La consolidación de los Consejos Comunales como la organización autónoma del poder real de los vecinos debe concluir en el nacimiento de un Estado Comunal Socialista. Este poder en sí mismo es el punto histórico de inicio de un proceso de constitución de una sociedad fortalecida en los principios de solidaridad, igualdad y respeto al medio y a la condición humana. Yo soy un fiel creyente de Los Consejos Comunales, Los Consejos de Estudiantes, Los Consejos de Obreros, Los Consejos de Pescadores, Los Consejos Deportivos, Los Consejos de Soldados, Los Consejos de Policías, etc. etc.
El Camarada Presidente el día sábado 13 de marzo desde el Teresa Carreño, hizo referencia a la Carta Comunal como normas de convivencias que se crean para la cooperación el intercambio social, cultural, político y económico, las comunidades deberían sancionar, es aquí en donde nace EL PARLAMENTARISMO COMUNAL, el cual se define como una plataforma que conforme al principio constitucional ejerce el acto de normar su propia comunidad, propone iniciativas legislativas ejercer control social de la gestión pública, naciendo una nueva institución del Poder Popular otra forma de parlamentar, este tema lo ha venido internacionalizando el Camarada Diputado Darío Vivas.
El Parlamento Comunal necesita estudiar y conocer a fondo todos los temas relativos al Poder Popular, en todas sus dimensiones: política, ideológica, constitucional, institucional, estructural y funcional. El Parlamento Comunal tendrá éxito si logra la transferencia de todo el poder al pueblo. El poder político, económico y militar debe transferirse, sistemática y progresivamente a las estructuras del Consejo Comunal, que es la máxima expresión del Poder Popular. Este Parlamento debe revisar y someter a consulta la Ley Orgánica de Participación y Poder Popular, La Ley de Contraloría Social, Ley de la Propiedad Social, la Ley Orgánica de Planificación Publica, la Ley de Reforma de Economía Popular, La Ley de las Comunas, todos estos instrumentos fortalecerá el Poder Popular. Este es el momento de impulsar y que el pueblo empuje desde abajo el cambio y la transformación para cambiar las viejas estructuras burguesas del aparato capitalista e instaurar el Estado Socialista. Mi Deber como revolucionario es trabajar incondicionalmente para que este proyecto se materialice.