Quién ha llamado a quién, cuándo, desde dónde y durante cuánto
tiempo: estos son los datos de teléfonos fijos y móviles que el Estado
alemán mantendrá archivados a partir de este 1 de enero durante seis
meses, para prevenir atentados terroristas.
Se hará
automáticamente y afectará a todos los ciudadanos sin excepción. Un año
más tarde, a partir de 2009, las autoridades también podrán espiar el
contenido completo del disco duro de todos los ordenadores del país,
sin autorización judicial y sólo "en casos excepcionales".
Así
lo regula la ley de la gran coalición de Angela Merkel, que acaba de
firmar el presidente federal, Horst Köhler, y que prevé facilitar
también el espionaje telefónico a abogados, periodistas y médicos, para
los que dejará de valer el secreto profesional.
Más de 70.000
internautas se resisten, y presentarán en los próximos días una demanda
contra la ley ante el Tribunal Constitucional Federal. El portavoz de
los demandantes, Ricardo Cristof Remmert-Fortes, dijo ayer que pretende
parar la ley por la vía de urgencia y calificó de "absolutamente
incomprensible" que Köhler la haya firmado sin expresar ningún tipo de
duda.
El ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, la defiende
con el argumento de que los atentados islamistas de Madrid y Londres
pudieron esclarecerse rápidamente gracias a este tipo de medidas.
Los
demandantes replican que las disposiciones legales ya existentes, para
vigilar las telecomunicaciones en la lucha contra el crimen organizado,
son suficientes. Éstos realizarán mañana -un día antes de la entrada en
vigor de la ley- una marcha funeraria en Hamburgo. Portarán un ataúd
"en duelo por la pérdida de la esfera privada de las alemanas y
alemanes".
Un grupo de políticos liberales, encabezados por el
veterano Burkhard Hirsch, también ha acudido al Constitucional para
frenar una ley que pone a todos los ciudadanos a priori bajo sospecha.
Creen
que el ministro ha ido más allá de lo que establece una directiva
europea pensada para el mismo fin, y contra la que el gobierno de
Irlanda ha presentado ya una demanda ante el Tribunal Europeo de
Justicia.
En 2008 los teléfonos y en 2009 internet:
A
partir del 1 de enero de 2008 se realizará una campaña masiva de
grabación de datos de llamadas telefónicas, ya sea desde fijos o
móviles. Se recopilarán los nombres de los usuarios, la duración de las
llamadas, e incluso el sitio desde donde se realizan, pero nunca el
contenido.
A partir del 1 de enero de 2009 también se
registrará el acceso a Internet, la duración de la navegación, la
dirección IP, y los contactos y asuntos del correo electrónico.