Sucedió ayer en Oviedo. Varios ciudadanos increparon a un policía
que zarandeaba a un inmigrante y consiguieron que le devolviera la
mercancía.
Un centenar de personas, según publica el diario La Nueva España,
defendieron ayer al mediodía a un inmigrante africano frente a una
actuación policial. El hombre practicaba "top manta" -venta ambulante
ilegal en la vía pública- en una calle del centro de Oviedo.
El
ciudadano extranjero exponía su mercancía -en su mayoría, bolsos de
firma- en la calle Campoamor de esta ciudad cuando un policía nacional
se acercó a él para que dejara de hacerlo. Lo hizo con malos modos,
zarandeando y gritando al inmigrante.
Ante esta agresión, los
viandantes acudieron a defender al vendedor. Entre las frases que se
oyeron, había imprecaciones al agente ("No es digno del uniforme que
lleva"), pero también discusiones sobre el comercio ilegal de copias de
objetos de marca, como la que mantuvieron una señora que se dirigió al
policía ("Esta gente no hace daño, dedíquense ustedes a detener a
terroristas") y otro caballero que pasaba por ahí ("Señora, las ideas
tienen dueño").
Después de unos minutos de discusión, según narra
este diario asturiano, el agente optó por escuchar a los vecinos:
devolvió su mercancía al inmigrante y le dejó marchar. Recibió un
aplauso de la concurrencia. Poco después, tres patrullas de la Policía
Nacional acudieron al lugar del incidente.