios tratados
internacionales otorgan a los países signatarios en el sentido de
permitir la definición de ciertas limitaciones al derecho de autor en
sus legislaciones, dejando a nuestro país y a la sociedad chilena en
inferioridad de condiciones para participar activamente en la sociedad
del conocimiento". Finalmente, hizo un llamado urgente a los
legisladores del país para incluir excepciones al derecho de autor "que
garanticen un adecuado equilibrio que permita conjugar los intereses de
los titulares y los intereses del público en general".El experto participó en el seminario "Derecho de autor: Un desafío en la sociedad de la información"