SAO PAULO- El Gobierno brasileño decidió
cancelar la licitación para la compra de los denominados ordenadores
portátiles baratos, por los que se proyectaba pagar 100 dólares, debido
a que los precios mínimos obtenidos casi cuatriplicaban el previsto,
informó el sábado la local Agencia Estado.
La
suspensión se resolvió después de que el precio mínimo obtenido para
los portátiles, que iban a ser destinados a las escuelas públicas,
alcanzara los 360 dólares en dos instancias. De todas maneras, el
gobierno no descarta convocar a otra licitación para este año, aunque
podría modificar la cantidad a comprar o sus exigencias, como la
pretensión de tres años de garantía.
El Gobierno del izquierdista
Lula da Silva tenía previsto adquirir unos 150.000 laptops para alumnos
de la educación pública con un gasto de 98 millones de reales (56
millones de dólares), en el marco de un plan para extender la
informatización escolar.
Si bien el Ministerio de Cultura
intentó negociar con los fabricantes -como la empresa local Positivo-
no fue posible reducir los precios, porque las empresas competidoras no
aceptaron bajarlos más alegando razones de costos.
La denominada
Children's Machine (computadora infantil) es un proyecto lanzado por el
científico estadounidense Nicholas Negroponte, presidente de la ONG
OLPC (Un Portátil Por Niño), que trasladó la idea al Gobierno
brasileño. Inicialmente, se pretendía acabar con la "exclusión digital"
difundiendo la tecnología a 100 dólares y con máquinas fabricadas por la Quantum de Taiwán.