La Propiedad Intelectual constituye una herramienta para la integración y cooperación manifiestas en la nueva Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). En fase de aprobación un proyecto de ley para regular la transferencia tecnológica.
Que haya una adecuada protección a la propiedad industrial en este mundo globalizado, donde se reconozcan los diferentes niveles de desarrollo económico de los países, teniendo en cuenta que el uso del conocimiento y la aplicación práctica de las ideas innovadoras constituyen un barómetro no solo del éxito comercial, sino también del progreso de una nación, fue el argumento que sirvió de común denominador al Segundo Congreso de esa materia, efectuado la semana última en la capital cubana.
Coincidente con el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, el encuentro se realizó en el hotel Habana Libre Tryp con la participación de especialistas de más de una docena de países y representantes de la Oficina Europea de Patentes, además de contar con la presencia del doctor Alejandro Roca Campañá, director de la Oficina de Desarrollo Económico para América Latina y el Caribe, de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
En sus palabras, el funcionario subrayó que los activos de la propiedad intelectual se han convertido en un instrumento estratégico para el desarrollo económico y, hoy más que nunca, la creación de riquezas y el aumento del nivel de vida dependen del uso efectivo de la creatividad, la información y la innovación.
El Congreso permitió reflexionar sobre la necesaria instauración de una cultura universal de la creatividad, mediante un amplio y efectivo uso del sistema de Propiedad Intelectual, ya que la innovación y la creatividad son los recursos naturales de los que depende hoy, en gran medida, la prosperidad del futuro.
“Es evidente -subrayó el directivo de la OMPI- que los activos de la Propiedad Intelectual se han convertido en un instrumento estratégico de desarrollo económico”.
En la jornada inaugural la viceministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), América Santos Riveras, dictó una conferencia sobre cómo la Alternativa Bolivariana para las Américas
-ALBA- constituye una puerta hacia la cooperación regional.
Al respecto, la vicetitular se refirió a lo que representa el ALBA y sus principios en materia de Propiedad Intelectual, dados a conocer en múltiples foros internacionales y regionales, en los cuales subyace el fundamento de que no se trata de quién es más fuerte sino de aprovechar toda la fortaleza y compartirla, pues su inspiración no se basa en lo meramente comercial, más bien en un sentido de contribución para salir fortalecido en el ámbito continental.
La funcionaria informó, además, sobre la presentación a las autoridades gubernamentales del país de un proyecto de ley para la regulación de la transferencia de la tecnología, el cual cumple con las normas y estándares internacionales en esa actividad y está muy relacionado con lo que establece la Ley de Inversión Extranjera y todas las disposiciones sobre los resultados de las investigaciones en Cuba.
La nueva regulación no solamente incluye los elementos a tener en cuenta para no incurrir en conductas lesivas a la economía del país cuando se introduce una tecnología o se exporta, sino también lo referente a la formación de recursos humanos para el dominio de esas técnicas y el asesoramiento y la consultoría en relación con cualquier acción de transferencia tecnológica que se ejecute.
Según señaló a la prensa María de los Angeles Sánchez Torres, directora de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial, a partir de los acuerdos firmados por los presidentes de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y Hugo Chávez, en diciembre último, se estableció la necesaria inclusión del tema de la Propiedad Intelectual para que los esfuerzos de cooperación e integración fluyan de forma protegida pero sin obstáculos, al utilizar esa herramienta como un arma de lucha frente a la voracidad de las empresas transnacionales.