Margarita, una perla robada al mar

“Margarita es una Lágrima” rezaba aquel hermoso canto interpretado por Francisco Mata, ya no es una lágrima, la han convertido en un mar de llanto, se ha perdido la tradición, la hermosura del paisaje, la tranquilidad de sus pintorescas calles, nos han robado la más preciada perla, esa que el pescador sacó del fondo de nuestro fructífero placer de pesca y bellezas marinas para ponerla a los pies de la Virgen del Valle como ofrenda por tan bello paraíso. La isla se ha convertido en un amasijo de salas de juego, de antros nocturnos donde lo que vale es lo material y lo pagano, se vende al mejor postor la esencia del margariteño sin importar sus raíces. Muchos comerciantes, amparados en un platónico Puerto Libre, juegan con la ingenuidad de los habitantes de la Isla y de quienes la visitan, ofreciendo productos que importan en grandes cantidades y a precios inimaginablemente irrisorios y los venden a precios a veces hasta inalcanzables para el ciudadano de a pie; solo debemos recorrer varias tiendas de los Bulevares, Cuatro de Mayo o Santiago Mariño para darnos cuenta que exhiben la misma mercancía.

Circular con el vehículo por las calles de Porlamar te brinda una de las atracciones acrobáticas y de alto riesgo que sería digna de cualquier olimpiada de deportes extremos, el toreo de vendedores de Resorts, donde con banderines en mano se lanzan a tratar de comprar tu atención por un mapa o una bolsita recolectora de basura, solo si accedes acompañarlos a el acto de contrición para venderte el fulano resort. Que de hablar de las personas que frente al Santuario de la Virgen del Valle, te colocan una estampita de la Virgen en la franela o camisa, apenas das las gracias ya te dicen que las gracias son veinte bolívares o más, de acuerdo a la temporada.

La Isla no cuenta con muchos Museos, sitios culturales, parques naturales para el esparcimiento de niños y la familia en general, solo parques privados y Centros Comerciales con nombres “encantadores” y elevadísimos precios que los catapultan como el germen del más rancio capitalismo. La inversión hecha en Margarita por parte del gobierno regional solo ha sido para complacer al foráneo, solo playas, casinos, bingos y sobre todo mucho licor es lo que adorna un fin de semana o una temporada alta, aunque desde hace tiempo Margarita mantiene una temporada permanente. Asimismo, salir o entrar a la isla se ha convertido en un viacrucis, en especial para el Margariteño, interminables colas en terminales aéreos y marítimos mendigando un cupo para poder movilizarse.

Muchos de los comerciantes explotan a los habitantes de la Isla ofreciéndoles empleos temporales para luego echarlos a la calle, algunos cambian el nombre de la tienda justificando tan cruel ejecución; el hijo de pescador ya no quiere pescar, prefiere esos trabajos temporales que no aportan una productividad plena. Cantidades de turistas extranjeros vienen a Margarita a vacacionar disfrutando de paquetes turísticos que únicamente dejan beneficios para la red hotelera o empresa turística que los trae, pero en el fondo, no dejan nada para el comercio local, ese “todo incluido” destruye en parte la economía local.

Se ha abandonado a la Isla, la del pescador, la del peñero, la de las empanadas, la del piñonate, la de los conucos; hasta en los pueblos más sanos se ha colado la delincuencia, mientras las autoridades regionales se preocupan por las salas de juego y gallos de pelea. Los que amamos nuestro terruño insular queremos salvar a nuestro Estado, devolverle su vida apacible sin alejar al turista, incentivando la pesca, llevándole Educación, Cultura, Salud y sano esparcimiento a sus habitantes, a esa juventud que avanza, a ese niño que lanza sus piedras al mar y eleva un volador, al pescador, a la abuela, en fin devolverle Margarita al margariteño. Solo en nuestras manos está el cambio para nuestro Estado, que camine de la mano con las políticas que avanzan en Revolución, solo nosotros los Neoespartanos (Margariteños y Cochenses) podemos devolverle la Perla al Mar de las Antillas, regalarle a nuestra Patrona del Valle el collar de perlas de la mejor vida para sus hijos, solo en Revolución y en Socialismo lo lograremos, vamos mi gente “Lancémonos a la Mar a llenar el Azul de Velas”.

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(*) Capitán de Altura de la Marina Mercante Nacional

Licenciado en Ciencias y Artes Náuticas

Piloto Oficial Río Orinoco, Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA)

Twitter: @henryjavier16

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