8 de Enero 2008 - Los camiones donde se distribuye la bebida gaseosa no salieron
este lunes a cubrir las diferentes rutas, pues los mismos
fueron tomados como tribuna y tarima de los trabajadores que decidieron
expresar su molestia con pancartas y consignas ante la falta de
acuerdos sobre las cláusulas económicas del nuevo contrato colectivo.
Empleados
de Coca-Cola Femsa de Venezuela, afiliados al gremio del Sindicato de
Trabajadores de Bebidas Gaseosas de Guayana (Sintrabebgas-Guayana),
abrieron formalmente este lunes el ciclo de las protestas en Guayana
luego de que la empresa se “negara” a continuar debatiendo los
beneficios laborales con incidencia salarial y económica.
De
acuerdo con Neomar Gómez, secretario general de Sintrabebgas-Guayana,
la comisión discutidora de la empresa tiene más de seis meses
discutiendo el proyecto de convención colectiva de trabajo, sin
facilitar mayores acuerdos, pues “desde que se inició a debatir los
beneficios económicos, se trancó todo”.
La
molestia y el cansancio de los empleados llegaron a su “tope” por lo
que decidieron protestar como acción de presión y de rechazo a la
postura “antiobrera”.
Fuera
de las instalaciones de la empresa y sin obstaculizar la vía, los
empleados se concentraron con pancartas, consignas, megáfonos y hasta
dispusieron de varias unidades de transporte, que sirvieron de tarima
de los manifestantes. La intención “es hacernos sentir, demostrarle a
la empresa que los beneficios económicos de los trabajadores son
nuestros derechos laborales y que lucharemos por ellos”, destacó Gómez.
Explicó
que desde hace año y medio, no reciben un aumento de sueldo y salario
de acuerdo con las condiciones del país, situación que alerta la
“supervivencia” de los empleados para poder alimentar a sus familiares.
“Tenemos
que las utilidades, pago de vacaciones, el salario y hasta el
cesta-viáticos tienen el mismo monto desde hace más de un año, por lo
que no nos parece justo que la empresa pretenda que ratifiquemos los
beneficios”, señaló Gómez.
A la calle
Los
trabajadores señalaron que no desistirán de estas acciones de calle y
que paulatinamente se trasladarán a otras zonas de la región para
demostrarle a la comunidad “que el verdadero problema con la
comercialización de Coca-Cola es que la empresa no quiere pagarle a los
trabajadores como debe ser y no es producto de una escasez”, señaló
Gómez.
También advirtió
que trabajadores de Ciudad Bolívar y de otros sectores se podrían unir
a esta protesta hasta tanto no se logre homologar la convención
colectiva de trabajo que permita un sueldo superior al mínimo
establecido por el Gobierno nacional.
La
petición de los empleados se traduce en que el salario básico -para el
año pasado- debía ser de 900 mil bolívares, sin embargo y, de acuerdo
con el tabulador, el mismo se incrementó en 1 millón 200 mil bolívares,
por lo que insisten en que las calles serán los próximos escenarios de
trabajo.
Alimentación “poquita”
Los
dirigentes sindicales también se quejaron del 0.25 por ciento de la
Unidad Tributaria (UT) (114 mil bolívares mensual) que sólo algunos
reciben como pago por bono de alimentación, pues además de que no es
suficiente para adquirir tan solo una cuarta parte de la canasta
básica, las empresas cercanas suelen cancelarla con porcentajes
superiores.
En cuanto al
salario comentaron que los empleados tienen que cumplir con las ventas
mensuales de cajas de refresco (de 10.000 cajas), de lo contrario
perciben el sueldo mínimo, situación que condenaron, en especial,
porque “hay personal calificado que recibe pago como obrero” sin dejar
pasar por alto que no tienen un HCM.
Hasta
el momento de un total de 98 cláusulas, restan 26 por debatir de las
cuales todas tienen incidencia económica y salarial, “motivo por el
cual la discusión está parada”.
Los transportes igualitos
Elvis
Moya, secretario general del Sinutraercovyss -otro de los gremios
sindicales que hace vida en la empresa de distribución de productos
gaseosos-, expresó su respaldo a esta acción de protesta además de que
aprovechó la ocasión para reclamar por los empleados que aún faltan por
ingresar a la nómina de la empresa, según el convenio Fénix, aunado a
los cheques de indemnización que también deberían ser cancelados.
También
deploró las condiciones de las unidades de transporte de Coca-Cola, que
desde hace 3 años mantiene la misma “fachada” pese a los tres
accidentes laborales en los cuales empleados se han caído producto del
mal estado de las puertas. Siguen esperando por la reacción de Inpsasel.