A 18 años del 27 de febrero de 1989
“El martes de
febrero de 2007 conmemoramos 18 años de este episodio,…
Ese día nos
encontraremos en la Plaza de la Estación del Metro de Palo Verde a las 5 p.m., para hacer
memoria juntos y recordar a todos los compañeros que ya no están. Este sencillo
acto cuenta con la participación de la Escuela de Formación de Petare, TV Petare, CRP Radio Petare,
Justicia y Paz de Petare, Grupo Tamanaco, la Promotora de Círculos Bolivarianos Toldo 5 de julio y este
Frente Antifascista. Esperamos que nos acompañes con tu voz y tus memorias.”
El
27 de febrero de 1989 es el punto de inflexión de la estructura social
concebida hasta ese momento en nuestro país; ya no había marcha atrás, desde
ese día no seríamos el ejemplo como la democracia más sólida del continente, no
transmitiríamos a los inversionistas y empresas transnacionales que éste, “mi
país, tu país, nuestro país,” era el “secreto mejor guardado del Caribe”; desde
ese día, cambió el destino impuesto por otros, cambiaron los actores, se
desvanecieron las vanguardias, desaparecieron los mitos del bienestar
colectivo, de la pasividad popular, de la representatividad populista, las
contradicciones se hicieron evidentes, dejamos de “parecer”, para comenzar a
“ser”.
Este
proceso no surgió de manera inmediata, tiene su origen en la década de los
ochenta, con la férrea lucha del movimiento estudiantil y la organización
popular, aplastada paulatinamente por un Estado asesino, que se llevó a muchos
compañeros y compañeras que hoy recordamos con dolor. ¿Cómo olvidar las
masacres de Cantaura (1982), Yumare (1986), el Amparo (1988), los estudiantes
asesinados por la
Policía
Metropolitana (1985-1987), el marzo merideño (1987)? El pueblo pagó muy cara
su osadía, la represión fue brutal y el conflicto social se generalizó.
El
sistema de gobierno era injusto y violento, el desprestigio de las clases
dominantes y sus líderes crecía, la política clientelar era insostenible, el
rostro de la representatividad no era el del pueblo sino el de los medios de
comunicación y las empresas. El 2 de febrero de 1989 Carlos Andrés Pérez, el
farsante mayor, toma posesión por segunda vez en un acto insólito que el pueblo
llamó “la coronación”.
El
anuncio de un paquete de compromisos con el FMI, traducidos en aumentos en la
gasolina, el transporte, los servicios públicos, la cesta básica, activó en
días previos el espíritu justiciero del 27F. Esa mañana el pueblo realizó la
más grande manifestación popular del siglo XX. Fue una gran fiesta en la que el
pueblo tomó conciencia de su poder. La policía retrocedía despavorida ante el
avance de ese pueblo que tan duramente había amedrentado. Al final de la tarde
los medios dan parte del primer fallecido: Yulimar Reyes, asesinada, como miles.
La muerte no estaba en las mentes de quienes salieron ese día a protestar, solo
querían gritar que existían; para el Estado la salida del conflicto fue la
represión.
Ese
día, nos vimos por dentro, en las entrañas. Descubrimos que el tan proclamado
“pacto social” sólo era propaganda, que somos una sociedad clasista y racista. A
partir de ese momento, el pueblo consciente de su poder comenzó a crear
mecanismos de organización, los movimientos sociales pasaron a la ofensiva.
La
participación del pueblo como fuerza que ejerce su poder en la calle no se
volvió a ver hasta aquel memorable 13 de abril de 2002, cuando el imperialismo,
a través de sus lacayos nacionales, dio un golpe de estado al Gobierno
Revolucionario. El pueblo venezolano recuperó de su memoria colectiva la fuerza
demostrada el 27F y se lanzó a la calle, con pasión y fervor revolucionario,
con la firme decisión de rescatar su Democracia. Esta vez, a diferencia del 27F, con organización que le permitió
recuperar lo que le pertenecía.
El martes de
febrero de 2007 conmemoramos 18 años de este episodio, que marcó la diferencia
en lo que respecta a la organización popular. Recordamos la rabia emergida de
las entrañas de un pueblo que decidió reinventarse y redescubrirse, recordamos
con profundo dolor a todos los que cayeron exigiendo que su voz fuese
reivindicada, a todos los compañeros y compañeras que dieron sus vidas por la
construcción de una patria nueva. ¡Hacemos memoria para jamás olvidar! No
olvidamos a los asesinos que siguen impunes. No olvidamos el horror impuesto por
un gobierno asesino y represor. No olvidamos a los miles de muertos. No
olvidamos que sólo el pueblo salva al pueblo.
Ese día nos
encontraremos en la Plaza de la Estación del Metro de Palo Verde a las 5 p.m., para hacer
memoria juntos y recordar a todos los compañeros que ya no están. Este sencillo
acto cuenta con la participación de la Escuela de Formación de Petare, TV Petare, CRP Radio Petare,
Justicia y Paz de Petare, Grupo Tamanaco, la Promotora de Círculos Bolivarianos Toldo 5 de julio y este
Frente Antifascista. Esperamos que nos acompañes con tu voz y tus memorias.
frente_antifascista_venezuela@yahoo.es