Pildoritas 148 (año V)

Se lo dije

Se lo dije, era imposible no ganar el Táchira y que continuara en manos de una jauría de depredadores del erario publico, recuperar este estado era cuestión de honor y se logró por la gracia de Dios y porque aquí el pueblo tenia que rectificar el error que le llevó a equivocarse y ser víctima de la peor gestión de toda la historia republicana, pero también porque se escogió al hombre preciso para garantizar la victoria, porque tiene todas las características y virtudes, sencillez, don de gentes, planificador, con antecedentes como el de haber podido enfrentar y lograr derrotar la evasión impositiva que en este país era costumbre y casi que ley pactada entre fiscalizadores y evasores, sobre todo en el sector de los más adinerados y poder convertir al organismo recaudador en un ejemplo de eficiencia continental ,pero además en una columna básica para el financiamiento de los planes de gobierno.

Ello fue argumento que la derecha no pudo refutar, un argumento que convencía a cualquiera cuando se le afirmaba que si VIELMA MORA, había sido capaz de dominar esa especie de monstruo que a nivel nacional era un verdadero desastre, con mayor razón en sólo un estado podría organizar de tal manera la administración que tendríamos como resultado, una gestión brillante al frente de la cual habría un verdadero gerente, a quien el aparato burocrático no podría meterle gato por liebre, a quien los funcionarios con responsabilidad de gobierno desde el de menos jerarquía hasta quien estuviese al más alto nivel de dirección, tendría que cumplir a cabalidad para el logro de los objetivos y más porque tendría el ejemplo del gobernante, quien cuidará de todos los detalles, desde el cumplimiento del horario de trabajo, hasta las mas altas responsabilidades.

Porque desde el primer día se va a notar el cambio, la gente, sobre todo los más pobres, van a percibir cómo se comienza por tratarlos bien, darles atención y cariño, la consigna va a se “eficiencia a todo trance”, y así quien no pueda montarse en ese tren tendrá que colgar los guantes porque con VIELMA MORA se acabaron los que como en el argot militar están acostumbrados a “echar el carro”.

Los revolucionarios que acompañen al nuevo Gobernador, han de ser los primeros que se deben esmerar en cumplir a cabalidad y más allá sus funciones.

Con Vielma tiene que acabarse el funcionario que está pendiente del reloj para salir corriendo, así tenga sobre su escritorio cuestiones pendientes por resolver, quienes trabajen con Vielma han de ser capaces de trabajar bajo presión porque no estamos ante un gobierno del montón sino ante un gobierno en revolución, en definitiva el palacio de los Leones ha de ser referencia de eficacia y eficiencia, de centro de soluciones a todos los problemas que una población ávida por lograr una mejor calidad de vida, espera de sus gobernantes, pero también va a ser ejemplo para todas las demás entidades regionales, las que más temprano que tarde van a tener que acostumbrarse a que se le ponga como ejemplo el Táchira.

En fin con Vielma Mora comienza una nueva era en el gobierno del Táchira, un estado complejo por formar parte de la frontera más dinámica del mundo y que requería de un gobernante que tenga probadas muestras de ser capaz de enfrentar y vencer cualquier reto por difícil que sea, ese es el nuevo gobernador, lo acaba de demostrar al lograr un triunfo que parecía muy difícil pero que con su dirección y estrategia hoy estamos celebrando.-

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