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    Tecnología y defensa del 'Coco' Criollo

Alcalde de Bogotá insiste en rediseñar estrategia en TLC
Por: El Tiempo.com
Fecha de publicación: 02/05/05
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Luis Eduardo Garzón advierte que, según quede el Tratado, convocaría o no a una consulta popular en la capital para su ratificación o rechazo.

La Administración del Distrito siente que la han tratado mal y que por la forma como se está negociando el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos la ciudad y sus habitantes pueden salir mal librados.

Garzón considera que tiene suficientes argumentos para que el Gobierno Nacional atienda su petición, hecha en público el 2 de septiembre del año pasado y a la cual el ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero, respondió en el mismo escenario con un amable y categórico no.

Nadie pone en duda la importancia de Bogotá en el desempeño de la economía y la vida nacional: concentra el 15,5 por ciento de la población colombiana, aporta más de la quinta parte del Producto Interno Bruto (PIB) del país y tiene el 28 por ciento de la oferta nacional de servicios, lo que se considera una de sus grandes fortalezas.

Por lo tanto, el impacto que tenga el TLC en Bogotá repercutirá de inmediato en el resto del país, una veces de manera directa y otras indirectamente. Sus habitantes, como los de cualquier otro distrito, ciudad o municipio, sentirán las consecuencias positivas o negativas de lo que se negocie en el acuerdo con Estados Unidos.

Los argumentos

El alcalde Garzón se apoya en preceptos constitucionales para reclamar una participación activa en el diseño de la estrategia negociadora y en la negociación misma del TLC: autonomía regional y descentralización, que les otorga a sus mandatarios determinadas competencias que no pueden ser invadidas por el Gobierno Central (impuestos departamentales y municipales, ordenamiento territorial, algunos asuntos ambientales) y algunas competencias que son compartidas (prestación y cobertura de servicios públicos, incluidos los de salud), para las cuales se prevé la cooperación y la concertación entre las autoridades nacionales y locales.

El Gobierno nacional, por su parte, a través del ministro Jorge Humberto Botero, también se apoya en principios constitucionales para defender su autonomía en la dirección y manejo de las relaciones internacionales, que incluyen la política de comercio exterior y dentro de esta la celebración de acuerdos como el TLC con Estados Unidos o con cualquier otro país, bloque o región.

Esa autonomía blinda al Presidente, según se argumenta, de la eventual intromisión de otros poderes del sector público y, por supuesto, de los demás mandatarios territoriales. En consecuencia, las pretensiones del Distrito y su Alcalde Mayor no tienen cabida sino en el cuarto de al lado junto a los empresarios, dirigentes gremiales, académicos, congresistas y 'lobbystas' que acompañan al Gobierno en este proceso tras el TLC.

Esa abismal distancia entre el Gobierno nacional y el Distrital, no le ha impedido a este último hacer presencia en las rondas de negociación del TLC y de entregarle el 23 de noviembre al jefe del equipo colombiano, Hernando José Gómez, un estudio en el que fijó su posición frente al acuerdo, con propuestas ofensivas y defensivas.

"Es nuestra participación constructiva en las negociaciones del TLC, que le da herramientas y le asegura un margen de maniobra al Gobierno nacional en este proceso", dijo un vocero de la Alcaldía, quien se lamentó de que, salvo la acogida de algunos planteamientos para el sector de servicios, todavía no ha llegado la prometida respuesta del Ministerio de Comercio a dicho estudio.

La administración capitalina siente que la han tratado mal y que por la forma como se está negociando el TLC la ciudad y sus habitantes pueden salir mal librados. Por esto, Garzón advierte que dependiendo de cómo quede finalmente el acuerdo convocaría o no a una consulta popular en Bogotá para la ratificación o rechazo del tratado.

Radiografía bogotana

Con metodologías, objetivos, alcances y resultados diferentes, la Alcaldía y la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) elaboraron estudios sobre las fortalezas y oportunidades de la capital y Cundinamarca frente al TLC.

El de la Alcaldía señala qué y cómo negociar en los principales temas del acuerdo. Se destaca el sector servicios -su fortaleza es tal que contribuye con el 70 por ciento del PIB bogotano, el 72 por ciento del empleo y factura al exterior 1.000 millones de dólares anuales, la mitad de las ventas externas del país en este renglón -, con miras a convertir la ciudad en una plataforma de exportación de servicios hacia Estados Unidos, principalmente de salud, educación, telecomunicaciones y profesionales.

Según el estudio, los países que ya exportan servicios a E.U. cuentan con visas, internet de banda ancha, inversión extranjera directa y una alta proporción de población bilingüe.

La agricultura es crucial en las propuestas de la Alcaldía y el Gobierno nacional, pero chocan en los conceptos de seguridad alimentaria para la población y divergen en cuanto a su papel en la seguridad del territorio y en la manera de abordar las negociaciones del TLC.

En propiedad intelectual y específicamente en salud, el Distrito tiene una posición opuesta a la del equipo negociador y aboga por no aumentar los niveles de protección a los medicamentos producidos por las multinacionales, porque pondría en grave riesgo la sostenibilidad financiera del sistema de salud de la ciudad.

El trabajo de la Cámara de Comercio, realizado por Fedesarrollo, identifica los sectores industrial y agrícola de Bogotá-Cundinamarca más competitivos. No se tuvieron en cuenta las barreras no arancelarias estadounidenses (uno de los mayores obstáculos para el acceso real de las exportaciones colombianas) y que los servicios no fueron abordados por falta de información.

El estudio analizó 98 sectores e identificó 26 sectores de la industria y la minería y 11 del agropecuario y agroindustrial que son competitivos y con alto potencial exportador a Estados Unidos. Se destacan: destilación y mezcla de bebidas espirituosas, tejidos de punto, artículos de pulpa, papel y cartón, imprentas y editoriales, vidrio y sus productos, productos farmacéuticos, plásticos, jabones de tocador, abonos y plaguicidas, flores, avicultura, papa, ganadería vacuna, caña panelera, café sin tostar, cereales, silvicultura, palma africana y pesca.

Los 61 sectores clasificados como no competitivos no desaparecerán, porque muchos de ellos tienen opciones en el mercado interno si conservan las estrategias para continuar en este.

Cómo va la negociación

Si una de las grandes fortalezas de Bogotá es la producción y exportación de servicios, el hecho de que las visas no sean objeto de negociación en el TLC (este es un tema que maneja la Cancillería sin ninguna vinculación con el tratado) debilita esa posición.

El estudio del Distrito identificó en los estados de Nueva York, Texas y la Florida 64 barreras para la venta de servicios, cuyo desmonte no se ha negociado. El equipo colombiano ha planteado la denegación de beneficios, aunque el interés principal de Colombia es exportar servicios hacia Estados Unidos.

Aunque no fue negociado específicamente para la capital, esta sí se favorece con la reversa del gobierno colombiano, durante la ronda de Lima en abril, de pasar algunos licores estadounidenses de la canasta A (eliminación inmediata del arancel) a la C (desgravación a 10 años), que son una competencia para las industrias licoreras del país.

A las flores, el mayor rubro de exportación de Bogotá hacia Estados Unidos (sin incluir los servicios, la capital despacha hacia el mercado estadounidense 798 millones de dólares, de los cuales, 600 millones corresponden a flores), el equipo dirigido por Regina Vargo las mantiene como producto 'rehen' para una desgravación a 10 años (hoy no pagan arancel gracias al Atpdea).

Gobierno, dirigentes gremiales y empresarios dan por descontado que las flores quedarán en la canasta A, pues no tendría ninguna presentación que después de firmar el Tratado de Libre Comercio este producto comenzara a pagar arancel. Sin embargo, se anticipa que Estados Unidos 'cobrará' por mantenerlas en el estatus arancelario de hoy.

El capítulo de comercio electrónico, una de las dos mesas que se cerró en Lima, estableció que el arancel de aduanas únicamente se cobrará al medio portador, lo que mejora la posibilidad de empresas y profesionales desarrolladores de software en Colombia de incursionar en el mercado de Estados Unidos.

Palabras clave

Consulta popular: opinión que una determinada autoridad solicita a la ciudadanía sobre un aspecto específico de interés nacional, regional o local, que la obliga a traducirla en acciones concretas.

Denegación de beneficios: negación de los beneficios del TLC a empresas estadounidenses que quieran vender en Colombia y cuyos estados de origen no se hayan adherido al Tratado de Libre Comercio.


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