Cuanto esfuerzo nos ha costado y nos seguirá costando combatir la trágica HERENCIA que nos legaron nuestros antepasados políticos que gobernaron este país y este estado al menos en las últimas cinco décadas. Nos ha tocado asumir como siempre lo hemos hecho, la responsabilidad de quien gobierna, como nos ha tocado con todos los aspectos relacionados con la dignidad y calidad de vida de nuestros ciudadanos.
Nos ha tocado enfrentar herencias tan delicadas como tener que comenzar casi desde cero a darle agua a un pueblo que vive en el territorio que tiene mayor cantidad de agua dulce de Venezuela, proveer de transporte público, con no menos de 500 unidades nuevas, a un pueblo que solo conocía las perreras, batir el record de construir 26 escuelas completamente nuevas y reconstruir 270 mas para apoyar el esencial elemento de la educación, instaurar un nuevo sistema de salud y ahora comenzar a reconstruir lo que nos dejaron del viejo sistema, tener la vialidad que requerimos para podernos desarrollar entre otras muchas políticas públicas ya aplicadas.
Sin embargo la peor HERENCIA, ha sido la degradación social a la que fuimos sometidos los venezolanos generando entre otras consecuencias los altos niveles de inseguridad sobre los cuales estamos y seguiremos haciendo tantos esfuerzos.
Quizás resultaba más fácil, pero sin dudas mas denigrante, la aplicación de la ley de la peinilla, o formar los grupos de exterminio como los que aquí existieron o atropellar a un pueblo masacrándolo como pasó en Cacaual, en este mismo estado donde vivimos, lo que denota la falta de comprensión de un problema tan grave que pasó a ser un problema de Estado y esencialmente un problema social.
Se hace absolutamente necesaria la participación de todos, fundamentalmente de la comunidad organizada y ese es el sentido que le hemos dado a todas nuestras acciones para combatir la nefasta HERENCIA entendiendo que no solo es necesaria la inmensa dotación que hemos dado a nuestro cuerpo policial sino fundamentalmente el esfuerzo que sigamos haciendo para involucrar a la sociedad a través de la comunidad organizada, en grandes palabras, al poder popular.
Creamos una nueva Policía del estado Bolívar que como su lema lo indica nació para ser un ejemplo nacional , ahora equipada y adiestrada para servir a un pueblo. Esta nueva institución policial se suma al esfuerzo inmenso del gobierno nacional con la creación de la Policía Nacional que viene dando sus primeros pasos, muy firmes, acompañada de un pueblo que en el marco de este gran proceso de transformación asume su rol de protagonista y participa directamente en el combate directo al flagelo social.
Seguiremos invirtiendo para la seguridad de nuestro pueblo, estamos en encamino correcto, no mas represión. Hemos comprendido que el protagonismo institucional, también heredado, no nos permite avanzar.
El Gobierno Nacional pone en ejecución, una vez conformada la Policía Nacional y habiendo comprendido todos la necesidad de integrarnos, el Dispositivo Bicentenario, conjugando esfuerzos entre todos los organismos de seguridad del Estado y un pueblo organizado que toma la firme decisión de vivir con la seguridad necesaria para asumir el desarrollo que a su vez requerimos para lograr la Venezuela que debimos haber alcanzado hace décadas.
Sigamos venciendo…