A propósito del candidato a gobernador en Sucre

Pareciera que ya es costumbre o habitual, que el pueblo reciba la noticia, y no que el Pueblo, genere la Noticia. Algo parecido sucede, cuando nos aseguran que el pueblo decide, por aquello de la participación protagónica en lo individual o en lo colectivo, en la estructuración del Poder y Estado Comunal, y cosa distinta resulta tener que obedecer la degenerada cooptación, o lo que es igual, que otros decidan por uno mismo quién es el candidato o funcionario, desde las tribunas del Gobierno Central o del Partido. Alegan que lo hacen obedeciendo el vértice piramidal capitalista, que al final, aun cuando intuimos donde empieza, no sabemos donde termina y se arraiga esa pirámide, en la base popular que arrea el sistema. Sagrado invento que nos sumerge de nuevo en la cuarta república; o lo que es peor, en la esclavitud política del pasado, sin que ante semejante afrenta y abuso de Poder, no se levante con energía, una voz de protesta, rechazo o siquiera hacer un llamado de alerta, en aquellos que con mayor conciencia política, “militan” en el PSUV; sobre todo cuando por la misma causa que nos involucra a todos por igual, nuevamente, en la escogencia del candidato a Gobernador, dejamos pasar -en tres oportunidades y sucedió cada cinco años- como sucede hoy, la imposición del Gobernador y funcionarios regionales elegidos a dedo, por el “sagrado” buró político del PSUV, en compañía de otros cuantos Partidos alcahuetes, que arriendan sus membresías por migajas de poder en nombre del Pueblo soberano y de la revolución.

Pero bien, si esto no fuera esclarecedor, esta vez quieren entronizar en la Gobernación, un personaje fabricado en circunstancias políticas desconocidas por el Pueblo, diferente a la que emana del sentimiento popular y de los colectivos políticos, como el Gran Polo Patriótico, enraizados en el Poder Popular, que vienen trabajando por una alternativa propia, que ha crecido de abajo hacia arriba por iniciativa propia en Sucre, en función de no fallarle al Presidente y al Pueblo, indistintamente de las dificultades y contratiempos generados por un Poder corrupto, instituido a dedo. Ahora, como en el pasado repiten, imponiendo una oferta nada convincente; algo artificial y sin consistencia, como si se tratara de vender un producto elaborado, para salir del paso. Esta vez, escogieron un camarada bastante alejado de los problemas que nos aquejan, para ser vendido, como Santo Patrón, a quienes votaron por el Presidente Chávez. Un “militante” con claros visos y que se devela ante los medios, revestido de un lenguaje corporal propio, como si se buscara resaltar la condición de “hombre bueno” e inocente, llevado de mano de “los amigos del Presidente” (categoría creada por el Gobernador Maestre de quién nunca se despego), no a la Gobernación, sino esta vez, al cadalso, donde esperará el Soberano para juzgarlo; como si el Pueblo no supiera lo que está pasando a sus espaldas; o lo que es lo mismo, continuando con la farsa montada en nombre del Pueblo y la revolución.

En cuanta entrevista le hacen, aparece haciendo “el chivo loco”; nunca asume una posición propia, envestida de carácter, de quien aspira a ser Gobernador frente a tantos problemas endémicos. Ahora aparece, con dos mapires colgado a los lados, uno en cada hombro, para guardar las notas y carticas que le entrega el Pueblo humilde; lo del mapire nos parece bien, pero ello corrobora y certifica que no tiene idea donde esta parado. Otras veces aparece, turísticamente rasgándose las envestiduras del conocimiento, con sus bien ganados títulos universitarios, pero sin que en revolución se le prenda el bombillo de la conciencia, o le aguijonee la idea, de dar paso a su camarada y a quién, con justicia reclama el Pueblo para cumplir con el compromiso que tenemos planteado con la patria y el Presidente. Pero que va, eso sería un milagro, si creyéramos en el más allá. Compatriotas, lo que viene pasando en el Estado Sucre, no es lo que quisiera el Pueblo que pasara; el pueblo llano no quiere seguir embozalado con nadie, me refiero al Pueblo que votó por Chávez el 7 de Octubre. En verdad, seguimos viviendo momentos difíciles en una sociedad política de cómplices; de amigotes sin virtudes ni moral, que siguen manteniéndose ocultos, esperando dar el zarpazo oportuno. Sin duda, siempre y como sucede en esta jungla política, seguiremos encontrando “amigos con el Presidente” y si no, pregunten al señor Enrique Maestre; por consiguiente no hay que esperar nada nuevo por esa vía; prueba de ello es que continúan con sus prácticas, eligiendo un personaje que se presta al ocultamiento de hechos punibles y que sin criterio propio y de entrada, marca diferencias con el Pueblo que ama a Chávez, cuando se auto define, “amigo del presidente”; da pesar lo que voy a decir, pero en su vida pública, no hay nada nuevo que lo distinga frente al Pueblo, que siempre esperó respuestas de él, cuando “empujado” representó, en tres oportunidades seguidas, al Pueblo de Sucre, en la Asamblea Nacional.

Ahora bien, que a estas alturas del proceso tengamos que aceptar semejante insolencia y atrevimiento por parte de quien presume presentarse como amigo, de quien no necesita presentación alguna, porque para eso hay de sobra, Pueblo sucrense comprometido con el Presidente; más que insolente, es por demás vergonzosa su posición excluyente y clasista. Caballeros, eso sería como aceptar que quienes estamos presentes alrededor y en función del Presidente trabajando por él y con el Pueblo desde siempre, ahora vengan con el muerto político para que se lo revivamos. Camaradas, Luis Acuña vino a marcar distancia, como si nosotros no somos también, más que amigos, CAMARADAS queridos por el Presidente de todos, -grave sería, si aceptáramos como cierto y sin chistar, esta pírrica posición clasista, sin descomponernos o retorcernos en la silla; sobre todo si consideramos, que quienes estamos con el Presidente, desde el más humilde hasta el más sabio de los mortales, refrendó con más de 8 millones de voluntades en votos, la permanencia en su cargo en la presidencia, sin que por ello estemos reclamando puestos, ni estemos pidiendo nada a cambio, que no sea el compromiso con nuestra conciencia-.

Llega al ruedo político, abiertamente afirmando, que es, el de Chávez, dejando el ambiente encendido, impregnado de pedante triunfalismo; de entrada y sin recato o pudor solidario, desconoce a quien como él, aspira asumir el cargo de Gobernador. No acepta ni puede entender, que su camarada del mismo Partido, e Sucrense también, no es el enemigo de clase, cerrándole el paso para gozar en igualdad de condiciones, de medios del Estado y de las preferencias propias al cargo que disputa y del que dispone a sus anchas en PDVSA, por ser el “elegido”, por el Presidente o por un grupo de iluminados, dentro del Partido.

Que él Presidente le pidiera asumir el papel de Gobernador del Estado Sucre, y que él, como soldado, al igual que lo hizo en la oportunidad que el Jefe de Estado lo eligiera, en tres oportunidades -elegido por lista-, al cargo de diputado del Pueblo en la Asamblea Nacional, quizás fue válido en su momento, pero no ahora cuando empezó la contienda, contra la derecha de afuera, y la otra, aún más peligrosa y oculta en el Partido haciendo su trabajo de desgaste. Particularmente estimo que al asumir como Diputado, se le quitó oportunidad, a cualquier mortal del Pueblo que hubiera sentido más a fondo su papel participativo, protagónico, y el compromiso que adquiría con el Pueblo de pescadores y campesinos del Estado Sucre, sin que viéramos resultado alguno. Pero y porqué no, también y como camarada que es, con conciencia y no enemigo del camarada Félix Rodríguez, como lo quieren presentar algunos “dirigentes”, que hasta hace unos días lo acompañaban, como lo máximo, y ahora negándolo, como Pedro negó a Cristo, se atreven a desconocerlo insolentemente. ¿Porqué, no reconocer en igualdad de condiciones, los méritos bien ganados del otro camarada, y ver sin ojerizas el Estado y las necesidades reales de sus pobladores, desde otras perspectivas diferentes a la de haber caído del cielo, sin haber trabajado en el Pueblo y armar un pugilato con quien no ha sido su enemigo? Perfectamente, Luis Acuña pudiera replegarse, dando paso a la conciencia en función de quien, a diferencia de él, ha hecho un excelente trabajo, durante más de cuatro años en el Pueblo del Estado Sucre. Darle paso a quién de verdad se lo merece, por su perseverancia en el trabajo político y en la toma de conciencia del pueblo; porque le cabe el Estado no solo en la boca y entre pecho y espalda, conociendo como de verdad conoce, la realidad del Estado Sucre, y como profesional del mundo petrolero, el GAS que brota de la tierra o costa afuera; ese particular punto del Programa de Gobierno necesita de un Gobernador con vastos conocimientos en la materia para agilizar la carga que tiene PDVSA; conocer las industrias complementarias que se requieren y los puertos de gran calaje que necesitamos; al igual, desarrollar con la gente y los colectivos, el turismo, la pesca y la agricultura, defendiendo el medio ambiente, sus aguas y la posición geopolítica y estratégica del Estado; ese acto moral, ético y de entrega revolucionaria, más allá de aspectos personales y orgullos que no caben defender, fuera de la mediocridad política que nos enreda en estas horas de aciago, daría paso a una situación diferente dentro de tanta politiquería barata, y una lección de humildad sin precedentes, asumiendo frente a la historia el más grande de los compromisos que un revolucionario puede ofrendar por voluntad propia, en función del Pueblo de Sucre y su porvenir, y no de los supuestos sagrados intereses, de una cúpula política que ha fracasado en su intento, por desarrollar con equidad y buen uso de presupuestos, la economía del Estado y las oportunidades de trabajo que generan.

Hay que soñar, pero también es conveniente tener los pies, bien puestos, sobre la tierra; no podemos seguir andando a la deriva esperando, o más bien, “sorteando lo que puede ser”. Es justo aprender a valernos por nosotros mismos y en colectivo con nuestras fuerzas sincronizadas, para poder avanzar sin retaliaciones ni mayores diferencias, disparados hacia el futuro. Estamos seguros de lo que podemos hacer y convencidos estamos de poder hacerlo; de que sobra voluntad y capacidad en la conciencia del hombre del Estado Sucre, para luchar contra la corrupción y el despilfarro del heraldo público, en el desarrollo y en la construcción del sendero revolucionario. El Pueblo debe ser vigilante de su propia vida y destino, y para ello tiene que estar organizado de abajo hacia arriba en Consejos Comunales y en Consejos de Trabajadores, amarrados a la tierra por conocer de primera mano las necesidades propias de quienes la trabajan, atendiendo el clamor popular del colectivo y las funciones del Poder Popular, sin que sigamos dispersos y hasta divididos; ese el propósito y la propuesta de fondo en nuestro mensaje por alcanzar la gobernación de Sucre, si es que, en verdad como dicen, el Pueblo es el que manda.

La gobernabilidad implica no sólo llegar al Poder; es y significa estar permanentemente preocupados y comprometidos con la vida del Pueblo y el Poder Popular; como servidores públicos y facilitadores políticos insertos en la colectividad, en la transición hacia el Estado Comunal, las 24 horas del día. Definitivamente hay que estar comprometidos con el Pueblo y las realidades propias del lugar, para poder cumplir con el sagrado deber revolucionario, de ser -no de palabras- fiel servidor del Pueblo, cosa que no hizo en 14 años de gobernabilidad, Luis Acuña en el Estado Sucre, como representante del Estado, en la Asamblea Nacional; y no hay que ir muy lejos para entender el problema, tan solo hay que remontarse al pasado reciente y observar su comportamiento excluyente, diferente a ser tolerante, comprometido de por vida en la escolástica social cristiandad de COPEY y sólo por haber ascendido al meritorio escalón del decanato, en la Universidad de Oriente.

No es ocasional que haya un silencio cómplice en la dirección política que secuestra al PSUV en el Estado Sucre, cuando el comando Carabobo con Maestre a la cabeza, desconoce el trabajo político realizado por el camarada Félix Rodríguez, ahora aspirante a la Gobernación. Antes de las elecciones a la presidencia, en contubernio con dirigentes nacionales, y sólo después de convenir con Maestre arreglos a su próxima salida, es cuando deciden lanzar al camarada Luis Acuña a la gobernación del Estado Sucre. Un gallo tapado rodeado de “virtudes”, que le garantizaría al PSUV, como tapar los desafueros cometidos en la administración que finaliza, cosa que no pueden hacer ni proponerle a Félix Rodríguez; un traspaso de poderes sin traumatismos morales, bien calculado y para evitar posibles acciones judiciales, contra miembros del partido involucrados en acciones indecentes y contrarias a los principios revolucionarios. Dan ese delicado paso no sin antes mover una ficha a la Asamblea Nacional, que le pudiera garantizar cualquier tropiezo a futuro; sólo en el misterio del tiempo y como sucede se resolverá la incógnita.

Tratando de confundir la opinión de incautos, el 7 de Octubre, cuentan una cantidad de votos, que precisamente no se los dio el PSUV, como asegura con bombas y platillos, el camarada Erasmo Marcano, miembro del Partido y encargado de política electoral. Olvida o pasa por alto, el sentimiento expreso y la voluntad de una militancia partidista revolucionaria que tiene vida en el Gran Polo Patriótico y otros colectivos regionales, que no quieren saber nada de la dirección y hasta de los propósitos del PSUV. Pero no sólo ocurre eso, desconoce las más de 40.000 firmas recogidas, hasta por él mismo camarada Erasmo, cuando apoyaba a Félix Rodríguez, con anterioridad al evento electoral y su desenlace. Estamos convencidos que si no hubiera sido por la participación del Pueblo, votando en otros casilleros diferentes al del PSUV, el partido por si sólo, no hubiera superado a la oposición y así lo demuestran las cifras publicadas en diferentes medios.

En vísperas de la elección del 16 de Diciembre para Gobernador, sigue la división y el ventajismo, promovido desde arriba; y aunque no lo crean, desde el propio PSUV, buscando aislar y desarticular a los revolucionarios del problema central, cuando eligen y promueven a Luis Acuña. Un grupo, el mismo de siempre y por asalto, han querido secuestrar la imagen del Presidente para presentarla como PROPIA, insinuando y hasta descalificando a los revolucionarios que discrepan de la forma y del contenido inusual, cuando desde estrados diferentes a los del Pueblo, desconocen la democracia y la participación protagónica del soberano, imponiendo desde arriba al “candidato elegido” entre bastidores. Para ese grupo, antes calificábamos como revolucionarios, ahora cambiando de tono, nos señalan como divisionistas y hasta contra-revolucionarios; perversas palabras, en boca de quienes no la pueden abrir para siquiera pronunciar la palabra REVOLUCIÓN.

No es posible que sigan hablando en nombre de los millones de votantes que llevaron de nuevo con su voto, al Presidente Chávez a ocupar la Presidencia; ¿acaso y sólo porque el camarada Luis Acuña viene de manos de quienes quieren seguir tapando la pasada gestión del señor Enrique Maestre en la Gobernación del Estado Sucre, así como él lo hiciera, en el pasado reciente, con su tutor político, Ramón Martínez, tenemos que aceptar “deslices menores” y como cierta la imposición, a raja tabla, de quienes conspiraron contra la integridad, la unidad, la eficiencia y la moral, frente al trabajo encomendado por la revolución, y en oportunidades hasta por el propio Presidente?. Hay suficientes elementos para intuir, sin duda alguna, que sucederá algo parecido, a lo ocurrido en el pasado reciente, si no escogemos en conciencia, correctamente y sin miedo al representante del Pueblo; o sea, se puede volver sobre los mismos pasos, al querer imponernos un candidato que el Pueblo no eligió en Asamblea, si es que en verdad y como aseguran, el Pueblo, participando, es el que decide y manda en el Pueblo.

Camaradas, más que un Gobernador el pueblo se plantea desarrollar una nueva forma de hacer Gobierno; necesitamos de hombres y mujeres de nuevos principios con espíritu colectivo de Pueblo, armado de dos herramientas básicas: el Consejo Comunal y el Consejo de Trabajadores; así con la participación de las mayorías, estaremos creando la horma correcta que nos permita calzar la Comuna Socialista, sin más artificios, que responder el reto que tenemos frente a la historia.

Cumaná, Octubre 29 de 2012

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