El ampuloso despliegue de fuerzas de seguridad en la frontera paraguayo-brasileña, con la intención de someter a Ciudad del Este, específicamente a su sector comercial, a una suerte de sitio, fue calificada ayer como "propaganda barata de Brasil" por la directora nacional de Aduanas de nuestro país, Margarita Díaz de Vivar. Fue durante la visita que realizó, en horas de la mañana, a la redacción de ABC Color.
La alta funcionaria del Ejecutivo abundó en detalles: "Brasil entró en la lista negra (de EE.UU.) de la piratería. Nosotros salimos y entraron ellos".
La fuerte declaración de la máxima responsable aduanera de nuestro país se produjo en respuesta a una pregunta que buscaba explicar las verdaderas razones de tan severa medida del gobierno brasileño contra Paraguay.
Cuando se le preguntó por qué razón calificaba de ese modo las medidas brasileñas en la frontera, respondió: "Ellos (Brasil) dicen que entraron a la lista negra de la piratería por culpa de Ciudad del Este".
No desaprovechó la ocasión para apuntar que parte de la culpa de lo que ocurre es de los paraguayos, "porque no damos a conocer muchos avances, resultados, etc., y que eso hace que la gente no los conozca. Lamentablemente no creemos mucho en las buenas cosas", lamentó.
Le pedimos que se refiera con mayor detenimiento a los logros paraguayos en el campo internacional, y su respuesta no se hizo esperar: "Llegamos al umbral de lo que se llama Programa del Milenio. No entramos entre los cinco, pero sí entre los trece países beneficiarios".
El haber pisado ese umbral, según se desprende de la conversación que sostuvimos en la víspera con la directora nacional de Aduanas, es una suerte de reconocimiento a Paraguay, porque hizo méritos para sustraerse de la lista negra norteamericana de la piratería.
Inquirida sobre los frutos concretos de ese Programa, Díaz de Vivar respondió que EE.UU. "nos dará un fuerte apoyo económico para continuar con la lucha".
Añadió que una de las instituciones beneficiadas es la Aduana, cuyos programas y funciones en el contexto de ese combate serán fortalecidos.
Requerida sobre la cuantía del apoyo norteamericano, respondió que no tenía a mano la cifra. Mencionó empero las necesidades de la repartición estatal a su cargo que atenderían con el respaldo estadounidense: una central de radio para que sus agentes puedan comunicarse y comunicar, por ejemplo, una operación, un seguimiento. Unidades móviles, etc.
Recordó, en ese sentido, que los contrabandistas últimamente abrieron más picadas que las que se abrieron durante la Guerra del Chaco y la demanda que ello exige los agentes aduaneros.
ENEMIGOS INTERNOS
En otro orden de cosas, Margarita Díaz de Vivar recordó algunos obstáculos con los que tropieza su administración en su lucha contra la subvaloración: el recurso de amparo que presentó un puerto privado contra la Aduana para contenedores con carga, provenientes de la ciudad chilena de Iquique, para que no sean revisadas en Chaco’i, puerto de entrada al territorio paraguayo.
Por extraño que parezca, recordó que su administración, en ese caso, no solo perdió la apelación, sino que también le impusieron las costas del pleito judicial.