La reunión en el
seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para facilitar el
acceso de los países pobres a los medicamentos terminó hoy en Ginebra
sin acuerdo y con el emplazamiento a continuar debatiendo el año
próximo.
Una
semana de discusiones del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la
salud pública, la innovación y los derechos de propiedad intelectual no
logró el consenso necesario entre los gobiernos para aprobar un plan de
acción.
Más de un millar de delegados han estado reunidos desde el lunes
con el objetivo de crear un plan de acción que asegure el desarrollo de
nuevos medicamentos para enfermedades que afectan especialmente al
Tercer Mundo y el acceso de los menos favorecidos a los ya existentes.
Los negociadores habían alcanzado ayer un acuerdo preliminar sobre
el principio de que los derechos de propiedad intelectual no deben
influir negativamente en la salud pública y que deberían tener en
cuenta las necesidades de los países en desarrollo.
Sin embargo, tras seis días de negociaciones, los organizadores
anunciaron el fin de la reunión, que continuará en abril de 2008, con
el objetivo de alcanzar el ansiado acuerdo antes de la Asamblea Mundial
de la OMS en mayo.
La organización Médicos sin Fronteras, que con otras ONG piden a
los gobiernos que se comprometan a reconciliar el acceso global a los
medicamentos ya existentes con la innovación en las enfermedades que
más afectan a los países pobres, se mostró, a pesar de la falta de
acuerdo, bastante esperanzada.
"Lo más alentador es que los gobiernos han decidido que las cosas
no van a seguir como hasta ahora", dijo Michel Lotrowska, de la ONG de
MSF para el Acceso a Medicinas Esenciales.
"Están abiertos a explorar vías completamente nuevas para
financiar la investigación básica en salud, de modo que los frutos de
la innovación sean accesibles a aquellos que más lo necesitan".
Según MSF, "tenemos la impresión de que los países están empujando
a la OMS a ser más activa en resolver el problema del acceso a las
medicinas, y a adoptar un enfoque más favorable a la salud en los temas
de propiedad intelectual".
MSF y otras ONG señalan a la UE y EEUU como quienes directamente
cuestionan que la OMS se implique en el asunto de la propiedad
intelectual de los medicamentos.
Esta es la posición de la Federación Internacional de la Industria
del Medicamento (IFPMA), que considera que el plan de acción en
discusión va más allá del mandato de la OMS, y que los problemas
relativos a medicamentos y propiedad intelectual ya los abordan
organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC) o la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
Las ONG señalan que la industria farmacéutica justifica su postura
en la necesidad de mantener altos los precios de los medicamentos para
emplear los beneficios para investigación y que por ello se estudian
enfermedades que afectan a los ciudadanos de los países desarrollados,
y no a los de las naciones en desarrollo.
La directora de la OMS, Margaret Chan, dejó claro en su discurso
de apertura de la reunión que "el desafío consiste en trabajar sobre
varios frentes a la vez: responder a la necesidad inmediata de acceso a
los medicamentos baratos y de buena calidad, estimulando al mismo
tiempo la innovación".
Según los datos aportados en la reunión, existen en el mundo 646
investigaciones en curso de lucha contra el cáncer, 146 contra
problemas cardiovasculares, 77 contra el sida, 20 contra la malaria, 18
contra la tuberculosis y sólo 9 contra el resto de enfermedades
tropicales.
El director general de la IFPMA, Harvey Bale, aseguró hoy que su
organización apoya el objetivo de estimular la investigación e
innovación para las enfermedades que afectan de manera desproporcionada
al mundo en desarrollo, pero aclaró que se necesitan "soluciones
precisas, pragmáticas y sostenibles".
La industria farmacéutica alega que la falta de medicamentos para
las llamadas enfermedades olvidadas, como la tracoma, o la fiebre del
dengue, no es una consecuencia de la protección de las patentes, sino
que se debe a otros factores.