Ricardo
Patiño Aroca, ministro de Economía de Ecuador, designado por el presidente
de Ecuador, Rafael Correa, en diálogo con WWW.CRONICON.NET,
responsabilizó a los gobiernos tanto de Colombia como de Perú, el
haber propinado una herida de muerte a la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), tras suscribir sendos tratados de libre comercio con Estados
Unidos.
El funcionario que antes
de asumir la cartera de finanzas hizo parte de las delegaciones internacionales
que participaron como observadoras en el Congreso de Unidad del Polo
Democrático Alternativo realizado en Bogotá los primeros días de
diciembre, sostuvo que “la decisión de estos dos países andinos
fue adoptada en el sentido de no privilegiar una acción conjunta de
las naciones que hacen parte de la CAN sino que fueron a negociar
individualmente. Por eso no vemos con mucho
optimismo el mantenimiento de esta organización. Talvez a partir de
los acuerdos con los que se trabaja actualmente podemos fortalecer el
MERCOSUR. Vamos a trabajar paulatinamente en el fortalecimiento de un
mercado de América Latina que está teniendo una
vigencia concreta y real en la relación comercial y económica entre
nuestros pueblos”.
Anunció, igualmente,
que a partir del 15 de enero de 2007 en Ecuador se acaba “la noche
neoliberal”. Patiño Aroca es economista de la Universidad Autónoma
Metropolitana Iztalapa de México y cuenta con un master en desarrollo
económico de la Universidad Internacional de Andalucía, España. Dentro
de su experiencia laboral se destaca el haber sido coordinador del Comité
Técnico Asesor de la Comisión Interministerial de Empleo del Ecuador;
consultor externo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT);
profesor universitario; y viceministro de Economía, cuando Rafael Correa
ocupó esa cartera durante los primeros meses del gobierno de Alfredo
Palacio.
TLC INACEPTABLE
- ¿Cuál es su posición
frente al Tratado de Libre Comercio (TLC) que Perú y Colombia han negociado
con Estados Unidos y que Ecuador suspendió las negociaciones?
- El TLC con Estados Unidos
es un formato elaborado por el gobierno norteamericano que no lo cambia
con nadie. Ese formato no lo aceptamos. Podemos firmar contratos de
libre comercio con otros países, pero las condiciones que Estados Unidos
quería imponer a Ecuador un TLC es absolutamente inaceptable. Técnicamente
la CEPAL estableció que al menos 400 mil unidades productivas agrícolas
entrarían en serio riesgo de ser liquidadas con la firma del TLC. Se
estima que más de un millón de empleos se perderían con este tratado,
esas son razones suficientes para decirle no al TLC. Pero además, no
es cierto que este sea un tratado de libre comercio, es un tratado de
acuerdo de muy diversa naturaleza puesto que, por ejemplo, incluye un
tratado de inversiones y otro de compras públicas, frente a lo cual
los ecuatorianos no podríamos privilegiar que los abastecedores de
los requerimientos del Estado sean nuestros productores y tendríamos
que poner cada cosa en un concurso de ofertas internacionales, lo cual
haría que muchas empresas norteamericanas sean favorecidas en detrimento
de nuestros empresarios. Por otro lado, se establecen unas condiciones
para un acuerdo de inversiones que no nos habrían dejado tomar dos
importantísimas medidas que se adoptaron en este año: la declaración
de la caducidad del contrato con OXI que le significa al Ecuador mil
millones de dólares de ingresos anuales; y no habríamos logrado tampoco
modificar la relación de reparto de la renta petrolera con las empresas
transnacionales que antes era de 85-15 a favor de éstas y ahora es
de 50-50.
- ¿Frente al modelo de dolarización
que adoptó el Ecuador, habrá modificaciones para volver al sucre o
crear una nueva moneda nacional durante el gobierno de Rafael Correa?
- Creemos que fue un error entrar
en un modelo monetario como la dolarización, ello nos ha traído muchos
problemas y ha incrementado el desempleo. Sin embargo en este momento
consideramos que es imposible dejar a un lado este modelo porque la
salida de prácticamente todos los capitales en Ecuador, provocaría
una crisis económica y social mucho más grande que la que se produjo
en 1999 cuando se adoptó la dolarización. Es técnicamente imposible
y socialmente peligrosísimo modificar el esquema de la dolarización
porque la fuga de divisas nos metería en una crisis de algunos años
y en una generación de desempleo masivo que no podemos en este momento
soportarlo. En un futuro será posible pensar en no estar dolarizados,
pero en la medida en que hablemos de una moneda latinoamericana o de
una moneda andina.
- ¿Frente al tema de la
deuda externa, habrá moratoria o renegociación?
- Vamos a revisar las condiciones
en que se ha contratado y negociado la deuda externa. Si hay deuda ilegítimamente
contratada o renegociada, nosotros vamos a llamar a los acreedores para
plantear su no pago y en condiciones en que no haya más alternativa
que escoger entre el desarrollo productivo y social de nuestro pueblo
y el pago de la deuda externa, no tendremos en ninguna duda en escoger
el primero antes que el segundo. En Ecuador hay una organización que
se llama Jubileo 200 que ha lanzado una consigna y que nosotros la hacemos
propia: “la vida antes que la deuda”. No dejaremos de pagarle a
los profesores, a los médicos, no dejaremos hacer inversión productiva,
no dejaremos de dar crédito microempresarial, no dejaremos de atender
las necesidades de desarrollo social y económico por el pago de la
deuda.
- ¿Cuál es el monto de
la deuda externa?
- El monto de la deuda pública
externa ecuatoriana es de 10 mil 200 millones de dólares aproximadamente
y del presupuesto nacional se destina para su pago el 30%, mientras
que para inversión social no se alcanza el 15%.
- ¿Con el gobierno de Correa
se pone fin al modelo neoliberal en el Ecuador?
- Vamos a terminar con la noche
neoliberal, no podemos aceptar que el Estado ecuatoriano en condiciones
de una crisis económica que viene desde 1999, termine convirtiéndose
en un Estado traidor, es decir que sea un Estado que no sea capaz de
afrontar los problemas económicos y sociales de la sociedad. El Estado
ecuatoriano hasta ahora ha decidido no intervenir, no regular los mercados,
no poner orden en el manejo de la deuda externa, no favorecer la producción
y el empleo, sino simplemente reducirse cada vez a su más mínima expresión
y convertirse en un apéndice del mercado y de las grandes empresas,
especialmente de las transnacionales. Nosotros vamos a modificar el
rol del Estado. El Estado será un promotor de la producción, de la
economía pequeña y de la economía solidaria y será también un regulador
de los mercados, especialmente de los mercados monopólicos y oligopólicos,
así como un regulador de la distribución de la riqueza en el país.
El Estado redistribuirá la renta petrolera a favor del Ecuador y en
contra de las empresas transnacionales que se han llevado miles de millones
de dólares de nuestro país. Vamos a poner los recursos del Estado
a favor de la inversión social.
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Fernando Arellano Ortiz
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