A Mérida nunca llegó la Revolución

El estado Mérida parece signado por una mala racha con gobernadores y alcaldes que actúan en contra del pueblo. Con un PSUV secuestrado, cómodo, pequeñoburgués y anti-autocrítico. Un cogollo que ha desplazado a los revolucionarios comprobados con métodos poco ortodoxos, por su condición de clase reformista. Repite los mismos desaciertos que el anterior MVR. Jamás toma en cuenta a las bases para designar los candidatos a la gobernación, los diputados sea a la Asamblea Nacional y al Consejo Legislativo, a las Alcaldías y los Consejos Municipales.

Los errores políticos se pagan caros y Mérida es un ejemplo demostrado en estas elecciones. Sentimos pena por ello. Pero ojo, hay un pueblo que sí cree en la Revolución y está resteado por ella.

Al Comandante desde hace tiempo se le ha advertido de esta situación por diferentes vías. Es un asunto vital para el pueblo revolucionario de Mérida y el resto de Venezuela. Recordemos que la política mediante el proceso ha sido democratizada y las opiniones que se tienen son objetivas por estar vinculadas con la realidad de Mérida, donde aún no ha llegado la revolución que vemos por VTV y otros medios.

El primer “gobernador bolivariano” fue el altanero y prepotente Florencio Porras Echezuría, quien al dejar la gobernación salió muy rico junto con miembros de su familia y los colaboradores más cercanos. Entre otros negocios son accionistas de Centros Comerciales con el exalcalde Carlos León, que facilitó la construcción de esos mamotretos, otra joyita que logró mucho dinero y lujosas propiedades como sus socios. Hoy el sinvergüenza de Carlos León, aspira de nuevo a dirigir la Alcaldía del municipio Libertador. Ni la pobreza ni la riqueza se pueden ocultar.

El siguiente gobernador Marcos Díaz Orellana, de relación familiar con notables políticos de la IV República y exdirigente estudiantil de Copei en la ULA. Quien como confidente delataba a los estudiantes revolucionarios ante los cuerpos represivos, algunos desaparecieron. Pertenece a la burguesía y nunca ha representado a la clase popular.

No atiende a la gente. Los directores que designó provienen de AD, Copei y Primero Justicia, de los cuales se ufana que son Lasallistas como él (es decir, sus antiguos condiscípulos del Colegio La Salle, un bastión educativo de la derecha venezolana). Es un ególatra, que gasta el dinero de la gobernación a manos llenas y en publicidad personal, con afiches y vallas donde aparece su foto de cínica sonrisa tanto como en los vehículos oficiales.

De paso es un surrealista, le regaló a Tovar más de trescientos burros, en lugar de asignar el dinero para viviendas, y construyó una manga de coleo porque es ganadero. Es adicto a los espectáculos, por que se cree cantante, ferias y fiestas patronales, las cuales financia y nada dejan; a no ser una michera.

Cuando le solicitan recursos siempre dice que no hay presupuesto, que Chávez no le envía del nivel central y que sólo le mandan a los Consejos Comunales en vez de la gobernación que siempre está quebrada. Esto lo repiten sus empleados incondicionales de los municipios para justificar la falta de obras. Por cierto no hay ninguna obra representativa de su antigestión.

A la Misión Vivienda Venezuela jamás la apoyó y no existe, eso llenó de frustración a las personas que hicieron colas para registrarse y lograr acceder a una vivienda que nunca llega. En Mérida hay un pueblo pobre, digno y que aguarda a la revolución. Pero sí financia a los constructores privados de la godarria merideña. Pactó con el Alcalde Lester, Don Basurón, y es cómplice de la basura en la ciudad, otrora la más aseada de Venezuela. Financia a los diarios locales de la contrarevolución y al obispo golpista Basaltar Porras.

Gusta de andar en costosas motos de alta cilindrada con sus amigotes, actitud que cae como una cachetada a los compatriotas de la clase popular. Este personaje no debe quedar impune. Que entregue cuentas.

Con su accionar político Marcos Díaz, y la dirección del PSUV en Mérida que es lo mismo, propiciaron no sólo perder las elecciones en el Estado, sino también hacerle el juego macabro al proyecto separatista de la Media Luna. Además de la relación que tiene por debajo de cuerda Díaz Orellana con el gobernador del Táchira.

Es una situación geoestratégica peligrosa para la República porque perder la gobernación de Mérida en las elecciones de diciembre, significaría un territorio más libre ampliándose la frontera con Colombia para una mayor penetración del narcotráfico, el paramilitarismo, el sicariato y el constante bombardeo cultural foráneo, como factores del Plan Colombia. Allí están las bases militares de EEUU y es una colonia gringa. Nunca olvidemos que el Imperio nunca duerme.

Ahora, cuando se dice que Mérida no da pié con bola también, tiene correspondencia con la sorpresa de conocer la designación por parte del PSUV nacional del candidato a la gobernación: Alexis Ramírez. Un diputado a la Asamblea Nacional y antes lo fue del Consejo Legislativo de este Estado andino, de trayectoria gris y que ha sacado provecho personal de sus cargos burocráticos.

No es posible que a los merideños y a las merideñas nos sigan metiendo gato por liebre, no lo merecemos. Entendemos la actuación subjetiva del PSUV central porque no conocen la realidad de Mérida que no es la de Caracas. Pero ese señor no es representativo del pueblo para la gobernación, los hay mejores y revolucionarios.

En su paso como diputado del Consejo Legislativo observamos su talante oportunista entre otros detalles contra revolucionarios. Pregunten a la gente. No demostró en la praxis ni en la teoría un discurso coherente revolucionario. Menos en la Asamblea Nacional donde no se destacó, entonces ¿cuál es su mérito? Intelectual no lo es, tampoco un activista de las bases ¿Por qué?, ¿es amigo de quién? Que es joven, eso no es suficiente.

Ya hemos visto en este proceso muchos falsos dirigentes, jóvenes y viejos (como el siniestro capo Rubén Ávila) que decepcionan por prácticas que niegan la ética revolucionaria. La moral no tiene que ver con la edad. O como seductores que engañan a ingenuas chicas obnubiladas por el poder, que detenta el designado, y dejan inocentes niños en el desamparo por la irresponsabilidad machista de ofrecerles seguridad a las jóvenes para luego abandonarlas.

De Mérida han emigrado diputados que en su mayoría se olvidan de ella, quedándose en la Capital disfrutando de la dolce vita o la buena vida burguesa, desvinculados de las bases aspiran de manera personalista otros cargos para su “carrera política”.

El Consejo Legislativo merideño no se caracteriza por tener diputados comprometidos con la Revolución, están allí con votos del proceso pero fueron antiguos militantes de Acción Democrática y de Copey. El Diputado que la preside en la actualidad hizo trabajo político para el contra revolucionario Movimiento 13 de la ULA, junto al golpista violador Nixon Moreno el compañero de Patricia Poleo; una de las autoras intelectuales del asesinato del Fiscal Danilo Anderson. Es tanto que esos diputados tampoco hicieron el suficiente trabajo político en la campaña del Comandante Presidente, brillaron por su ausencia y allí está el penoso resultado.

Por ello y otras razones, como la fortaleza que le dieron esos personajes a la oposición apátrida, está en peligro la Gobernación y las Alcaldías de Mérida. Asimismo con un candidato a la Gobernación que no asegura la victoria en diciembre, carente de liderazgo, nadie lo conoce y que no encarnará jamás los intereses revolucionarios del pueblo. Sin embargo, se montó en el portaviones del Comandante ¿De quién es el pupilo? Investíguenlo, para que vean.

Ojalá me equivoque y todo salga bien, pero cumplimos el deber de avisar. Las equivocaciones han sido muchas. A esta altura no creemos que el PSUV reaccione. La soberbia y la falta de humildad o de objetividad los vuelve “infalibles”.

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