Andinos retomaron ayer negociaciones con los Estados Unidos y esperan respuestas a ofertas realizadas.
Las delegaciones oficiales de Ecuador, Colombia, Perú y EE.UU. comienzaron ayer lunes, en un hotel del centro histórico de esta ciudad, las negociaciones de la novena ronda del Tratado de Libre Comercio (TLC).
El encuentro estará marcado por una premisa: los andinos esperan respuestas de EE.UU. a planteamientos efectuados en las mesas de propiedad intelectual y agricultura, según los empresarios.
La jornada de hoy comienza con el debate de ocho temas, en el que constan medio ambiente, solución de controversias y propiedad intelectual. En este último capítulo se retomará la negociación en datos de prueba, patentes y biodiversidad.
Estos no fueron tratados en la octava ronda, efectuada el mes pasado en Washington.
En propiedad intelectual, los estadounidenses se comprometieron para esta reunión a contestar la propuesta que en febrero pasado hicieron conjuntamente Ecuador y Colombia, en la que ofrecieron dar protección a los datos de prueba por tres años a los fármacos y agroquímicos a partir del 2015; aunque EE.UU.
quiere que esa protección sea de 5 y 10 años, respectivamente.
Los datos de prueba son los estudios clínicos de eficacia y seguridad, que se utilizan para la obtención del registro sanitario de los fármacos y agroquímicos.
Perú evitó presentar en febrero una posición; sin embargo, la hará pública esta semana.
Para esta ronda, Ecuador aún no contará con un estudio de impacto de lo que implicaría adoptar medidas para la protección de datos de prueba, y eso preocupa a los laboratorios farmacéuticos nacionales. El jefe negociador ecuatoriano, Cristian Espinosa, confirmó que para este encuentro no se contará con los estudios, que debían estar listos hace dos rondas. “Se están verificando datos, haciendo revisiones...”, dijo Espinosa.
Pero el retraso tiene un trasfondo. Olga Patricia Roncancio, funcionaria de la Corporación Andina de Fomento (CAF), entidad que apoya el financiamiento del estudio (que ya tienen Colombia y Perú), sostuvo que se “redefinieron los términos (del informe)” y se produjo un cambio de la firma consultora que hacía el documento original.
“Hubo un retraso, pero en aras de obtener los mejores resultados. No podría decirse para cuándo estén los resultados definitivos porque depende de la revisión que haga el negociador de la mesa”, indicó Roncancio. Andrés Ycaza, director ejecutivo de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos, lamentó que Ecuador no tenga ese informe en esta última fase de la negociación, aunque afirmó “que nosotros sabemos que va a causar un impacto negativo en el acceso a medicamentos de la población”.
Las perspectivas tampoco son optimistas para Juana Ramos, directora de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos (Alafar). Sostuvo que no fue prudente que el país entregue una propuesta en datos de prueba sin tener los resultados de ese estudio. “Es haberle dado la clave a EE.UU. de que el país puede ceder”.
En el sector privado hay criterios que describen una situación diferente. El coordinador del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), Roberto Aspiazu, consideró que si bien no hay un estudio “los informes de Colombia y Perú revelan que el impacto no es tan negativo como se estimaba”.