El Presidente Néstor Kirchner ordenó ayer suspender el decreto reglamentario que obligaba a los proveedores de internet a almacenar durante 10 años la actividad de sus clientes.
Este decreto había levantado un autentico alud de protestas provenientes tanto del mundo empresarial como político, al entender que su intención era espiar la actividad de los ciudadanos en el uso de las nuevas tecnologías.
El jefe del Gabinete, Alberto Fernández declaró a una emisora radiofonica que el proyecto de ley no habilitaba al Estado a conocer la "información o contenidos" sino el tráfico que las personas realizaban en Internet.
El jefe de Gabinete también agregó que el Gobierno nunca quiso violar los "derechos individuales".