“un pueblo es civilizado únicamente cuando se basta a sí mismo, cuando posee la teoría y la fórmula de su vida, la ley de su desarrollo”. Juan Bautista Alberdi. Fragmento preliminar al estudio de Derecho, 1837.
Decía yo en días anteriores que, la soberanía tecnológica es un constructo político y cultural de múltiples variables aún difíciles de identificar y mucho menos controlar; de grandes complejidades y múltiples causalidades que, muchas veces, no nos son propias pero al fin de cuenta están allí para pensarlas.
Tal soberanía no se basa únicamente en la voluntad política, su accionar se alcanza mediante una capacidad de investigación fundamental en todos los dominios, con el desarrollo de grandes programas de investigación en sectores prioritarios de la sociedad y con la creación de adecuados instrumentos capaces de garantizar la transferencia tecnológica.
Así las cosas, la soberanía tecnológica no sería creíble con un Estado que no corrija las deficiencias operativas que afectan la implementación de instrumentos de política en ciencia y tecnología (ámbito de la geopolítica nacional e internacional), mucho menos, si no cambia la manera de pensar lo realmente posible en lo táctico y estratégico. Cierto es, que las capacidades de investigación y desarrollo requieren de una visión altamente estratégica.
Sigue faltando la madurez necesaria para que mediante la actividad de formulación e implementación de políticas públicas se generen las condiciones para garantizar la transferencia tecnológica mediante procesos de aprendizaje, apropiación-asimilación y difusión de conocimiento. Siguen faltando instrumentos que acompañen estos procesos y que se vinculen directamente con los lineamientos de política del Estado basada en la cooperación internacional - insistentemente fomentada por el gobierno - a objeto de fomentar las capacidades científicas, tecnológicas y productivas del país.
Qué propongo: La creación de un Centro de Gestión, de Formación, de Investigación y de Asistencia Técnica para la Transferencia Tecnológica. Para qué: (1) impedir de una buena vez la compra de tecnología (llave en mano) y desarrollar procesos de aprendizaje, apropiación-asimilación y difusión de conocimiento y tecnología, (2) garantizar la realización de verdaderos procesos de transferencia tecnológica en el marco de los convenios de cooperación internacional, (3) formar en la gestión de procesos de transferencia a expertos en evaluación y control de los mismos, (4) impedir la duplicación de esfuerzos en la actividad de investigación y de inversión de los centros de producción de conocimiento financiados por el Estado, (5) vincular en la formación de los académicos e investigadores conocimientos sobre gestión de los procesos de transferencia tecnológica, innovación y valoración social de la tecnología (su relación con la inclusión social y reducción de la pobreza), (6) articular las demandas sociales y productivas con los planes de investigación, (7) fortalecer la organización popular (redes de innovación productiva), (8) ser un instrumento de los planes de desarrollo industriales y productivos del país y (9) capacitar las misiones diplomáticas en el exterior para el desarrollo e implementación de convenios internacionales en materia de transferencia tecnológica. Cómo: (1) formulando un “Plan Nacional para la Transferencia Tecnológica” - que no hay - vinculado con los proyectos estructurantes y estratégicos pensados para todo el territorio, (2) aprovechando y articulando las capacidades científico-tecnológicas del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, (3) reorganizando sectorialmente tales capacidades presentes en los centros de investigación, universidades y laboratorios públicos y privados (en red y en sitio).
Discutamos en el fondo si las cosas prácticas reclaman o no de la elaboración teórica y reflexión política sobre la planificación en ciencia y tecnología. Tengo la sospecha que la crisis del discurso hegemónico que nos hace ser negativamente “ricos en cultura” no trascenderá si cada país no se alista a pensar sobre lo esencialmente urgente.
¿Habrá tiempo para esto?
*Investigador del IDEA
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