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    Tecnología y defensa del 'Coco' Criollo

El TLC sigue sin mostrar avances en el tema agrícola
Por: Portafolio.com.co
Fecha de publicación: 25/04/05
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E.U. es muy ambicioso en materia agropecuaria y no cede terreno sobre el ingreso de productos colombianos, argumentando problemas sanitarios.

La turbulencia en el ambiente político que viven los gobiernos de Ecuador y Perú comienza a hacer mella en la negociación del tratado de libre comercio que negocian los países andinos con Estados Unidos.

En medio de marchas, protestas y escándalos, terminó el viernes pasado la novena ronda de negociaciones del TLC en Lima, con resultados poco alentadores en temas que resultan prioritarios para los países andinos.

Los paquetes de agricultura planteados por Estados Unidos siguen siendo excesivamente ambiciosos mientras que sus propuestas para los andinos son bastante pírricas.

En temas sanitarios, no se ve viable el acceso real a los productos agrícolas andinos, que ha sido solicitada en reiteradas ocasiones por los empresarios, por la negativa del equipo de E.U. de crear un comité permanente que se encargue de examinar estos asuntos. A cambio, prefieren tener un comité que examine aspectos puntuales pero que en el largo plazo no solucionaría controversias que podrían darse por el bloqueo al acceso de productos agropecuarios colombianos.

Y en lo que tiene que ver con propiedad intelectual, aunque ya los americanos comenzaron a analizar la propuesta andina en materia de datos de prueba, siguen insistiendo en que la protección a la información de nuevos medicamentos que quieren producir o comercializar en el mercado andino debe ser de 5 años -y no de 3 como han propuesto los andinos-, tienen serios reparos a temas como la definición de nueva entidad química -que busca evitar segundos usos- y no quieren mayores compromisos para combatir la biopiratería.

Pero, como si el tema de la negociación en sí fuera poco, el factor político comienza a afectar el curso de las reuniones.

La caída del presidente ecuatoriano, Lucio Gutiérrez y la llegada de su vicepresidente al poder, Alfredo Palacio, se convirtieron no sólo en tema de conversación de negociadores y empresarios, sino en un factor adicional de preocupación.

El conocido rechazo del nuevo mandatario ecuatoriano al TLC en el tema de medicamentos y la desautorización que hubo con unas declaraciones de Palacio en el sentido de que el equipo negociador de su país es 'debilucho' para enfrentar a Estados Unidos encendieron las alarmas y generó todo tipo de especulaciones sobre la continuidad que este país podría tener en la negociación.

Rondas: en una carrera contra el tiempo

Aunque en la ronda de Lima se cerraron los textos de dos de los 23 temas que se negocian en el acuerdo, la verdad es que algunos empresarios que acompañan al equipo colombiano en el denominado cuarto de al lado opinan que los asuntos prioritarios siguen estancados y sin mayores signos de movimiento.

A sólo dos rondas del cierre de la negociación, algunos se preguntan si podrán los negociadores culminar el trabajo que todavía queda pendiente en la mayoría de las mesas.

El jefe negociador, Hernando José Gómez, confía en que el trabajo estará listo antes de julio, siempre que se mantenga el compromiso de trabajar de manera dinámica y flexible en las mesas y por fuera de ellas, ya sea a través de videoconferencias, correo electrónico o reuniones extras.

El propio presidente del Consejo Gremial, Luis Carlos Villegas, planteó que ante la lentitud con que avanza la negociación, particularmente en temas de agricultura y de medidas sanitarias y fitosanitarias, es necesario pensar en este tipo de espacios adicionales para acelerar el trabajo.

Para algunos empresarios, al paso que lleva la negociación, harán falta por los menos las versiones tres y cuatro de nuevas rondas en Lima y Cartagena, para concretar un acuerdo que resulte satisfactorio para todas las partes, pues hasta el momento el equipo americano ha mantenido su estrategia de 'desgaste', que implica movimientos mínimos en la mesa en espera de que su parte ceda y ceda.

Aunque los negociadores, al término de la ronda, señalaron en una declaración pública divulgada por escrito que la reunión fue 'muy productiva', las quejas se mantienen por las inflexibilidades del equipo norteamericano en temas de agricultura.

Para algunos de los asistentes fue paradójico que la jefe de E.U., Regina Vargo, planteara el martes de la semana pasada la necesidad de que los andinos mostraran mayor flexibilidad para avanzar en la negociación de los temas más sensibles, es decir agricultura y propiedad intelectual, cuando justamente es su equipo el que recibe todas las críticas por el alto grado de inflexibilidad que muestra.

Adicionalmente, el tema de acceso real está prácticamente 'sepultado' por lo que algunos consideran terquedad del equipo americano, que no quiere contemplar siquiera la posibilidad de tener un comité que solucione los problemas que impiden el acceso real a los bienes agrícolas.

Para el vicepresidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, Alejandro Vélez, las propuestas de Estados Unidos fueron "excesivamente pobres". En el caso del tabaco, un producto de interés para Colombia, ofrecieron un cupo de 1.000 toneladas bajo el acuerdo, que se sumarían a otras 3.000 que tiene el país en un cupo que da Estados Unidos a países de la Organización Mundial del Comercio. La propuesta americana señala que la desgravación de este producto se haría a más de 10 años (canasta D) y sólo ofreció acceso inmediato para un grupo de partidas en tabaco que no se producen en el país.

La propuesta en el caso de la carne no es mejor. Se planteó un esquema que facilita el ingreso de la carne pero establece unas categorías que no cumplen los productos colombianos, porque el ganado se ceba a partir de pastos y no de concentrado y proteína como ocurre en Estados Unidos. Esto implica que si bien dan acceso, este no es real porque no consulta la realidad del producto colombiano disponible.

Algunos empresarios señalaron que son "tramposas" estas propuestas, pues aparentemente muestran un interés de apertura de mercado, pero en el fondo se sabe que no tienen ningún tipo de viabilidad.

Para el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, en materia de agricultura lo que se está dando es una lentitud muy marcada, mientras que en asuntos sanitarios "hay terquedad".

El dirigente gremial aseguró que "Estados Unidos no vino a Lima con una propuesta -en temas sanitarios y fitosanitarios- acorde con las aspiraciones de Colombia".

Y aunque la SAC considera que lo interesante del ejercicio de negociación en Lima fue que "todas las cartas quedaron planteadas sobre la mesa", también existe cierta frustración porque según Alejandro Vélez, "los avances en la negociación son cero".

Por eso, ya hay quienes están en contra de que el equipo colombiano siga planteando propuestas y contrapropuestas mientras los americanos "no se mueven".

Este tema generó incluso una acalorada discusión entre los asistentes al cuarto de al lado, quienes finalmente no llegaron a ningún acuerdo y decidieron convocar una nueva reunión para darle luces al equipo negociador al respecto.

Mientras algunos gremios y empresarios agrícolas sugieren que el camino correcto consiste en continuar haciendo propuestas "para que quede un registro histórico de que no somos nosotros los que no queremos negociar", otros creen que el hacer tantos movimientos facilitará los acercamientos pero por la vía de las concesiones totales, sin lograr que Estados Unidos se mueva de su lugar.

Mesas con avances pero pendientes de cierre

Durante la ronda de Lima, se continuó con la discusión de algunos temas de la negociación, que todavía tienen trabajo pendiente para poder cerrar. Estas son:

Servicios transfronterizos. En esta mesa se planteó a Estados Unidos la creación de un comité para el reconocimiento de títulos profesionales a nivel estatal, aunque no hubo mayores avances en los temas generales que allí se negocian. El reconocimiento de títulos ha sido uno de los temas de mayor interés para el sector de servicios, en buena medida porque en varios estados de E.U. existen trabas específicas para los profesionales de otros países que buscan prestar allí sus servicios y la idea es justamente eliminar la mayor cantidad de obstáculos, a partir de la firma del tratado.

En esta mesa se trabajó además el tema de la reserva cultural, que según el jefe negociador, Hernando José Gómez, tuvo buenos avances aunque todavía en materia de televisión no se han logrado poner de acuerdo todavía frente al porcentaje de la denominada cuota de pantalla, es decir el porcentaje de programas nacionales que debe cumplirse en los horarios Triple A.

Compras públicas. Aunque hubo avances en el texto central que define las características que regirán para que empresas de los países andinos puedan entrar a competir por las licitaciones en Estados Unidos, y viceversa, el tema de los umbrales, es decir los topes a partir de los cuales se daría este acceso a las empresas extranjeras, todavía no está concertado.

En esta ronda se acordó que para cada país andino habrá un tope distinto, que será pactado de manera bilateral con E.U. Para Colombia, Estados Unidos propuso dos umbrales: o a partir de 58.000 dólares, ó 175.00 dólares, que son los que tradicionalmente negocian -sólo en Cafta aprobaron 117.000 dólares. Para los empresarios, la cifra debería ser de 100.000 aunque todavía no hay decisión al respecto.

En la ronda de Lima se supo que el estado de Nueva York se sumó al acuerdo mientras que North Dakota y Alaska pidieron expresamente no ser incluidos. Dentro de los estados de interés para Colombia están pendientes aún las respuestas de Georgia y de California.

Por parte de los andinos, quedó pendiente el estudio de una propuesta planteada por Estados Unidos sobre la introducción de una figura -que no está contemplada en la legislación colombiana- para que se pueda para una licitación, bajo la figura de suspensión provisional, cuando existan dudas sobre la transparencia con la que se está adelantando el proceso.

Servicios financieros. En esta mesa los colombianos plantearon un listado con los tipos de seguros que debían quedar incluidos en el acuerdo (por fuera sólo quedan los del Estado y los relacionados con seguridad social), se iba a reiterar el tema de la necesidad de que las empresas de seguros americanas debían cumplir con el requisito de abrir sucursales cumpliendo el requisito de capital y el tercer tema era el relacionado con el control de capitales.

El jefe negociador, Hernando José Gómez, dijo que este tema tuvo avances importantes y se acordó, por ejemplo, que cualquier incumplimiento en el acuerdo no puede implicar una retaliación para el sector de servicios financieros. Sólo se aceptarán retaliaciones en servicios financieros si los incumplimientos son en este mismo grupo.

Adicionalmente, los países podrán adoptar medidas prudenciales cuando así lo consideren, y en caso de presentarse litigios, un comité podrá definir si la medida que lo generó fue una medida prudencial o no.

Aún queda pendiente del trabajo en esta mesa, definir qué comprenden los servicios financieros y arreglar el anexo de seguridad social.

Frente a la inquietud de los aseguradores por un posible 'desequilibrio' entre los aseguradores extranjeros, que podrían vender seguros a colombianos sin pagar impuestos o con tributos más bajos, se optó por facultar al gobierno para corregir estos casos y establecer, cuando sea necesario, tributos correctivos.
Tampoco se permitirá páginas spam para ofrecer seguros o que en el caso de la venta de seguros por Internet, también se recurra al vendedor "de maletín", pues para estos se les exige presencia comercial.

Políticas de competencia. En esta ronda se abordó el tema de cómo se aplicará la legislación nacional y la del Tratado de Libre Comercio para solucionar los temas que se puedan presentar en el marco del proceso. Los andinos insistieron en que cada país tiene su propia legislación sobre competencia y que debe buscarse algún tipo de armonización.

No se ha llegado a un acuerdo total pero surgió una propuesta intermedia según para que haya compromisos de colaboración técnica institucional entre los países y por esta vía se corrijan las distorsiones en materia de competencia.

Salvaguardias. En este tema, conocido además como defensa comercial, hay acuerdos en buena parte del texto pero todavía quedan pendientes siete asuntos, de los cuales, dos son considerados por los andinos de gran prioridad. Uno tiene que ver con la compensación automática, que se aplica cuando un país imponga una salvaguardia. Estados Unidos pide que la compensación con otro producto sea inmediata, y los andinos proponen que esto se dé sólo en los casos de que la salvaguardia se adopte por más de 24 meses.

El otro asunto tiene que ver con el tiempo durante el cual se adoptará, pues E.U. plantea que sólo sea durante la transición y los andinos insisten en que debe tener un alcance superior.

La salvaguardia general, es decir la que regirá para el grueso de los bienes industriales que hacen parte de la negociación, se aplicará por un aumento desmedido en unidades de un producto que busquen ingresar al otro mercado.

Telecomunicaciones. Aunque se esperaba alguna respuesta en el tema de la inclusión de la telefonía celular dentro de las obligaciones del acuerdo comercial, el equipo de Estados Unidos explicó que por efectos de consultas internas este tema todavía no tiene ninguna respuesta. Se espera que para la próxima haya comentarios al respecto.

En el caso de telefonía rural, el equipo estadounidense planteó que queden excluidas de las obligaciones del acuerdo cuando se cumplan unos requisitos porcentuales de población y no una cifra específica. Esto, porque Colombia pidió que quedaran excluidos los municipios de menos de 10.000 líneas y menos de 50.000 habitantes, pero el equipo de E.U. quiere que la consideración sea de carácter porcentual por número de habitantes. Los negociadores continuaron discutiendo el tema de definición de nuevos servicios de información, pero no hubo mayores acercamientos.

Textiles. Aunque al comienzo de la semana la jefe negociadora de E.U., Regina Vargo, había señalado que era una de las mesas en las que podría haber mayores progresos, al cierre de la jornada los resultados fueron más bien modestos. Se avanzó en el análisis de las salvaguardias y hubo un acuerdo en principio sobre el carácter de las medidas, se planteó que sería preferible que si se daban compensaciones -por efectos de la salvaguardia- estas deberían circunscribirse al mismo sector textil. También se acordó que un cambio en las tendencias del consumidor no pueden invocarse para establecer salvaguardias.

El tema de cooperación aduanera y asistencia técnica fueron abordados con algunos comienzos de entendimiento, y hubo mayor claridad sobre el temor de los andinos de que en las 'listas negras' que elabora E.U. para castigar a los países que han violado los acuerdos sobre origen no cuenten con el proceso debido.
En el tema de requisitos específicos de origen se avanzó y quedó planteado, aunque sin mayores comentarios, un tema fundamental para los colombianos: que haya mayor flexibilidad en el tema de origen, especialmente de algunas fibras que no tienen producción en los países signatarios del acuerdo y que son necesarios para los productos de la confección -particularmente de ropa interior.
Acceso a mercado. Aunque es una de las mesas que mayores avances ha tenido en las rondas anteriores, en el tema arancelario, en esta oportunidad se siguieron planteando más concesiones en términos comerciales.

El equipo colombiano buscaba aumentar unos cinco puntos de mejoras arancelarias en términos de comercio, y a cambio planeaba otorgar un porcentaje similar para productos industriales de Estados Unidos. En términos de comercio, se estima que Colombia otorgó beneficios de desgravación inmediata para cerca del 70 por ciento de productos industriales -en términos de comercio.

Aunque se especuló que los estadounidenses podrían haber declinado su interés por la venta de productos usados -particularmente en ropa y calzado- al parecer el tema no ha sido retirado del todo. Eso sí, la mesa se concentró en la revisión de los productos remanufacturados, en los que tiene mucho interés el equipo norteamericano, ya que incluye, entre otros, bienes y maquinaria para empresas.

Laboral. Se abordó en esta oportunidad el tema de cooperación y se avanzó en el lenguaje y en la inclusión de uno de los acuerdos de la Organización Internacional del Comercio que busca evitar que exista algún tipo de discriminación con el trabajo de migrantes. Una propuesta anterior, planteada por los andinos, incorporaba un tema que buscaba beneficios para los migrantes, pero por ahora esto hace parte de una ley que tramita internamente ese país.

Medio ambiente. Entre los principales movimientos de esta mesa se destacan el interés de Estados Unidos de aceptar tres temas, de cuatro, planteados por los andinos en el capítulo de biodiversidad. Entre los asuntos que se discutieron están el incluir el reconocimiento de la importancia del desarrollo sostenible, los esfuerzos conjuntos en el tema de cooperación y el compromiso de cooperación. Sin embargo, en lo relacionado con sanciones o medidas que deben adoptar los países para proteger el medio ambiente quedó todavía pendiente de revisión. Por su parte, los negociadores de E.U. insistieron que su mayor interés, en este capítulo, tiene que ver con el tema de participación del público.

Inversión. Una de las pocas mesas para las que Estados Unidos trajo propuestas concretas fue justamente la de inversión. Aunque el jefe negociador, Hernando José Gómez, no quiso entrar en detalles, destacó que les entregaron propuestas concretas en el tema de inclusión de monopolios rentísticos y en justificaciones para el tema de la expropiación -vigente en Colombia y contemplado por la propia Constitución. Los negociadores, sin embargo, seguirán estudiando las respuestas pues el objetivo final será ligar un paquete para que se contemplen los temas de interés de los andinos y los de Estados Unidos.

Las mesas cerradas. Por fin comenzó el proceso de cierre de textos. Durante la ronda de Lima, se cerraron los textos de los temas de fortalecimiento de capacidades comerciales y comercio electrónico.

En el primer caso, se aprobó la creación de un comité que se encargará de definir las actividades y proyectos de cooperación internacional que permitan a los países andinos mejorar sustancialmente las dificultades que enfrentan en temas como laboral, aduanero, de obstáculos al comercio o de medio ambiente, entre otros.

El mismo comité se encargará de arbitrar los recursos que se requieren para poner en marcha estas iniciativas. Hasta comienzos de la semana se tenían 37 proyectos aprobados para mejorar el desempeño de los países andinos de cara al TLC, y se esperaba la aprobación de otros 5. Para esta semana está programado un viaje a Washington del grupo de funcionarios colombianos que negocia este tema, para continuar en la búsqueda de proyectos y recursos.

Algunos empresarios se quejaron de que si bien existe un grupo importante de proyectos, buena parte de estos recursos fueron reasignados y no son realmente nuevos. Adicionalmente, había una expectativa de mayor ayuda por parte de Estados Unidos, pues en su mayoría los proyectos se financian con recursos de la CAF, el BID y de Usaid, aunque en este último caso corresponde a presupuestos ya aprobados y no a nuevos recursos.

En cuanto al texto de comercio electrónico, se acordó una valoración aduanera para 'el medio portador' y se estableció el tipo de mecanismos que pueden ser utilizados -diskette, CD u otros sistemas de transporte de información, pero además se dejó abierta la definición para otros sistemas que, debido a los avances de la tecnología, puedan desarrollarse.

Los avances atribuidos en esta mesa se relacionan con la definición de disciplinas de protección al consumidor y por otro lado hace el reconocimiento del medio electrónico para efectos de realizar transacciones comerciales con validez en el tratado.
Un lacónico cierre de ronda

Un comunicado conjunto reemplazó la tradicional rueda de prensa de cierre de ronda el viernes pasado, cuando concluyeron en Lima las conversaciones de los equipos de Colombia, Ecuador, Perú y Estados Unidos.

Los jefes de negociación de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia se mostraron complacidos por la nutrida participación de representantes de los congresos y el sector privado de los países que avanzan en este proceso.

Destacaron el cierre de textos en las mesas de fortalecimiento de la capacidad comercial y comercio electrónico y señalaron que la ronda de Lima dejó avances en capítulos como política de competencia, servicios y compras públicas, entre otros, porque en general consideraron esta reunión "muy productiva".

El comunicado final de la ronda de Lima hizo una corta alusión al tema político de Ecuador, al señalar que el cambio registrado en ese país llevó al equipo a no asumir compromisos o propuestas. También reseñó el comunicado que la delegación ecuatoriana "expresó su aprecio por el apoyo recibido de todas las demás delegaciones", pero no hubo una expresión explícita con la opinión de los negociadores frente a la nueva posición en que queda este país en el marco de la negociación.

Finalmente, los negociadores acordaron seguir trabajando en la definición de los detalles para la décima ronda de negociaciones, prevista para comienzos de junio en Ecuador y que por efectos de la crisis política de ese país podría tener otra sede. 



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