Ruralidades

Radiolengua contra Aristóbulo

De entrada aclaramos: Los adecos se dejaron de eso. Se dieron cuenta, aun cuando tarde para ellos mismos, del daño que como consecuencia del chisme, le ocasionaron al pueblo cuando Carlos Andrés Pérez fundó las llamadas "Junta de Vecinos"  por "ámbitos" hasta donde alcanzara el control del o de la encargada de "Radiobemba", convertidos en matriz del chisme. Hoy en día, son los pocos negreros de Primero Justicia en Anzoátegui, con su enclave en Lecherías, los que tomaron la "bandera" del  chisme. No se atreven públicamente por temor al pueblo; a los hombres y mujeres de los barrios pobres a recoger el "mono" que sueltan para presentarlo públicamente.

No se atreven a decir de forma publica que Aristóbulo por negro, "no merece" gobernar para los anzoateguienses. Esconden esa intención, la que ellos sienten como racistas que son, con lo de "paracaidismo". Como si Capriles fuera un paracaidista en la negritud barloventena, donde los votos no arrastran color como en toda contienda electoral democrática y participativa, como lo es hoy en la Patria de Simón Bolívar.

Por nuestra parte, le agregaremos algo mas a la retahíla de temores, por los que pierden el sueño los grupúsculos racistas que hasta el rio Neverí lo esconden, como hace el gato con su cagarruta: le temen a la política de apertura hacia los barrios desasistidos; le tienen miedo a que Aristóbulo Isturiz, el negro Aristóbulo, se codee con los prelados de la iglesia para unir las manos con la paz. Le temen a que sean eliminados los obstáculos en el camino al palacio de las guirnaldas para que el gobernador del pueblo salga a codearse con su gente, gobernante quien no será prisionero de las camarillas. Y como las calles son del pueblo, a ellas también se deberá Aristóbulo, sin descuidar que mi calle, nuestras calles, tienen conexión con las carreteras que nos comunican con nuestros semejantes y especialmente, con las carreteras que nos traen los productos del campo y el mar.

A todo eso y más, le temen los racistas de Lecherías, culpables hasta cualquier punto, de la contaminación de esas playas y de las aguas del Neverí desde su desembocadura y de su cauce, desde Naricual, la polar y las refresqueras que se hicieron multimillonarias con sus aguas cristalinas y le dejaron la babaza.

Ahora se les sumo (ayer) otra preocupación. Acaba de ganar las elecciones en el país modelo para los negreros del contorno (y no por primera vez), el negro Obama, premio Nobel de los blancos. ¡Que nudo en la garganta! Para el candidato de los lecheros (ojo: por Lecherías) quienes lo apoyan en su pretensión (por "enésima" vez) a gobernar el estado Anzoátegui. No recuerdan esos morisqueteros que les encanta "monear", que su candidato dejo en Cantaura un mono del tamaño de King Kong, por la cantidad de muertes ocasionadas después que le roncó al entonces pusilánime D'Lima, quien paró la construcción de la autopista Cantaura-El Tigre. De lo del "embudo", el caudillo de Chamariapa lo recordara para su martirio si, por fin, Tarek enderezo el entuerto mortal que debe pesar en la conciencia de ese otro candidato.

Patria, Socialismo o barbarie. Venceremos!

 [email protected]


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1709 veces.

Pedro Méndez


Visite el perfil de Pedro Méndez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.

Comparte en las redes sociales