En una reunión reciente, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de las Naciones Unidas (CESCR) se hizo eco de las
preocupaciones planteadas por los opositores costarricenses del tratado
de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, en particular,
de cuestiones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual.
Oscar
Arias, Presidente de Costa Rica, firmó el Tratado de Libre Comercio
entre República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos
(CAFTA-DR) el 21 de noviembre, tras casi tres años de debates
nacionales y más de 3 años después de que el representante comercial
del país lo firmara, según trascendió. En Costa Rica, el último de los
siete países signatarios en aprobar el tratado comercial, hubo intensos
debates internos acerca de las consecuencias, tanto beneficiosas como
adversas, del tratado.
El CESCR se encuadra en la Oficina del
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y
tiene la tarea de supervisar la observancia del Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR) por parte de los
Estados. Estos se reúnen periódicamente con los expertos del CESCR a
fin de analizar el progreso obtenido en el logro de los compromisos en
materia de derechos humanos. El período de sesiones de este año se
llevó a cabo del 5 al 23 de noviembre, aunque los debates relacionados
con Costa Rica tuvieron lugar el 6 y el 7 de noviembre.
Las
observaciones finales del Comité establecen: “El Comité observa con
preocupación el posible impacto de la entrada en vigor del [CAFTA] en
las obligaciones de los Estados Partes que les impone el Pacto y, en
particular, en la agricultura tradicional, los derechos laborales, el
acceso a la salud, la seguridad social y los regímenes de propiedad
intelectual que protegen, entre otros, el acceso a los medicamentos
genéricos, la biodiversidad, el agua y el derecho de las comunidades
autóctonas asociado a dichos recursos”. Las disposiciones sobre
propiedad intelectual están comprendidas en el Capítulo 15 del tratado.
El tratado comercial fue tan cuestionado en Costa Rica que se
debió realizar el primer referéndum nacional en la historia de este
país, de modo que los ciudadanos pudieran votar por su aceptación o
rechazo. El referéndum respaldó el CAFTA por un margen muy estrecho:
con solo el 51,61 por ciento de los votos a favor. Las observaciones
finales del Comité también alientan a Costa Rica a adoptar “las medidas
necesarias” para brindar acceso a la atención sanitaria y a los
medicamentos genéricos, y a garantizar que “los regímenes de propiedad
intelectual no se vean afectados adversamente” por la aplicación del
CAFTA.
En un documento resumen sobre los debates, la
organización sin fines de lucro 3D, consagrada a los derechos humanos y
al comercio, citó específicamente el Artículo 15.9.6 e indicó que dicho
artículo permite la extensión de la duración de las patentes por
‘demoras irrazonables’ en el procesamiento de la patente, y esto podría
retrasar la introducción de medicamentos genéricos en el mercado
durante hasta cinco años. El Artículo 15.10.1 concede potencialmente a
los propietarios de productos farmacéuticos los derechos exclusivos de
no solo el medicamento, sino también de todos los datos de pruebas de
salud y seguridad del medicamento, durante hasta cinco años, señaló 3D.
Esto representa una extensión de facto de la patente desde la
perspectiva de las empresas de medicamentos genéricos, que no pueden
llevar a cabo el proceso de investigación y desarrollo durante ese
período.
Esta fue una oportunidad única para debatir las
inquietudes acerca del efecto de la propiedad intelectual sobre el
acceso a los medicamentos. El CESCR se reúne cada algunos años con los
signatarios del ICESCR con el fin de ‘dialogar’ acerca de la situación
actual con respecto a la observancia de las normas sobre derechos
humanos estipuladas en el Pacto. Según Caroline Dommen de 3D, el
formato del ICESCR como tratado legal –además de tratado moral y
político–, cuyo fin es proteger los derechos humanos, puede cumplir un
papel importante como una herramienta adicional de rendición de cuentas
para responsabilizar a los Estados del impacto social de los tratados
económicos.
Si bien actualmente no existe ningún mecanismo de
reclamación para las personas que estiman que se han violado sus
derechos amparados en el ICESCR, un mecanismo se encuentra en proceso
de elaboración, aunque como protocolo opcional no vinculante, a menos
que los signatarios del ICESCR lo ratifiquen de manera separada.
Los miembros del CESCR no estaban disponibles para realizar comentarios en el momento en que se publicó este artículo.
Zoe
Goodman, representante de 3D que participó en el período de sesiones,
afirmó que si bien la delegación del Gobierno costarricense prometió
supervisar la aplicación del CAFTA en cuanto a las violaciones de
derechos humanos, no proporcionó “ninguna medida específica que el
Estado esté planeando implementar para garantizar que el derecho a la
salud no se vulnere”. Agregó que estaba satisfecha de que el Comité
haya planteado las disposiciones sobre propiedad intelectual como un
tema de derechos humanos, pero se mostró decepcionada por el hecho de
que no se solicitó que se siguieran las cuestiones a fin de determinar
los detalles del plan de Costa Rica para garantizar el acceso a los
servicios médicos teniendo en cuenta las nuevas restricciones sobre
patentes.
El comunicado de prensa de 3D sobre el CESCR señaló
que el CAFTA-DR podría provocar “el aumento de los precios de los
medicamentos por los menos en un 800 por ciento” y reflejó preocupación
porque el uso masivo de los medicamentos genéricos, sobre los que se
basa la capacidad de Costa Rica de proveer servicios médicos a la mayor
parte de su población, podría verse amenazado por las restricciones más
rigurosas de propiedad intelectual.
La organización
Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA) expresó en
un comunicado de prensa que es probable que el tratado comercial y su
régimen reforzado de propiedad intelectual garanticen un mejor acceso a
los nuevos medicamentos mediante la protección de incentivos para la
innovación. En el mismo comunicado se alega que luego de la
ratificación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, los
pacientes en México se beneficiaron con marcadas mejoras en su salud.
Los defensores costarricenses del CAFTA-DR afirman que también brindará
más oportunidades económicas para el país y que un mercado más amplio y
más competitivo provocará la disminución de los precios en beneficio de
los consumidores pobres.
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