Se trata de una herramienta a la que tendrán acceso
exclusivo los miembros de la Comunidad Tecnológica Gubernamental,
durante el primer trimestre del 2008.
Fomentar el desarrollo colaborativo y la transferencia de software de código abierto (FLOSS) entre los servicios públicos utilizando un sourceforge es el objetivo de la consultoría que se encuentra realizando Jens Hardings,
docente de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica, para el
Proyecto de Reforma y Modernización del Estado (Pryme).
Se
trata de un proyecto que forma parte del componente “Fortalecimiento de
la Institucionalidad Transversal para la Gestión del Gobierno
Electrónico” e implica la instalación y adaptación de un sitio web que
servirá de herramienta colaborativa para el desarrollo de software
(sourceforge)”.
La idea es generar un catálogo con los sistemas existentes en los servicios públicos, y sus respectivos códigos fuente.
Jens
explica que por estos días trabajan en la identificación de los
software candidatos a ser incorporados en el sourceforge, utilizando
como criterios el grado de replicabilidad de éstos a nivel estatal, el
aporte que realiza al cumplimiento de normativa, la factibilidad y
orientación al desarrollo colaborativo, modularidad, uso de estándares
y disponibilidad de documentación.
Destaca que se trata de
una herramienta a la que tendrán acceso exclusivo los miembros de la
Comunidad Tecnológica Gubernamental, a partir del primer trimestre del
2008.
La aplicación incluye listas de correo, sistema para el
manejo de tareas, identificación y publicación de índices, espacio para
publicar detalles de los proyectos, entre otras funciones.
Considerando
que las instituciones que “donan” software a este tipo de repositorios
–en general- no reciben ningún tipo de retribución, Jens menciona que
una de las curiosidades de la metodología que han propuesto al Pryme es
que se pueda medir esa contribución, para que en el futuro reciban
algún tipo de compensación. Si este reconocimiento será administrativo,
simbólico o de otro tipo, aún no está definido.
A juicio del
docente, una de las claves para que el repositorio funcione, es que los
profesionales que deciden qué tecnología usar o instalar en sus
servicios -y específicamente la gente de las áreas TI- se involucre.
“Que
no lo vean como una centralización más, sino como una oportunidad para
resolver problemas específicos y con el respaldo y ayuda de toda la
Comunidad”.
Cinco preguntas “open”
- El 2007 ha sido un año súper interesante para el tema FLOSS…
Creo que lentamente se ha ido tomando más en serio el tema.
- ¿Quiénes son los principales usuarios de software de código abierto en el país?
El Estado es un usuario importante, y en Chile se nota que tiene más
presencia con respecto al uso que los privados están haciendo,
comparado con lo que ocurre en otros países.
- ¿Persisten los temores asociados al uso de FLOSS en temas como seguridad o soporte?
Respecto a la seguridad hay bastante claridad que no es un problema. En
muchos casos ayuda a que sea más seguro el software cuando está
disponible el código. El tema del soporte sigue siendo un aspecto que
frena un poco la adopción, principalmente debido a una resistencia al
cambio.
- Pensando en la adopción de TIC en el Estado, ¿hay áreas donde el software de código abierto es o podría ser más utilizado?
La implementación de OIRS son un buen ejemplo y en el tema de los
estándares que exige la normativa, el FLOSS se caracteriza por
respetarlos mucho. Y es que dado que no hay un incentivo a tratar de
tener cautivo a los clientes, hay una adaptación muy buena al estándar
y eso incluye sistemas web, por ejemplo para cumplir con las
validaciones del W3C. Ahí hay varias aplicaciones bastante interesantes.
- ¿Qué impacto tiene este tipo de proyectos frente a brecha digital?
Es un impacto potente, porque si esto funciona bien vamos a pasar que
la institución con menos recursos podrá usar el mismo sistema que la
que tiene más. Por otro lado, la aplicación va a estar preparada para
cargas altas cuando crezca y no va a haber que parcharlo a medida que
pase el tiempo.
Sin embargo esto tiene un costo adicional y es
que al desarrollar la aplicación hay que poner más cuidado en el
diseño, que sea modular, que satisfaga también las necesidades de otros.