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29 de agosto 2008. - La revista estadounidense de tecnología Wired
informó las revelaciones de dos expertos en seguridad informática estadounidense. Tony Kapela y Alex Pilosov demostraron en la DEFCON de Las Vegas que el protocolo BGP (Border Gateway Protocol),
uno de los pilares en los cuales internet se apoya, tiene una previsión
que permite a terceros interceptar, seguir e incluso modificar la
información que viaja por Internet y por sus equipos.
Todo surgió cuando las agencias de inteligencia gubernamentales crearon un backdoor (una puerta trasera oculta, que les permite entrar en un sistema sin que los dueños del mismo así lo sepan) para
poder intervenir el envío de información en casos de espionaje
corporativo, espionaje entre países o cuando estas agencias lo
consideraran necesario. Ahí es cuando entra en funcionamiento el protocolo BGP. A través de este protocolo y con la utilización del backdoor se puede interceptar, seguir e incluso editar información antes de que llegue a destino.
Requerimiento legal
En realidad, esto no debe causar sorpresa alguna. Desde 1994 está
vigente en Estados Unidos la Ley para Asistencia en las Comunicaciones
para el Cumplimiento de la Ley (
Communications Assistance for Law Enforcement Act, mejor conocida como Ley CALEA), que exige a las empresas de telecomunicaciones y a los fabricantes de equipos de comunicaciones que los mismos tengan facilidades y servicios que permitan el espionaje de sus usuarios, argumentando la necesidad de los cuerpos policiales de seguir a alguien en un momento dado.
La ley fue aprobada debido a los temores del FBI de que las nuevas
tecnologías evitaran que ellos pudieran espiar a presuntos criminales
en un momento dado. De esta forma, los fabricantes de aparatos de
telecomunicaciones (como enrutadores y similares) así como los
proveedores de servicios como telefonía e Internet, están obligados a que sus equipos faciliten el espionaje a las agencias estadounidenses.
Biden, vicepresidente de Obama, a favor
Interesante, por cierto, es que Joe Biden, el candidato a Vicepresidente de Barack Obama,
fue propulsor y apoyó fuertemente esta y otras leyes que han restringido las libertades en Internet. Biden también introdujo dos proyectos de ley
prohibiendo el cifrado en Internet (que finalmente no fueron aprobados)
así como proyectos contra las redes punto a punto y prohibiendo la
grabación de música desde radioemisoras digitales. Un artículo en
inglés de
Cnet lo considera un agente del FBI y de la asociación de disqueras estadounidenses
(RIAA), utilizado por dichas organizaciones para proponer y aprobar
leyes contra la privacidad y a favor de los derechos de las disqueras
por sobre los autores. Ah, y también
apoyó la invasión a Irak.
Por ello, muchos consideran que la eventual victoria de Obama y Biden en las elecciones de noviembre pondrá en peligro la privacidad en Internet.
Pero la victoria de McCain tampoco traerá un panorama nada alentador,
por lo que el mundo está condenado a esperar a que los estadounidenses
escojan entre la sartén y el fuego.
Demostración técnica de que el espionaje es posible
Los expertos demostraron que todos los routers
(enrutadores, equipos informáticos que permiten la interconexión entre
redes) que utilizan el protocolo BGP podrían capturar y hasta editar
los datos de una dirección IP determinada o, incluso, la información de
un grupo de direcciones. Todos los grandes proveedores de Internet,
empresas y corporaciones poseen este tipo de dispositivos.
"Es un tema muy delicado", dijo Peiter "Mudge" Zatko, experto en
seguridad informática estadounidense, quien testificó en el Congreso en
1998 que él podría tumbar la Internet en 30 minutos usando un ataque
BGP similar, y entregó de forma privada a agentes del gobierno
estadounidense cómo BGP podría ser utilizado para tal fin. "Describimos
esto en detalle a agentes de Inteligencia y al Consejo de Seguridad
Nacional", aseguró.
El espionaje utilizando el protocolo BGP era una vulnerabilidad
teórica, pero nadie había demostrado públicamente que podía usarse para
espiar hasta que Anton "Tony" Kapela, director del centro de datos de
5Nines Data, y Alex Pilosov, presidente de
Pilosoft, mostraron la técnica en la conferencia de hackers DefCon.
La pareja interceptó exitosamente el tráfico de la red de la
conferencia y lo redirigió a un sistema de su propiedad en Nueva York, para
luego redirigirlo de nuevo al DefCon en Las Vegas. Si hubieran querido,
hubieran podido hacerlo sin que nadie se diera cuenta.
La técnica no hace uso de un error o vulnerabilidad en BGP,
sino que explota la forma natural en que BGP funciona. "No estamos
haciendo nada extraordinario", dijo Kapela a Wired. "No hay
vulnerabilidades, no hay errores de protocolo, no hay problemas de
software. El problema reside en los niveles de interconectividad
necesarias para mantenerlo todo en funcionamiento".
Venezuela afectada
Los enrutadores son aparatos que interconectan las diferentes redes
y proveedores de Internet. Aún si usted confía en la empresa que usted
utiliza para conectarse a Internet (Cantv, por ejemplo), esta empresa
debe conectarse con otras que a su vez le suministran conectividad, y
éstas sí podrían usar dicha vulnerabilidad (u otras que aún son
desconocidas) para espiar Internet.
Todas las empresas venezolanas,
tanto las del Estado como las privadas, están llenas de estos aparatos
manufacturados en Estados Unidos. Tal vez esta sea una de las
razones por las cuales el Presidente Chávez y su gobierno están
comenzando a dar preferencia a aparatos de origen chino en convenios
con la empresa Huawei, con el fin último de lograr transferencia
tecnológica y, en el mediano plazo, fabricar estos aparatos en
Venezuela.
Sin embargo, por los momentos Cisco y otras marcas estadounidenses
siguen siendo las preferidas; Cantv y otras empresas de
telecomunicaciones del Estado no tienen otra alternativa sino seguir
usando estos equipos durante años. Hasta hace unos meses, el propio
Ministerio de Ciencia y Tecnología daba cursos Cisco a trabajadores y
estudiantes.
La única forma de lidiar con este problema es cifrar la información o abstenerse de usar Internet para enviar datos confidenciales, o que las empresas o proveedores que utilicen este protocolo utilicen filtros a través de los cuales se puedan dar cuenta que existen personas que están interceptando sus datos.