La Sociedad General de Autores y
Editores (SGAE) es mucho más que una entidad de gestión colectiva, lo
que la obliga según la ley a no tener ánimo de lucro. Esto le ha
permitido obtener del Ministerio de Cultura la potestad para recaudar
dinero allí donde suene o pueda sonar música de uno de sus asociados.
Sin
embargo, como demuestran los datos del registro mercantil, SGAE es sólo
la punta del iceberg de un entramado societario.Dentro de éste, la
práctica totalidad de las compañías son sociedades limitadas, es decir,
sí tienen ánimo de lucro. Además, la facturación de éstas se obtiene
básicamente por servicios a SGAE y procede por tanto de la recaudación
de derechos de autor.
De momento. SGAE lleva desde 2003
modificando su estructura y traspasando activos (monetarios y
tecnológicos) a sus filiales para convertirlas en lucrativos
negocios.De SGAE cuelgan dos patas: por un lado la Fundación Autor, que
como tal fundación no puede tener tampoco ánimo de ganancia o lucro. Y
por otro, la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE), una
sociedad limitada que es el brazo tecnológico de SGAE.
Fundación
Autor no puede ganar dinero pero es el único accionista de Iberautor,
una sociedad limitada. Ésta a su vez es el principal o único
propietario de otras cuatro sociedades limitadas.
Todas ellas
se dedican a obtener negocio de actividades relacionadas con la
cultura, ya sea con la publicación y distribución de libros, discos y
vídeos o con la programación y ejecución de espectáculos. Se trata de
Sello Autor, Centro de Producción Audiovisual Autor, Altos del Río y
Teatro Príncipe Pío S.L..
Gestión de teatros
Teatro
Príncipe Pío S.L., de cuyo capital Iberautor controla el 60,28% (el
resto está en manos de Antonio Banderas que redujo su participación en
2002), debe su nombre a un proyecto que nunca vio la luz: la creación
por parte de SGAE junto con Riofisa de un espacio escénico en la
estación de ferrocarriles de Príncipe Pío en Madrid.
Riofisa
acabó aliándose con la productora holandesa Stage Hólding para el
proyecto, lo que motivó una denuncia de SGAE que ésta perdió al
demostrar Riofisa que ni se había solicitado licencia de obras.
Pero
aunque fallase aquel intento, SGAE ya le tiene preparados casi una
decena de teatros a la filial para que desarrolle su actividad, en
competencia con otras salas de teatro privadas. Ni Teatro Príncipe Pío
ni Iberautor invertirán un euro en la puesta en pie de los espacios
escénicos porque no son sus propietarios.
El dueño (o gestor,
porque en algunos casos son edificios históricos cedidos por
administraciones públicas por hasta 75 años) es la Fundación Autor.
¿Cómo
los ha conseguido? En el año 2003, la junta directiva de SGAE decidió
iniciar el llamado Plan de Sedes Integrales y dotar a la Fundación
Autor del dinero necesario para emprenderlo (ver información en página
siguiente). Según la memoria de SGAE de 2004, la decisión se toma en
base a un informe de la consultora Ernst & Young.
También en
2003, SGAE decide traspasar sus activos tecnológicos a otra filial 100%
suya: SDAE. La actividad fundamental de ésta se centra en el mundo
digital y de Internet.
Portales de venta de contenidos,
sistemas de protección de copia privada (DRM) con la clara intención de
ser comercializados y obtener con ello un beneficio lucrativo. Es el
caso del sistema Argos, activo fundamental de Argos International
Organization, participada por SGAE, SDAE y la SGAE de Francia.
Directivos pluriempleados
Junto
al entramado societario de SGAE existen compañías que no cuelgan de la
gestora pero comparten directivos, domicilio social y en algunas
ocasiones incluso el teléfono de contacto.
La principal es
Microgénesis, de la que fue presidente hasta el año 2000 el actual
director general de SDAE, José Luis Rodríguez Neri. Coinciden además
entre sus directivos otros de SGAE como Rafael Ramos Díaz o Eva García
Pombo.
Entre los negocios de Microgénesis está la gestión de
los portales de venta de música Latinergy, Museekflazz, Egrem y
Nubenegra y entre sus proyectos (según su página web) está el sistema
Teseo (proyecto de SGAE) o La Central Digital (web de Portal Latino).
Microgénesis, Coqnet, La Central Digital y Portal Latino, entre otras,
han compartido sede en Gran Vía 36 durante años. Ahora se están
trasladando todas a Abdón Terradas 4.
Mil fórmulas para sacar de SGAE el dinero recaudado
De
la recaudación de SGAE no han escapado ni Inditex, ni TVE, ni las
bodas, ni lo van a hacer los móviles, por citar algunos ejemplos. La
sociedad sigue incrementando sus ingresos, que en 2006 alcanzaron los
343 millones de euros.
La mayor parte se distribuye entre sus
asociados por una fórmula que SGAE no revela. Pero hay otras vías que
consumen parte del dinero. Una es el traspaso de activos.
Es el
caso de los 55 millones que se traspasaron entre 2003 y 2006 a
Fundación Autor procedentes del fondo de promoción. O los activos
tecnológicos que se han traspasado a SDAE mediante ampliaciones de
capital (de aportación no dineraria, según las cuentas del registro).
Otra
de las opciones aparece en las cuentas auditadas de las filiales de
SGAE. Iberautor debe su facturación (que ha rondado entre 2002 y 2005
los 10 millones de euros anuales) fundamentalmente a SGAE, que aportó
el 93% del total en 2004 y el 84% en 2005.
La factura de 2005,
por ejemplo, equivale al 3,4% de todo el dinero recaudado ese año por
SGAE como derechos. No se especifican las actividades de Iberautor
porque, aclaran, eso puede “provocar perjuicios” a la sociedad. En el
caso de SDAE, obtiene el 99% de su facturación de SGAE.Además están las
ampliaciones de capital, a las que acude SGAE para reequilibrar el
patrimonio cuando una filial entra en quiebra (como SDAE en 2004 o
Portal Latino en 2005).
Pero una de las partidas más
significativas de las cuentas de las filiales de SGAE son los
“servicios exteriores”, que figuran en el apartado de gastos y consumen
buena parte de lo que se factura a la gestora. Iberautor, en 2005,
gastó en servicios exteriores 7,1 millones de euros. SDAE en ese mismo
año refleja por ese concepto 0,51 millones de euros.
SGAE contrata
con asiduidad a algunas sociedades no del grupo con las que sí comparte
directivos y el domicilio social de sus filiales.
Es el caso de
Microgénesis, que tiene entre sus proyectos La Central Digital o el
proyecto Teseo de SGAE. Otra es Coqnet. Son quienes figuran como
contacto técnico y de facturación de los principales portales de venta
de contenidos de SGAE.