17 de marzo 2009.-Es la red social más popular del mundo y una "pequeña nación" con más de
200 millones de usuarios pero algunos expertos aseguran que
Facebook perjudica el rendimiento académico y puede provocar, incluso, trastornos en el desarrollo emocional.
Dos estudios publicados esta semana en EE.UU. traen malas noticias para
los adictos a actualizar su perfil o "cotillear" entre las fotos de sus
contactos en Facebook y abren el debate sobre las consecuencias del uso
cada vez más frecuente de esta y otras redes sociales. Abusar de
Facebook puede afectar al desarrollo de emociones humanas como la
comprensión o la admiración, según un informe del Instituto del Cerebro
y la Creatividad de la Universidad del Sur de California. El estudio se
centra en el coste emocional provocado por el exceso de información al
que están expuestos los usuarios de Facebook o servicios como Twitter , pues los humanos son lentos a la hora de procesar emociones como la compasión y la admiración.
En otras palabras: tras leer por enésima vez que otro de nuestros 300
contactos en Facebook ha tenido un día de perros, somos incapaces de
sentir nada ni de compadecernos por esta persona. "Necesitamos un poco
de tiempo y reflexión para procesar algunos tipos de pensamiento,
especialmente la toma de decisiones morales sobre la situación física y
psicológica de otras personas", dijo Mary-Helen Immordirno-Yang, una de
las autoras del informe. Pero el ritmo de Facebook, donde cada usuario
tiene una media de 120 amigos y 20 millones de personas actualizan su
estatus al menos una vez al día, no parece dejar demasiado tiempo para
compadecerse de la desgracia ajena o alegrarse del éxito de otros.
En otro estudio, esta vez de la Universidad de Ohio, los investigadores
compararon los resultados académicos de más de doscientos estudiantes y
llegaron a la conclusión de que Facebook no es buen compañero de los
libros de texto. Aquellos universitarios que reconocieron ser usuarios
de la red social tenían en el momento del estudio unas notas medias de
entre 3 y 3,5 puntos sobre un máximo de 5. Por su parte, los que
dijeron no utilizar la página alcanzaron un promedio de entre 3,5 y 4.
Los miembros de la red social reconocieron que estudiaban sólo entre
una y cinco horas a la semana, frente a las 11 horas que dedican a los
libros aquellos que no entran en página.
Obviamente, el
informe no puede excluir otros aspectos que influyen en el rendimiento
académico, pero los autores del estudio creen que existe una relación.
"No se puede afirmar que Facebook haga a un estudiante estudiar menos o
lograr peores notas, pero está relacionado de alguna forma y hay que
mirar este problema más a fondo", afirmó Aryn Karpinski, responsable
del informe.
Karpiniski, que asegura que no tiene un perfil
en la red social, dijo a EFE que, ya que Facebook parece estar aquí
para quedarse, los docentes deberían al menos tratar de sacarle
rendimiento. "Profesores y administradores tendrían que considerar
aprovechar la popularidad de la página y usarla quizá como herramienta
educativa", señaló Karpinski. "Hay investigación e interés en
desarrollar aplicaciones educativas en las redes sociales". "Deberían
usar este estudio y otros similares para iniciar una sana discusión
sobre el uso de Facebook entre la población universitaria", añadió.
"Muchos miembros de las facultades no saben nada sobre este fenómeno".