En ABC se publicó que Jorge Luis Borges se está convirtiendo en ciberautor de moda en los Estados Unidos.
Según el artículo, Borges sería el precursor de una nueva generación de
ciberlectores que ya no se conformarían con leer pasivamente, sino que
quieren sentirse parte del libro: "Borges 2.0: del texto a los mundos virtuales es el título de un libro de reciente aparición en los Estados Unidos. Borges y el futuro previsible era el título de un extenso artículo sobre lo mismo, aparecido el pasado domingo en The New York Times.
De un momento a otro se espera que salga también una colección de
ensayos que la Bucknell University Press ha compilado bajo el sugestivo
título de Cy-Borges. Todos dicen lo mismo: el escritor
argentino Jorge Luis Borges fue un visionario de internet. Sus obras
prefiguran la realidad virtual total, las bibliotecas universales, la
lectura infinita e infinitamente personalizada.
El prólogo de la
reedición de Labyrinths, una antología en inglés de Borges, lo ha escrito nada menos que William Gibson..." Conservadores como Borges o Chesterton,
a quien Borges admiraba, vuelven a estar de moda, contra todo
pronóstico: ¿Va a resultar que Borges no conectó con el gran público de
su propio tiempo, y vuelve después de muerto para ser autor de culto de
la cibervanguardia?.
También han hablado de ello en Clarín.
Para Borges, un clásico era "aquel que las generaciones leen con previo
fervor y misteriosa lealtad". Él era un clásico ya en vida. No importa
la excusa para (re)leerlo: pasarán de largo todos los prefijos pre-,
post-, cy- o ciber- y Borges seguirá saludando a las estrellas, inmortal, como el anticuario Joseph Cartaphilus.