Reforma o Revolución del aparato público regional

Hoy el proceso revolucionario cuenta con 20 gobernadores bolivarianos, la gran oportunidad para profundizar la revolución; donde todos incluyeron en sus discursos como pieza central el “poder popular” y la creación de un “Estado Comunal”. ¿Cuál será el plan de los camaradas gobernadores para concretar en la realidad tales ofertas de gobierno? ¿Correrán el riesgo latente de ser apresados por el aparato público tradicional que por sus fines y naturaleza evita cualquier posibilidad de hacer revolución? ¿Cambiarán solo los nombres de algunos organismos regionales para agregarles “el poder popular para” manteniendo intacto el aparato?

El Comandante Chávez, presentó ante las elecciones del 7 de octubre los cinco objetivos históricos; Plan de la Patria, el sueño de un libertador; propuesta calificable como el más completo tratado de filosofía política que jamás haya sido presentado en América Latina y el Caribe por candidato alguno en los últimos 100 años.

Esta propuesta, el Plan de la Patria, debió ser el marco político e ideológico de las propuestas regionales presentadas por los entonces candidatos a gobernadores, hoy envestidos de majestuosidad gubernamental; con los aparatos públicos tradicionales no podrán avanzar significativamente, probablemente caigan en la trampa de la “modernización”, que termina siendo el perfeccionamiento de las estructuras burguesas diseñadas para mantener el neoliberalismo.

Se requiere una verdadera revolución organizativa para que se pueda concretar el Plan de la Patria, donde la innovación sea el aspecto fundamental. El general al Administración Pública genera tres productos terminales: bienes, servicios y actos de regulación (leyes, decretos, normas, ordenanzas y otras).

Los equipos de planificación de los camaradas gobernadores deberían realizarse tres interrogantes básicas para determinar cuál será el orden de innovación del diseño organizativo que pretendan implantar para crearle viabilidad al Plan de la Patria:

-¿Se dedicarán solo a mejorar el modo, la cantidad y calidad de la producción tradicional de bienes, servicios y actos de regulación?, de ser así, estarán ubicados en el primer orden de innovación, donde no se requiere mucha creatividad y esfuerzos.

-¿Se pueden satisfacer las necesidades de bienes, servicios y actos de regulación de otro modo o con productos más potentes o adecuados? Si así lo hicieran pondrían a prueba su creatividad e imaginación, así como, el dominio de las fronteras de la ciencia y la tecnología, pasando a una innovación de segundo orden.

-¿Es vigente la necesidad a ser atendida con los bienes, servicios y actos de regulación producidos? Acá estamos en presencia de una innovación de tercer orden, donde se cuestionan, tanto la vigencia de la necesidad, como los productos.

Estas interrogantes emanan de los criterios sobre la materia formuladas por el Maestro Carlos Matus Romo; muchas veces citado por el Presidente Chávez, pero poco atendido por sus más inmediatos colaboradores; a pesar de los grandes avances de la planificación en Venezuela, sobre todo con la creación de la Ley Orgánica de Planificación, pero con el infortunio del uso de métodos de planificación poco potentes y mantenedores de la conducta imperial, tales como la planificación corporativa en espacios que están muy alejados de los fines y naturaleza de las corporaciones, tal es el caso de las gobernaciones, alcaldías y el resto del aparato público nacional.

Finalmente, camaradas gobernadores; no basta con seleccionar a los mejores hombres para sus equipos de gobierno, aquellos que más se parecen a Chávez; porque no roban, no mienten, no flojean, ni estan proclives a traicionar al socialismo científico; es supremamente necesario revolucionar el aparato público, si esto no es posible, la eficiencia revolucionaria seguirá siendo un sueño.



Ingeniero

Sub Director Administrativo

IUT Maracaibo.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 672 veces.