Con motivo de la celebración de
una audiencia pública sobre los impactos del capítulo de Propiedad
Intelectual del TLC en la salud de los colombianos, promovida por
distintos sectores políticos y sociales liderados por Misiòn Salud, el
país pudo conocer que es ineludible el alza en los precios de los
medicamentos por la implantación aleve de la prórroga, mediante
distinto tipo de ardides y maniobras consagrados en el texto del
Tratado, de la vigencia de las patentes de medicamentos que en muchos
casos son vitales para el tratamiento de pacientes con males severos o
terminales. Eso traerá el incremento de la mortalidad por morbilidad y
la precipitará en casos en los cuales podría postergarse por buen
tiempo. La comunión de jerarcas de la Iglesia Católica con este
postulado y alzar la voz en conjunto con los disidentes le valió el
acoso público y la conminación agresiva por parte de quien, con razón,
el pueblo se ha dado en llamar “el ministro de la Des-protección
Social”.
La
intemperancia ministerial no solamente es censurable por recurrir al
método del reto con el fin de acallar sino porque además intenta tapar
hechos conocidos por la opinión mundial que coinciden con las
advertencias de los participantes en la Audiencia. Un trabajo de la
médica Marcela Vélez (MSF), en el cual extrae algunas notas de
literatura de la Organización Mundial de la Salud sobre el mismo
asunto, da la razón a los denunciantes y deja en evidencia al ministro
bien porque los desconozca o bien porque aparente desconocerlos.
Veamos:
-La
venta de productos farmacéuticos se realiza casi totalmente en los
países desarrollados, a pesar de que más del 80% de la población
mundial se encuentra en los menos desarrollados; allí sólo se vende el
10% porque los precios son altos y el acceso a la salud es muy bajo. El
TLC agravaría esta tragedia.
-Estados
Unidos, como mecanismo para introducir mayores exigencias que las
logradas en el ADPIC, el Acuerdo Internacional de Propiedad
Intelectual, se ha lanzado a firmar tratados comerciales bilaterales.
-Mientras
el gasto en Investigación y Desarrollo de las farmacéuticas de Estados
Unidos se duplicó entre los años 1995-2002, el número de entidades
químicas nuevas aprobadas por año no aumentó. Declinó desde 53 en 1996
hasta 17 en 2002. Deben reemplazar al químico por el abogado para
lucrarse.
-En
Perú, un estudio sobre 43 productos farmacéuticos, que quedarían
sujetos a exclusividad de datos con las normas del TLC, estimó que su
costo promedio aumentaría entre un 94.3% y un 114.4%.
-La
patente se prolonga indefinidamente cuando, al vencerse la del
principio activo, se extiende a los componentes; en el caso del
medicamento PAROXETINA HIDROCLORADA (Paxil), el laboratorio Glaxo Smith
Kline agregó 9 patentes más, incluyendo sobre nuevos usos, lo que
entrabó por 35 meses la salida al mercado del genérico; en el segundo
año de detención obtuvo mil millones más en ventas.
-Según
la OMS, las importaciones paralelas y licencias obligatorias,
consideradas en la declaración de Doha para que los países puedan
acceder a medicamentos patentados en emergencias de salud pública, son
erosionadas por los TLC que ponen altos estándares de protección y
restringen estas medidas.
-La
industria farmacéutica ha dicho que el costo promedio de desarrollar un
nuevo medicamento, pasando todas las fases experimentales, es de 800
millones de dólares o más. Sin embargo, organizaciones como la Alianza
contra la TBC calculan que está entre 115 y 240 millones.
-Desde
1995 hasta 2002 la industria farmacéutica fue la más lucrativa en los
Estados Unidos. En 2003 decayó al tercer lugar, sin embargo mantuvo su
rentabilidad en 14%, el triple de la mediana anual de todas las
compañías de la Revista Fortune 500.
-Las
patentes del 32% de los 35 medicamentos más rentables expirarán en los
próximos 3 años y, ante el estancamiento, la industria farmacéutica
decidió mantener el monopolio del 90% de los más de 300.000 millones de
dólares del mercado global de medicamentos tomando como estrategia
apoderarse de las compañías productoras de genéricos.
-La
protección de las patentes no sólo cubre medicamentos sino también
formas vivas como genes, secuencias nucleotídicas y proteínas. Un caso
notable es el de la Iniciativa para la Vacuna de Malaria, promovida por
una organización sin ánimo de lucro, que ha tenido que confrontar más
de 20 patentes parciales relacionados con el antígeno MSP-1,
indispensable para el desarrollo de la vacuna.
Finalmente,
el ministro no debe haber olvidado la carta pública de AFIDRO (el
gremio en Colombia de las farmacéuticas multinacionales) amenazando con
un tribunal de arbitraje si hay control de precios en drogas. Luego de
todo lo anterior, cabe preguntarse si con el TLC se está fraguando un
genocidio o si simplemente se trata del alarmismo de un “terrorista
vestido de monseñor”.